domingo, 9 de octubre de 2016

Comunión Luterana - Roma : Unidad y diversidad por Ronald Rivera





Nuestra Convicción:

Me ha motivado empezar este artículo a raíz de la visita a mi amigo Pastor Luterano Gerardo Hands, en el marco de la conmemoración conjunta luterano-católico romano a los 500 años de reforma.

Digo conmemoración y no celebración porque no se puede celebrar una ruptura eclesial, tomando las palabras de mi amigo Gerardo.

La Palabra de Dios, mediada a través de las Sagradas Escrituras, es la fuente de la comunión eclesial y de la vida del la Iglesia cristiana, de su esperanza y su fe. El testimonio de las Sagradas Escrituras no es monótono sino un coro de muchas y diferentes voces. En pocas palabras una orquesta de trabajadas partituras, cuyo Director es y debe ser siempre el Espíritu Santo.

La diversidad es afirmada en las Escrituras (Gálata 2,7-10). Por tanto, es esencial tener en cuenta la gama de expresiones contenidas en la Biblia en lugar de enfocarse en una selección limitada de textos.

Esta diversidad es reconciliada por un núcleo común en las Escrituras: Todas las Iglesias luteranas y católicas, afirman la autoridad básica de la Escritura interpretada a través de la hermenéutica del evangelio de la gracia liberadora dada en Jesucristo. Además, quienes siguen a Jesús se encuentran frente a las preguntas fundamentales que la gente plantea en su contexto porque Jesús nos guía hacia el mundo (Mateo 28,18-20). Más allá de esto, al leer las Escrituras, lo hacemos con una nube de testigos alrededor nuestro (Hebreos 12,1-2) y tomamos en serio sus voces, así como las voces de quienes están fuera de la comunión luterana o católica romana (según se lea). Al tener nuestro fundamento que es Cristo, esta lectura polifónica de la Escritura permite una pluralidad de posibilidades interpretativas y sabe que el compromiso serio con otras personas podría significar el descubrimiento de puntos de profundo desacuerdo.

Este artículo es introducción a varios que iré publicando en marco de los 500 años de la reforma luterana.

Ronald Rivera

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada