viernes, 8 de noviembre de 2019

Modelos Pedagógicos en el Sistema Educativo Venezolano/ Ronald Rivera



Breve descripción del sistema educativo venezolano

En Venezuela desde el 27 de junio de 1870 la educación es gratuita y obligatoria, a partir del decreto del entonces presidente Antonio Guzmán Blanco. El Estado garantiza la gratuidad de la enseñanza desde el preescolar hasta la universitaria.

En Venezuela, según la Ley Orgánica de Educación, el sistema educativo está organizado en:

*El sub sistema de educación básica: el cual está estructurado en los niveles de educación inicial, educación primaria y educación media.

*El nivel de educación inicial comprende las etapas de maternal y preescolar destinadas a la educación de niños y niñas con edades comprendidas entre cero (0) y seis (6) años.

*El nivel de educación primaria comprende seis (6) años y conduce a la obtención del certificado de educación primaria.

*El nivel de educación media comprende dos opciones, ambas conducentes de la obtención del título correspondiente:
Educación media general con duración de cinco (5) años, de primero a quinto año. Y Educación media técnica con duración de seis (6) años, de primero a sexto año.

*El sub sistema de educación universitaria: el cual comprende los niveles de pre-grado y posgrado universitarios.

Se encuentra reglamentada por la Ley Orgánica de Educación aprobada el 13 de agosto de 2009, que le confiere un carácter obligatorio desde el preescolar hasta el nivel medio diversificado, y gratuito en los planteles administrados directamente por el Estado hasta el nivel de pregrado. En esta materia el Estado tiene la facultad de crear los servicios pertinentes para facilitar y mantener el acceso a todo tipo de educación.

Entre los programas educativos de más data en la historia educativa venezolana se encuentra la alfabetización. Proceso que mantiene su evolución de forma rápida desde 1950 hasta el 2005. En el año 2005 la UNESCO declara a Venezuela libre de analfabetismo , sin embargo estudios como el presentado por Francisco Rodríguez y Daniel Ortega en el 2008, que titularon ¿Libre de analfabetismo? Una mirada cercana a la campaña de alfabetización Robinson de Venezuela, concluyen sobre los resultados de alfabetización que sus efectos son pequeños, y que en algunos casos nulo. Debido a que siempre se sobre puso la ideología política por encima de los aspectos verdaderamente pedagógicos.

Uno de los principales problemas de acercarnos al balance de evaluación del sistema educativo venezolano (importante para señalar sus modelos) es que este no presenta resultados estadísticos oficiales. Venezuela es uno de los pocos países suramericanos que no participa en el programa del informe PISA de la OCDE, y por lo tanto sus conclusiones estadísticas no son oficiales.

Al mirar los balances del desarrollo científico y tecnológico se puede denotar un esfuerzo desde el año 2006, cuando el presidente Chávez intentó masificar el uso de la tecnología, a través de la entrega en los colegios de educación básica un gran número de computadores a los estudiantes. Las cifras según el gobierno nacional superan los tres millones de las llamadas "Canaimas" cargadas de software educativo. Pero los resultados actuales nos llevan a decir que los esfuerzos en ciencia y tecnología en Venezuela siguen siendo difusa y mal direccionada. La Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e innovación vigente, no posee visión sobre esta materia en Venezuela.

Modelos pedagógicos en perspectiva histórica

Tomando como punto de partida mi experiencia académica en el sistema educativo Venezolano puedo afirmar que el mismo está sustentado en un piso histórico de tres capas, que a su vez corresponden a modelos educativos propios de las necesidades espacio-temporales en que fueron dadas. La primera capa, que sería el humus educativo, lo identifico con la filosofía pedagógica del siglo de las luces, que funda las bases académicas de la Venezuela republicana e independiente del Reino Español y que (en Venezuela) nace con propiedad en 1870 con el gobierno de Guzmán Blanco. Es un modelo que se fue construyendo desde la triada: Naturaleza, razón y experiencia. Este primera capa la llamaré “influencia del siglo de las luces”. Una segunda capa histórica, que es la columna vertebral del sistema educativo venezolano, desde mi época de estudiante  hasta hoy, es la influencia de la escuela-laboratorio de Chicago y que en Venezuela se plasmó en la obra de un gran intelectual que se llamó Arturo Uslar Pietri desde el año 1940. Esta segunda capa la llamaré “Escuela de Chicago y Arturo Uslar Pietri”. Y una tercera capa que corresponde a rasgos propios de la sociedad de la información. Esta busca hacer de las escuelas efectivas comunidades dialógicas de aprendizaje de la vida y de la sociedad, respondiendo a las necesidades e intereses de todos los que en ella participan, en una búsqueda de la educación democrática. Y al servicio de las minorías. Tomando las aportaciones de J. Bruner (Aprendizaje como construcción de significados). Este modelo comenzó a plantearse en Venezuela desde 1996 según el informe de la OEI 1996. Se incluyó en el 2009 en la nueva ley de educación, pero dentro del concepto de Estado Docente. Un modelo que penosamente no tiene donde asirse por estar desprovisto de institucionalidad y voluntad de cambio. Esta tercera capa la llamaré “Educación como comunidad de aprendizaje”.

Primer modelo pedagógico en perspectiva histórica: Influencia del siglo de las luces.

Este modelo (en base a mi experiencia escolar) es uno de los sustratos donde el sistema educativo venezolano hunde sus raíces y se alimenta. Tiene su presencia en Venezuela en el septenio de Guzmán Blanco. Se presenta desde la óptica del caudillo. La educación es unidireccional y es un bien dado por el Estado como acto benevolente al pueblo (y tanto en mi época de estudiante hasta la legislación actual se presenta la educación como un derecho otorgado por la gratuidad del Estado y beneplácito de sus gobernantes). En esta propuesta resaltan la influencia empirista de John Locke, donde la formación física, intelectual y moral del caballero planteaba la necesidad de adecuarse y conocer la naturaleza infantil, a la que Rousseau abordará más decididamente. Se plantea una educación completamente laica o areligiosa, expropiándose colegios religiosos para que estén al servicio del hombre nuevo (término que el sistema educativo actual aún usa).

La educación debía ser realista, atender a la naturaleza del educando y dar conocimientos útiles. Esta misa l0ínea de pensamiento aparece en el nuevo diseño curricular educativo, en el 2009 y en el llamado Plan de la Patria. En que las escuelas deben ser autosustentables y regentes de una educación práctica, por ejemplo el huerto escolar.

Desde mi experiencia escolar y los diseños curriculares, se toma del siglo de las luces, la importancia del observar a la naturaleza y seguir el camino que ella traza, dentro de un proceso de aprendizaje experiencial, en un ambiente natural.

Del siglo de las luces las leyes educativas de Venezuela mantiene desde 1870 la educación obligatoria, laica, gratuita para todos.


Segundo modelo pedagógico en perspectiva histórica: Influencia de la Escuela de Chicago y Arturo Uslar Pietri

La escuela de Chicago incorpora en el pensamiento pedagógico moderno el pragmatismo de Dewey (Su texto Mi credo pedagógico) y plantea una educación en un proceso continuo y unificado, en un proceso de relación dialéctica y funcional con la experiencia, para adquirir intuitivamente nuevos conocimientos. Esta idea persiste en el sistema educativo venezolano desde 1940, a través de un gran intelectual de nombre Arturo Uslar Pietri. En la línea de procesos continuos de la escuela de Chicago, el sistema educativo venezolano se divide en niveles que son: el inicial, la primaria y la media. Incorporándose los sub sistemas de pregrado y postgrado. Esta división ocurre tras las tesis pedagógicas de Uslar Pietri y que él mismo redacta en la Ley de Educación de 1940. Con la redacción de esta ley el país retoma el interés de ser un pueblo educado, dejando atrás un país militarizado y no instruido. Se busca rescatar la figura del educador y se crea el Instituto Pedagógico de Caracas en miras de una educación práctica para el desarrollo industrial del país. Se desmorona la visión militarista venezolana y se asientan las bases de la democracia para el año de 1958. Siguiendo el ejemplo de la escuela de Chicago, el conocimiento parte de elementos concretos, como por ejemplo del maíz. La educación creaba motivación al alumnado para resolver los problemas del ambiente y de su sociedad. Todo recogido ya anteriormente por Dewey en su libro Democracia y Educación (1916).

Tercer modelo pedagógico en perspectiva histórica: Influencia de la educación como comunidad de aprendizaje

Cuando estudiaba en el año 1996 recuerdo que se nos invitaba a ver otros horizontes de aprendizaje. Se nos invitaba a pensar como comunidad de aprendizaje, con marcado sentido social y científico. Se nos empezaba a explicar sobre el peligro de la hegemonía cultural (en especial la presentada por estados Unidos), y que el futuro era la aldea global, como lo plantea Fukuyama (y el fin de la historia). Ya en 1995 la informática cambió todas las herramientas educativas con la expansión de la internet, esperábamos el nuevo mileno, estábamos en un cambio de época. Para entonces la educación desea pasar a un nuevo modelo más propio de la sociedad de la información. Y van tomando fuerza las propuestas de una pedagogía crítica emancipadora, con capacidad para contrarrestar las prácticas hegemónicas neoliberales y conservadoras que lo que hacían era anclar el proceso al consumismo tecnológico y no al aprendizaje tecnológico.

Esta comunidad de aprendizaje aún sigue evolucionando en nuestro sistema educativo (venezolano). Y una propuesta emancipadora supondría reconstruir los significados de la cultura escolar y revisar el diseño curricular según el contexto social y tecnológico que vivimos.

En esa búsqueda de una educación más social se percibe la influencia de J. Bruner que plantea el aprendizaje como construcción de significados. También está la influecia de Ausubel, con su teoría del aprendizaje significativo, que reafirma una concepción interaccionista, social y cosntructivista del conocimiento dentro de una orientación histórico-social.

Estás ideas fueron recogidas en el debate para la última ley de educación venezolana en el 2009, donde plasma entre sus principios educativos una democracia participativa y protagónica. Y recoge frases como corresponsabilidad, cooperación, emancipación, justicia social, igualdad de género, respeto de los derechos humanos... (leer artículo 03 de la Ley Orgánica de Educación 2009). Pero el resultado que vemos actualmente desde el año 2009, no es precisamente ese. Debido a que el factor pedagógico no se valoró de la misma forma que el componente histórico y político. Eso ha dado paso a una militarización del saber, que en otras palabras es paso a la ignorancia social. Este contexto de sociedad de pensamiento único, o sin conocimiento, es una fuente de gran injusticia social y vulnerabilidad humana. Pues los derechos están pero nadie los conoce.

viernes, 18 de octubre de 2019

Enfoque Fenomenológico del Fracaso Educativo Venezolano/ Ronald Rivera




Introducción

En el siguiente artículo se expresa brevemente el acercamiento de la realidad educativa venezolana, a través de la aplicación del método hermenéutico y fenomenológico. Para ello primero justifico la problemática por medio de las cifras alarmantes de un 56 % de retorno de los estudiantes en el nivel de secundaria en los planteles educativos venezolanos en el actual periodo académico 2019-2020, siendo un problema grave de impacto social, en un país donde la educación secundaria es obligatoria y que pasa actualmente por una aguda crisis política y económica.

El objetivo general que se desea alcanzar en este ensayo es señalar el origen principal que causa el fracaso escolar en los estudiantes venezolanos de secundaria en el actual período académico. Lograremos cumplir este objetivo a través del método hermenéutico-fenomenológico, que estructuraremos en tres partes:

Primera parte llamada Ver: Consiste en la descripción del fenómeno.
Segunda parte llamada Juzgar: Consiste en distinguir la Eidética del problema y empezar el proceso de reducción fenomenológica.
Tercera parte llamada actuar: Consiste en distinguir el paso Trascendental del problema, mostrando la conclusión final a través de una consciencia social en que todos los factores res acuerden.

Primera Parte: Ver

La sociedad venezolana desde aproximadamente el año 2013 viene desarrollando una crisis grave en el orden social, con un principal enfoque en la parte económica y política del país. Ante ese contexto muy complejo, por ser multifactorial, ubicamos nuestra problemática.

El fracaso escolar en Venezuela no es un resultado improvisado o sorpresivo, es un resultado que ha sido previsto ante un modelo social que está colapsado y cuyas bases éticas están ausentes en todo el contexto. Eso nos lleva ante el fenómeno de una nueva realidad social y a una nueva dimensión educativa, donde el índice del fracaso escolar es acelerado.

Al acercarnos al problema encontramos la siguiente descripción:

  1. Una migración exponencial de la familia venezolana al extranjero, en busca de una mejor calidad de vida.
  2. La falta de una alimentación básica en los hogares venezolanos, donde los padres prefieren no enviar a sus hijos al colegio con hambre, es decir sin comer.
  3. El salario de un docente venezolano es de tres euros al mes. Ante esa realidad salarial, muchos docentes dejan su profesión para dedicarse al comercio informal, en busca de mejores beneficios económicos.

Selecciono estas tres descripciones porque en su conjunto encierran la problemática que estamos tratando.

Segunda Parte del Juzgar

Tomando como partida las tres descripciones previas nos acercamos al segundo paso metodológico que es la reducción del problema. Para ello utilizaremos tres dimensiones de la Eidética:

Dimensión ontológica: ¿Cómo se concibe la realidad?

La realidad del fracaso escolar se concibe como una consecuencia directa del modelo social y cultural escogido y mantenido por los rectores gubernamentales. Este modelo social sostenido en Venezuela por más de veinte años ha creado un colapso en todas las instituciones formativas y cívicas del país. Dentro de la dimensión ontológica, resalta el subjetivismo social, donde la realidad educativa no existe como algo externo sino que se busca sea una construcción de las personas bajo un condicionamiento político.

Dimensión Epistemológica: ¿Cómo se conoce la realidad?

La realidad del fracaso escolar se conoce comprendiendo el concepto de dialéctica. Ya que el modelo educativo venezolano utiliza para la construcción de conocimiento un proceso dialéctico donde el sujeto y el objeto se vinculan interactivamente, produciendo una intervención del Estado en la educación. De esta manera el fracaso estudiantil se origina a partir de como se ha orientado la forma de entender la “praxis”. Para comprender mejor, la teoría que se plantea enseñar no es factible en la praxis, es decir en la práctica.

El modelo venezolano se orienta a una constante autoreflexión histórica que aunque le alimenta también le ancla en los problemas del día a día. Es un modelo que no se desvincula de la ideología del líder, en un empeño de unir la actividad política con la transformación social. El fracaso escolar en Venezuela es un fracaso en lo teleológico, es decir, un fracaso en el sentido último de las cosas. En otras palabras, se nula la capacidad de pensar en un mejor futuro y en una prosperidad profesional y económica real.

Dimensión del método: ¿Cómo se investiga la realidad?

El método utilizado por las instituciones educativas en Venezuela responden a un método sociocrítico que va desde un realismo histórico a un paso dialéctico con la única intensión de crear un pensamiento único en la idiosincrasia venezolana. Se hace un intento para que el método sea positivista, pero en la realidad el resultado es una interpretación de la realidad a partir del discurso del “líder” y de las acciones (no objetivas) de las personas representantes del Estado. Esto lleva a una constante confrontación interna entre los que hacen vida en las instituciones educativas del país, y se apela a un diálogo entre los integrantes del problema en espera de una “negociación”. Pero que termina en un fracaso constante debido a la ausencia de compromisos éticos en las prácticas sociales. Esto conlleva a una autoconsciencia de la realidad social en que la mayoría de los profesionales de la educación optan por retirarse, antes de seguir contribuyendo a un modelo caduco encerrado en un espiral dialéctico entre la acción inhibida por el Estado y la reflexión censurada de igual manera por el Estado venezolano.

Tercera Parte: El Actuar

En esta etapa, que sería la última de este breve ensayo, resaltamos la consciencia trascendental del análisis presentado en la reducción fenomenológica a través de las tres dimensiones ya expuestas. Y tomamos como base la reflexión hermenéutica (entendida como interpretación del contenido), donde dudamos de los sentidos para quedarnos sólo con la consciencia del problema.

En primer lugar definimos la consciencia, para este artículo, como el conocimiento de la propia existencia. Y en este caso particular seleccionamos como problema existencial el fracaso escolar en el periodo educativo 2019-2020 en la etapa secundaria en Venezuela. Y concluimos con las siguientes observaciones:

  1. La causa del fracaso escolar en Venezuela se debe a un modelo educativo centrado en una teoría que no es posible aplicar en la realidad. Y para que una formación complete su ciclo de enseñanza es necesario que la teoría modifique la práctica.
  2. La causa del fracaso escolar en Venezuela se debe a un modelo educativo que sobrepone la formación subjetiva por encima de valores absolutos como la posibilidad de disentir.
  3. La causa del fracaso escolar en Venezuela se debe a un modelo educativo que coloca la ideología del Estado por encima de las necesidades vitales de los estudiantes y del profesorado. Por ejemplo: Mantener un modelo económico colapsado a pesar de un bajo salario a los docentes y a pesar de la crisis alimentaria que atraviesan los estudiantes.
  4. La causa del fracaso escolar en Venezuela es por que esta carente de todo acto de decisión y al contrario, lo que existe es una intervención interpretativa de lo que se piensa debe ser el ideal del Estado.

Conclusión como línea de acción:

El fracaso escolar en Venezuela se debe a un modelo que coloca los intereses ideológicos del Estado político sobre los derechos fundamentales de todo ser humano, universalmente.

Como solución se necesita un cambio urgente de modelo político y económico que empiece a dar garantía de seguridad vital tanto para los docentes como para los estudiantes.