La palabra Archivística, en castellano, es relativamente reciente, empieza a emplearse en la década de 1955-65. En España es Antonio Matilla Tascón, en su Cartilla de organización de Archivos (1960) el introductor del término. Aunque es en Hipanoamérica donde comienza a cobrar entidad, gracias a la Escuela de Archiveros de Córdoba (Argentina) y su director, Aurelio Tanodi, quienes lo difunden, a través de la colección, Collectánea Archivística, donde se publica en 1961 su Manual de Archivología Hispanoamericana. Hasta ese momento se imponían los nombres de Archivología, Archivonomía, o Archiveconomía, tomada de los italianos, para hacer alusión a edificios, instalaciones y administración. Actualmente el término está universalmente aceptado, aunque en Hispanoamérica se sigue usando con frecuencia Archivología.
lunes, 12 de agosto de 2024
¿No es éste Jesús, hijo de José, cuyo padre y madre conocemos?
Hoy, el Evangelio presenta el desconcierto en el que los connacionales de Jesús vivían en su presencia: «¿No es éste Jesús, hijo de José, cuyo padre y madre conocemos? ¿Cómo puede decir ahora: He bajado del cielo?» (Jn 6,42). La vida de Jesús entre los suyos había sido tan normal que, el comenzar la proclamación del Reino, quienes le conocían se escandalizaban de lo que entonces les decía.
¿De qué Padre les hablaba Jesús, que nadie había visto? ¿Quién era este pan bajado del cielo que quienes lo comen vivirán para siempre? Él negaba que fuera el maná del desierto porque, quienes lo comieran, morirían. «El pan que yo (...) voy a dar, es mi carne por la vida del mundo» (Jn 6,51). ¿Su carne podía ser un alimento para nosotros? El desconcierto que sembraba Jesús entre los judíos podía extenderse entre nosotros si no respondemos a una pregunta central para nuestra vida cristiana: ¿Quién es Jesús?
Muchos hombres y mujeres antes que nosotros se han hecho esta pregunta, la han respondido personalmente, han ido a Jesús, lo han seguido y ahora gozan de una vida sin fin y llena de amor. Y a los que vayan a Jesús, Él los resucitará el último día (cf. Jn 6,44). Juan Casiano exhortaba a sus monjes diciéndoles: «‘Acercaos a Dios, y Dios se acercará a vosotros’, porque ‘nadie puede ir a Jesús si el Padre que lo ha enviado no lo atrae’ (...). En el Evangelio escuchamos al Señor que nos invita para que vayamos hacia Él: ‘Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os haré reposar’». Acojamos la Palabra del Evangelio que nos acerca a Jesús cada día; acojamos la invitación del mismo Evangelio a entrar en comunión con Él comiendo su carne, porque «éste es el verdadero alimento, la carne de Cristo, el cual, siendo la Palabra, se ha hecho carne para nosotros» (Orígenes).
Pensamientos para el Evangelio de hoy
«Para llevar una vida espiritual, que nos es común con los ángeles y los espíritus celestes y divinos, es necesario el pan de la gracia del Espíritu Santo y de la caridad de Dios» (San Lorenzo de Brindisi)
«Vivamos la Eucaristía con espíritu de fe, de oración, de perdón, de penitencia, de alegría comunitaria, de preocupación por los necesitados, en la certeza de que el Señor realizará aquello que nos ha prometido: la vida eterna» (Francisco)
«(…) Toda la vida cristiana es comunión con cada una de las Personas divinas, sin separarlas de ningún modo (…)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 259)
lunes, 5 de agosto de 2024
La Iglesia, madre y maestra
Domingo 18 (B) del tiempo ordinario
Hoy vemos diferentes actitudes en las personas que buscan a Jesús: unos han comido el pan material, otros piden un signo cuando el Señor acaba de hacer uno muy grande, otros se han apresurado para encontrarlo y hacen de buena fe -podríamos decir- una comunión espiritual: «Señor, danos siempre de ese pan» (Jn 6,34).
Jesús debía estar muy contento del esfuerzo en buscarlo y seguirlo. Aleccionaba a todos y los interpelaba de varios modos. A unos les dice: «Obrad, no por el alimento perecedero, sino por el alimento que permanece para la vida eterna» (Jn 6,27). Quienes preguntan: «¿Qué hemos de hacer para obrar las obras de Dios?» (Jn 6,28) tendrán un consejo concreto en aquella sinagoga de Cafarnaúm, donde el Señor promete la Sagrada Comunión: «Creed».
Tú y yo, que intentamos meternos en las páginas de este Evangelio, ¿vemos reflejada nuestra actitud? A nosotros, que queremos revivir esta escena, ¿qué expresiones nos punzan más? ¿Somos prontos en el esfuerzo de buscar a Jesús después de tantas gracias, doctrina, ejemplos y lecciones que hemos recibido? ¿Sabemos hacer una buena comunión espiritual: ‘Señor danos siempre de este pan, que calma toda nuestra hambre’?
El mejor atajo para hallar a Jesús es ir a María. Ella es la Madre de Familia que reparte el pan blanco para los hijos en el calor del hogar paterno. La Madre de la Iglesia que quiere alimentar a sus hijos para que crezcan, tengan fuerzas, estén contentos, lleven a cabo una labor santa y sean comunicativos. San Ambrosio, en su tratado sobre los misterios, escribe: «Y el sacramento que realizamos es el cuerpo nacido de la Virgen María. ¿Acaso puedes pedir aquí el orden de la naturaleza en el cuerpo de Cristo, si el mismo Jesús nació de María por encima de las leyes naturales?».
La Iglesia, madre y maestra, nos enseña que la Sagrada Eucaristía es «sacramento de piedad, señal de unidad, vínculo de caridad, convite Pascual, en el que se recibe a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da la prenda de la gloria futura» (Concilio Vaticano II).
Pensamientos para el Evangelio de hoy
«Descendió para mí del cielo aquel pan de Dios, que da vida a este mundo. Este es el pan de vida: y el que come la vida no puede morir. Pues ¿cómo puede morir quien se alimenta de la vida?» (San Ambrosio de Milán)
«¡Qué gran dignidad se nos ha dado! El Hijo de Dios se nos entrega en el Santísimo Sacramento de su Cuerpo y de su Sangre. ¡Cuán infinitamente grande es la liberalidad de Dios!» (San Juan Pablo II)
«Cristo mismo se declara marcado con el sello de su Padre (cf. Jn 6,27). El cristiano también está marcado con un sello (…). Este sello del Espíritu Santo marca la pertenencia total a Cristo, la puesta a su servicio para siempre (…)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1.296)
lunes, 29 de julio de 2024
¿He descubierto el atractivo del Señor?
Domingo 17 (B) del tiempo ordinario
Hoy, podemos contemplar cómo se forja en nuestro interior tanto el amor humano como el amor sobrenatural, ya que tenemos un mismo corazón para amar a Dios y a los otros.
Generalmente, el amor va abriéndose paso en el corazón humano cuando se descubre el atractivo del otro: su simpatía, su bondad. Es el caso del «muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces» (Jn 6,9). Da a Jesús todo lo que lleva, los panes y los peces, porque se ha dejado conquistar por el atractivo de Jesús. ¿He descubierto el atractivo del Señor?
A continuación, el enamoramiento, fruto de sentirse correspondido. Dice que «mucha gente le seguía porque veían las señales que realizaba en los enfermos» (Jn 6,2). Jesús les escuchaba, les hacía caso, porque sabía lo que necesitaban.
Jesucristo siente un poderoso atractivo por mí y quiere mi realización humana y sobrenatural. Me ama tal como soy, con mis miserias, porque pido perdón y, con su ayuda, sigo esforzándome.
«Dándose cuenta Jesús de que intentaban venir a tomarle por la fuerza para hacerle rey, huyó de nuevo al monte Él solo» (Jn 6,15). Les dirá al día siguiente: «En verdad, en verdad os digo: vosotros me buscáis, no porque habéis visto señales, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado» (Jn 6,26). Escribe san Agustín: «¡Cuántos hay que buscan a Jesús, guiados solamente por intereses temporales! (...) Apenas se busca a Jesús por Jesús».
La plenitud del amor es el amor de donación; cuando se busca el bien del amado, sin esperar nada a cambio, aunque sea al precio del sacrificio personal.
Hoy, yo le puedo decir: «Señor, que nos haces participar del milagro de la Eucaristía: te pedimos que no te escondas, que vivas con nosotros, que te veamos, que te toquemos, que te sintamos, que queramos estar siempre a tu lado, que seas el Rey de nuestras vidas y de nuestros trabajos» (San Josemaría).
Pensamientos para el Evangelio de hoy
«Señor, saciados por tu Eucaristía, desarrolla en nosotros el deseo y la voluntad de seguirte para que seamos dignos de recibir de ti la sabiduría y la experiencia de tu alimento espiritual» (San Alberto Magno)
«Seguramente tenemos algún talento, alguna capacidad… ¿Quién de nosotros no tiene sus ‘cinco panes y dos peces’? Dios es capaz de multiplicar nuestros pequeños gestos de solidaridad y hacernos partícipes de su don» (Francisco)
«Numerosos judíos e incluso ciertos paganos (…) reconocieron en Jesús los rasgos fundamentales del mesiánico ‘hijo de David’ prometido por Dios a Israel. Jesús aceptó el título de Mesías (…), pero no sin reservas porque una parte de sus contemporáneos lo comprendían según una concepción demasiado humana, esencialmente política» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 439)
lunes, 22 de julio de 2024
¿Quién es el Cardenal Vincent Gerard Nichols?
Vincent Gerard Nichols (n. Crosby, Merseyside, Inglaterra, 8 de noviembre de 1945) es un cardenal católico, teólogo y profesor inglés. El 5 de noviembre de 1991 fue designado obispo titular de Othona y obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Westminster, hasta el 15 de febrero de 2000 en que pasó a ser arzobispo de Birmingham. El 3 de abril de 2009 Benedicto XVI lo designó arzobispo de Westminster y primado del Reino Unido y Gales en sucesión de Cormac Murphy-O'Connor. En ese año fue elegido a su vez como nuevo presidente de la Conferencia de obispos de Inglaterra y Gales. En 2013 el papa Francisco lo designó miembro de la Congregación para los Obispos. Fue creado y proclamado cardenal en el título del Santísimo Redentor y San Alfonso en vía Merulana por el propio papa Francisco durante el consistorio del 22 de febrero de 2014.
Primeros años y formación
Nacido en la localidad inglesa Crosby del condado de Merseyside el 8 de noviembre de 1945. Es hijo de los profesores Henry Joseph y Mary Nichols. Desde niño quería dedicarse en un futuro a trabajar de camionero, pero finalmente durante su adolescencia descubrió su verdadera vocación sintiéndose llamado al sacerdocio. Años más tarde en 1956, asistió a la Escuela Santa María de la organización católica independiente en Liverpool hasta que en 1963 se trasladó a Italia donde entró en el Seminario Venerable Colegio Inglés de la ciudad de Roma, siendo ordenado sacerdote el día 21 de diciembre de 1969 por Mons. Basil Hume. También en 1970 se licenció en Teología Sagrada por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. En ese último año regresó a Inglaterra y estudió en la Universidad de Mánchester durante un año, donde obtuvo una maestría en teología basada especialmente en la del santo Juan Fisher.
Sacerdocio
Seguidamente, inició su ministerio sacerdotal comenzando a trabajar como párroco asistente de la Iglesia Parroquial de Santa María y también fue capellán del Colegio San John Rigby y de la Escuela Secundaria de San Pedro en Wigan. Al poco se trasladó a Estados Unidos donde en 1974 recibió una maestría en magisterio por la Universidad Loyola Chicago. En cuanto regresó a Inglaterra en 1975, fue designado como párroco de la Iglesia de Santa del barrio de Liverpool Edge Hill, pasando un total de 14 años como sacerdote de la Arquidiócesis de Liverpool. En 1980 fue nombrado director del Instituto Norte de Upholland (Lancashire) y también ese año fue elegido como miembro del consejo arzobispal de Liverpool. En 1984 fue nombrado secretario general de la Conferencia de Obispos de Inglaterra y Gales hasta 1993, donde entre 1989 y 1996 fue moderador del Comité Directivo del Consejo de Iglesias de Gran Bretaña e Irlanda.
Episcopado
Obispo auxiliar de Westminster
El día 5 de noviembre del año 1991, fue nombrado por el papa Juan Pablo II como Obispo titular de Othona y Obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Westminster, recibiendo la consagración episcopal el 24 de enero de 1992 en la Catedral de Westminster a manos del cardenal Basil Hume y teniendo como co-consagrantes a Mons. Derek Worlock y a Mons. Alan Charles Clark. Su nombramiento fue a la edad de 46 años, convirtiéndose en el obispo católico más joven del Reino Unido y en su lema episcopal escogió la frase: Fortis Ut Mors Dilectio (español, El amor es fuerte como la muerte). También fue vicario general del Norte de Londres. En 1994 fue miembro del comité asesor de finanzas del Fondo Nacional Católico, en 1995 de la Comisión Episcopal de Educación y en 1996 en la de Servicios Financieros de la Conferencia de Obispos nacional, de la cual en 1998 fue Presidente del Departamento de Educación y Formación Católica y del Servicio de Educación Católica, durante ese año representó a los obispos europeos en el Sínodo de los Obispos y en septiembre de 1999 fue secretario de la Asamblea Especial para Europa del Sínodo de los Obispos para Europa. Tras el fallecimiento del cardenal y monje benedictino Basil Hume que lo acompañó en su carrera desde su ordenación sacerdotal, Vicent Nichols fue el encargado de presidir su funeral y sepultura que se realizó en la Catedral de Westminster.
Arzobispo de Birmingham
El 15 de febrero del 2000 fue nombrado en sucesión de Mons. Maurice Couve de Murville, como Arzobispo de Birmingham, comenzando en su cargo el 29 de marzo y recibiendo el palio a manos del papa Juan Pablo II el 29 de junio en la Ciudad del Vaticano durante la celebración del día de San Pedro y San Pablo.
Un año después, se convirtió también en presidente del consejo de administración de la Oficina Católica para la Protección de Niños y Adultos Vulnerables y miembro de la Red Internacional de Jóvenes Líderes. En 2008 fue nombrado presidente de la Comisión para las Escuelas, Universidades y Catequesis en el Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa. También fue fiduciario de tres seminarios de inglés fuera del Reino Unido: el Real Colegio de San Albano de Valladolid, el Pontificio Colegio Beda y el Venerable Colegio Inglés de Roma, comprometiéndose a realizar una visita a cada uno de los seminarios en cada año académico, cuya labor ha sido en asistencia junto a Mons. Arthur Roche y Mons. John Mark Jabalé. En 2005 durante el Funeral del papa Juan Pablo II, fue encargado de realizar la cobertura televisiva para la British Broadcasting Corporation (BBC). En virtud de su condición de ordinario de Birmingham, fue Presidente del Consejo de Administración de la Universidad de Newman. Fue un gran propulsor en defensa de la beatificación del cardenal John Henry Newman. Durante estos años, escribió dos libros titulados La promesa de la gloria futura y misioneros y Walk with Me, en los que trato de unir a la gente en el acompañamiento espiritual a través de periodos de la Iglesia, cuya iniciativa más tarde se extendió a otras diócesis.
Arzobispo de Westminster
Vincent Nichols en su cátedra de la Catedral de Westminster.
Posteriormente en sucesión del cardenal Cormac Murphy-O'Connor que por motivos de jubilación dejó el cargo, el nombre de Vicent Nichols había sonado en numerosas ocasiones siendo uno de los más sonados en la lista de candidatos presentada en la Congregación para los Obispos para Westminster, finalmente desde el día 3 de abril del año 2009 el papa Benedicto XVI lo nombró como nuevo arzobispo de Westminster siendo a su vez Primado de Inglaterra y Gales, cuyo nuevo cargo se inició oficialmente el 21 de mayo. También a su vez, como era de esperar desde el 30 de abril de 2009, por aclamación unánime fue elegido presidente de la Conferencia de Obispos de Inglaterra y Gales. El 16 de diciembre de 2013, el papa Francisco lo designó como miembro de la Congregación para los Obispos.
Cardenal
Durante el Ángelus del domingo día 12 de enero de 2014, el papa Francisco anunció públicamente el nombre de 19 cardenales por crearse, entre los que se encontraba Vicent Nichols. Fue creado y proclamado cardenal en el título del Santísimo Redentor y San Alfonso en vía Merulana por el propio papa Francisco durante el consistorio del 22 de febrero de 2014 realizado en la basílica de San Pedro de la Ciudad del Vaticano.
Durante el pontificado del papa Francisco fue convocado para participar en calidad de padre sinodal en el Sínodo extraordinario de obispos sobre la familia (2014), en su carácter de presidente de la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales del Sur. Poco antes de iniciarse el sínodo señaló que la Iglesia católica ha olvidado de manera efectiva cómo perdonar y debe enfrentar el hecho de que la vida privada de las personas no siempre se encuentra a la altura de su «visión idealizada» de la vida familiar. Agregó que la compasión ante las dificultades que enfrentan las personas en su vida personal no fue el «punto fuerte» de la Iglesia en los últimos años, y que se debería crear una «cultura de la misericordia».
El 26 de abril de 2019 fue confirmado como miembro de la Congregación para los Obispos ad aliud quinquennium, el 15 de mayo, de la Congregación para las Iglesias Orientales in aliud quinquennium y el 28 de mayo, de la Congregación para el Clero in aliud quinquennium
El 28 de abril de 2020 fue confirmado como miembro del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos in aliud quinquennium.
Condecoraciones
Bailío gran cruz de justicia de la Sagrada Orden Militar Constantiniana de San Jorge
domingo, 21 de julio de 2024
La importancia de descansar en el Señor
Domingo 16 (B) del tiempo ordinario
Hoy, el Evangelio nos invita a descubrir la importancia de descansar en el Señor. Los Apóstoles regresaban de la misión que Jesús les había dado. Habían expulsado demonios, curado enfermos y predicado el Evangelio. Estaban cansados y Jesús les dice «venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco» (Mc 6,31).
Una de las tentaciones a las que puede sucumbir cualquier cristiano es la de querer hacer muchas cosas descuidando el trato con el Señor. El Catecismo recuerda que, a la hora de hacer oración, uno de los peligros más grandes es pensar que hay otras cosas más urgentes y, de esa forma, se acaba descuidando el trato con Dios. Por eso, Jesús, a sus Apóstoles, que han trabajado mucho, que están agotados y eufóricos porque todo les ha ido bien, les dice que tienen que descansar. Y, señala el Evangelio «se fueron en la barca, aparte, a un lugar solitario» (Mc 6,32). Para poder rezar bien se necesitan, al menos dos cosas: la primera es estar con Jesús, porque es la persona con la que vamos a hablar. Asegurarnos de que estamos con Él. Por eso todo rato de oración empieza, generalmente, y es lo más difícil, con un acto de presencia de Dios. Tomar conciencia de que estamos con Él. Y la segunda es la necesaria soledad. Si queremos hablar con alguien, tener una conversación íntima y profunda, escogemos la soledad.
San Pedro Julián Eymard recomendaba descansar en Jesús después de comulgar. Y advertía del peligro de llenar la acción de gracias con muchas palabras dichas de memoria. Decía, que después de recibir el Cuerpo de Cristo, lo mejor era estar un rato en silencio, para reponer fuerzas y dejando que Jesús nos hable en el silencio de nuestro corazón. A veces, mejor que explicarle a Él nuestros proyectos es conveniente que Jesús nos instruya y anime.
Pensamientos para el Evangelio de hoy
«Él, en cuanto Dios, está por encima del sufrimiento; sufre a causa de su amor por los hombres. La emoción le sobrecoge en sus entrañas. No sólo está conmovido, sino que los cura de todas sus enfermedades y los libra de todo mal» (Orígenes)
«Jesús encarna a Dios Pastor con su modo de predicar y con sus obras, atendiendo a los enfermos y a los pecadores, a quienes están ‘perdidos’, para conducirlos a lugar seguro, a la misericordia del Padre» (Benedicto XVI)
«(…) Cristo viene a ser ‘la Cabeza’ de este Pueblo [de Dios], el cual es desde entonces su Cuerpo. En torno a este centro se agrupan imágenes tomadas de la vida de los pastores, de la agricultura, de la construcción, incluso de la familia y del matrimonio» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 753)
viernes, 19 de julio de 2024
El lado Oscuro de Abbé Pierre
Henri Grouès, más conocido como el Abate Pierre (Abbé Pierre en francés) o El ángel de los pobres (Lyon, 5 de agosto de 1912 – París, 22 de enero de 2007), fue un sacerdote católico francés, miembro de la Resistencia, donde adquirió su sobrenombre, y diputado en la Asamblea de la IV República, fundador en 1949 del movimiento Emaús, también conocido por sus orígenes como «traperos de Emaús», una organización de lucha contra la exclusión y la pobreza. En el invierno de 1954, conmovió a los franceses al hacerles ver el drama de quienes estaban sin techo, a la intemperie, muriendo por exposición al frío del invierno de París: su mensaje transmitido por radio se conoce como «la insurrección de la bondad». Su llamado y el movimiento que inició tuvieron repercusión mundial. Su labor fue reconocida en 2004 por el Estado francés, que lo distinguió con la Gran Cruz de la Legión de Honor, máxima dignidad de esta orden honorífica.
Henri Grouès nació en el seno de una familia numerosa acomodada. Estudió con los jesuitas y fue miembro de los Scouts de Francia, donde adquirió el tótem –un apodo que se obtiene– de "Castor meditabundo" (Castor méditatif). En 1931, tras renunciar a su parte de la herencia familiar y distribuir sus posesiones entre varias obras de ayuda a los necesitados, entró en al seminario de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, orden mendicante considerada entre las más pobres, y fue ordenado el 24 de agosto de 1938.
Poco después sin embargo, debió abandonar el convento por una enfermedad, y se convirtió en sacerdote secular. De los años como capuchino diría en su madurez: "fue la etapa más importante de mi vida y si he llegado a esta edad es gracias a esos años de contemplación". Fue sobrino de la escritora y criminal Héra Mirtel.
Fundación del Movimiento Emaús Internacional
En 1949, gracias sobre todo a los ingresos de su sueldo como diputado, el Abate Pierre fundó los Traperos de Emaús. El propio Abate Pierre consideró como su gran colaboradora a la señorita Lucie Coutaz, su brazo derecho durante cuarenta años. Su primer acogido en noviembre de 1949 fue Georges Legay, un ex presidiario que había tenido una vida terrible: había matado a su padre y recibió una condena de veinte años de prisión. Al ser liberado encontró a su mujer conviviendo con otro hombre. Desesperado, intentó suicidarse pero falló. En su angustia, llamó al Abate Pierre, quien constató que Georges solo pensaba en volver a intentar el suicidio sin fallar. En distintas ocasiones el Abate Pierre comentó con cierta ironía que los Traperos de Emaús nacieron de la unión de un asesino con un fraile diputado.
Georges fue un fiel colaborador durante muchos años.
En 1954 los problemas de los Traperos de Emaús fueron graves al faltar el sueldo del Abate Pierre como diputado, lo que les obligó casi a cesar sus actividades.
El fallecimiento del religioso se produjo el 22 de enero de 2007, en el hospital militar Val-de-Grace de París debido a una afección pulmonar a la edad de 94 años, siendo anunciado por el presidente de la República, Jacques Chirac. El viernes 26 de enero, unas 2500 personas siguieron desde el exterior de la Catedral de Notre Dame (París), gracias a una pantalla gigante, la misa de exequias del Abate Pierre. En el templo estuvieron el presidente de Francia Jacques Chirac, el primer ministro Dominique de Villepin, miembros del gobierno y de la oposición, junto a compañeros de Emaús. El arzobispo de Lyon, cardenal Philippe Barbarin, elogió el «dinamismo intrépido» de un hombre consagrado «a Dios y al servicio de los pobres».
El movimiento Emaús Internacional confiesa que su fundador, Abbé Pierre, fue un abusador sexual
A través de un comunicado, el Movimiento Emaús hace públicos hechos que pueden estar relacionados con agresiones o acosos sexuales cometidos por el Abbé Pierre entre finales de los años 1970 y 2005.
Estos hechos se referían a empleados, voluntarios y voluntarias de algunas de estas organizaciones miembros, o a mujeres jóvenes de el entorno personal del Abbé Pierre. El Movimiento ha encargado a una empresa especializada en prevención de la violencia, el grupo Egaé, que realice un trabajo de escucha y análisis.
Este trabajo permitió recoger testimonios de siete mujeres. Uno de ellos era menor de edad en el momento de los primeros hechos. Según la información recopilada, varias mujeres más sufrieron hechos similares, pero no pudieron ser escuchadas. Se ha puesto en marcha un sistema de recogida de testimonios y de apoyo, estrictamente confidencial, destinado a las personas que han sido víctimas o testigos de comportamientos inaceptables por parte del Abbé Pierre.
Hace un año, Emaús Francia recibió la denuncia de una agresión sexual* cometida por el Abbé Pierre contra una mujer. Una delegación del Movimiento Emaús se reunió con la víctima y recogió su testimonio.
Tras este encuentro, Emaús Internacional, Emaús Francia y la Fundación Abbé Pierre iniciaron un trabajo de escucha interna para determinar si podrían haber ocurrido otros acontecimientos similares. Dirigido por Caroline De Haas, del grupo Egaé, este trabajo permitió recoger los testimonios de siete mujeres que denuncian comportamientos que pueden asemejarse a agresiones sexuales o actos de acoso sexual cometidos por el Abbé Pierre entre finales de los años 1970 y 2005. Uno de ellos era menor de edad (16-17 años) en el momento de los primeros hechos. Según el grupo Egaé, es razonable pensar que hay otras personas afectadas, en proporciones difíciles de estimar.
«Estas revelaciones sacuden nuestras estructuras, dentro de las cuales la figura del Abbé Pierre ocupa un lugar importante. Cada uno de nosotros conoce su historia y su mensaje. Estas acciones cambian profundamente la forma en que miramos a un hombre conocido sobre todo por su lucha contra la pobreza, la miseria y la exclusión», confiesa la organización.
Repulsa de la Conferencia Episcopal de Francia
Por su parte, la Conferencia de Obispos de Francia ha conocido «con dolor los testimonios recogidos que denuncian actos de agresión sexual cometidos por el abad Pierre contra mujeres que vinieron a trabajar a Emaús».
A la espera de leer el informe publicado, los obispos franceses desean asegurar a las víctimas «su profunda compasión y vergüenza por el hecho de que tales actos puedan ser cometidos por un sacerdote, y reitera su determinación de movilizarse para hacer de la Iglesia un lugar seguro.
Peguntas frecuentes:
¿Qué es Emaús Internacional?
Emaús Internacional «es un movimiento que reúne a personas que han experimentado o no exclusión, que juntas construyen respuestas a situaciones de injusticia. Agrupados en 425 asociaciones presentes en 41 países, sus miembros trabajan para que todos puedan encontrar un lugar en la sociedad a través de un trabajo acogido y digno», se lee en su página web.
¿Quién fue el Abbé Pierre?
Enri Grouès, conocido como Abad Pierre, había nacido el 5 de agosto de 1912 en Lyon el 4 y fallecido el 22 de enero de 2007 en París . Era un sacerdote francés.
Fue Vicario de la diócesis de Grenoble en 1939. Fue movilizado durante la Segunda Guerra Mundial y luego fue combatiente de la resistencia. Durante la Liberación, fue elegido diputado (MRP) de Meurthe-et-Moselle.
Fue conocido por ser el cofundador del movimiento Emaús, una organización aconfesional , que lucha contra la exclusión, incluida la Fundación Abbé-Pierre para la vivienda de los desfavorecidos y muchas otras asociaciones, fundaciones y empresas de la economía social y solidaria en Francia.
Henri Grouès – conocido como Abbé Pierre – murió la mañana del 22 de enero de 2007 en el hospital Val-de-Grâce de París. La ceremonia religiosa se celebró el día 26 en la Catedral de Notre-Dame de París y acudieron unas 3000 personas a despedir a este ‘icono’ de la lucha contra la pobreza.
Ahora, su historia de servicio a los más desfavorecidos queda manchada tras estas duras acusaciones de haber sido un abusador sexual a la espera de que la organización siga recabando más datos y testimonios.
domingo, 14 de julio de 2024
¿Cómo identificar la soberbia de los Viganòrianos y sus seguidores?
El Papa Francisco, desde el comienzo de su pontificado está siendo atacado furiosamente, por enemigos suyos dentro de la Iglesia y por quienes les creen ciegamente, dejándose engañar. Dicen que no es Papa, que el verdadero y que hasta es incluso un antipapa, valiéndose de profecías y apariciones marianas (algunas dudosas).
Es muy preocupante la furia, el desprecio con que se ataca al Papa Bergoglio, y se hace en base de argumentos fácilmente rebatibles (para quien quiera honestamente escuchar o leer). Se le ataca pasando sobre el Derecho eclesiástico, sobre la tradición de dos mil años, por personas que o no conocen esto, o desvirtúan de mala fe aquello que es el gobierno de la Iglesia. Hasta se le ataca contando una absurda historia de cómo se desarrolló este último cónclave, cuando no hay ninguna evidencia de que se haya violado el secreto que obliga a todos.
Una persona, católica o no, puede opinar sobre la persona del Papa Francisco o de quien sea, pero debe hacerlo en base a la razón, la verdadera información y no a injurias y chismes, o peor aún de acusaciones infamantes, carentes de fundamento. Se puede estar o no de acuerdo con lo que cualquier otra persona con poder diga o haga, sea clérigo o seglar, pero no estar de acuerdo no justifica, nunca, la infamia como la que se usa para atacar al Papa, o hasta los anteriores papas postconciliares.
Quienes furiosamente atacan al Papa tratándolo de impostor, o de venir de una elección “inválida”, se olvidan de algo que la Iglesia nos enseña, y es la acción del Espíritu Santo, a quien los anti-Francisco evaden vergonzosamente. Cuando desprecian la guía del Espíritu Santo, deberían recordar lo que Jesús dijo sobre el no perdón a quienes pecan contra Él. Se olvidan que Jesús prometió estar siempre con su Iglesia, y actúan como si Jesús se hubiera alejado de ella. Inaceptable conducta.
Esta guerra contra el Papa Francisco no tiene otra cristiana explicación mas que ser obra del demonio. Un cristiano verdadero, fiel, se manifiesta siempre, pero siempre con caridad cristiana, y ésta ha estado ausente, completamente ausente en los ataques infamantes y burlas al Papa.
Por sus hechos los conoceréis, nos enseña la Escritura, y los hechos nos muestran una absoluta falta de caridad cristiana. No se hacen quejas de corazón sobre lo que no les parece del Papa Francisco; no, se le ataca con lenguaje y actitud propios del demonio, nada se ve de cristianismo. No se hacen críticas con inspiración llegada de Dios, se hacen ataques en la forma en que el demonio actúa, nada nuevo en la historia. No se habla en nombre de Dios, sino del demonio.
Se le inventan faltas, errores graves, se distorsionan sus acciones, como las que hace en favor de la convivencia de las religiones. Se ofuscan y no pueden entender la prudencia con que Francisco trata a quienes no son cristianos. Se le acusa de aceptar la compañía de pecadores, cuando se olvidan que Jesús así lo hizo. Se le adjudican palabras que nunca ha dicho, muchas veces provenientes de terceras personas.
Hay que orar mucho por estas personas injuriantes, orar frente a una visible falta de oración de parte de ellas. No se escuchan o leen voces que clamen al Señor para que remedie lo que les parece mal del Papa (si lo hacen en privado, sólo ellos lo saben, no lo manifiestan, no invitan a orar). Y mientras no se ore públicamente y sólo se ataque, se injurie, aplica la reflexión de que se trata de influencia del demonio, contraria a Cristo, cabeza de la Iglesia, que siempre está con ella, sobre los errores y debilidades de quienes la integran, sean clérigos o seglares.
Oremos por la conversión de quienes, en vez de orar por la Iglesia, injurian a su cabeza, y de paso a otros obispos, sacerdotes, religiosos y laicos, con acusaciones sin sustento, por interpretaciones torcidas que, para empezar, violan las reglas generales de convivencia humana, no digamos cristiana. Sí, oremos.
¿Cómo identificarlos?
Te presento las 9 características comunes de los detractores del Papa Francisco:
1. Necesidad de admiración o de atención exclusiva por parte de los demás.
2. Baja empatía y escasa capacidad de escucha dentro de la Iglesia.
3. Actitud impositiva de los propios criterios e ideas. Agresividad en la comunicación.
4. Dificultad para reconocer los propios errores y encajar las críticas. Baja introspección.
5. Egocentrismo, hablar de uno mismo en exceso.
6. Comentarios despectivos o minusvaloración de los demás. Especialmente en contra del Papa Francisco.
7. Actitud de superioridad. Fomento del clericalismo y visión piramidal de la eclesiología.
8. Desafecto a las enseñanzas del Concilio Vaticano II.
9. Tendencia a formar círculos cerrados en vez de procurar una Iglesia abierta para todos.
sábado, 13 de julio de 2024
«Calzados con sandalias y no vistáis dos túnicas»
Domingo 15 (B) del tiempo ordinario
Hoy, Domingo XV (B) del tiempo ordinario, leemos en el Evangelio que Jesús envía a los Doce, de dos en dos, a predicar. Hasta ahora han acompañado al Maestro por los caminos de Galilea, pero ha llegado la hora de comenzar la difusión del Evangelio, la Buena Nueva: la noticia de que nuestro Padre Dios nos ama con un amor infinito y que nos ha traído a la vida para hacernos felices por toda la eternidad. Esta noticia es para todos. Nadie ha de quedar al margen de la enseñanza liberadora de Jesús. Nadie queda excluido del Amor de Dios. Es necesario llegar hasta el último rincón del mundo. Hay que anunciar el gozo de la salvación plena y universal, por medio de Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre por nosotros, muerto y resucitado y presente activamente en la Iglesia.
Equipados con «poder sobre los espíritus inmundos» (Mc 6,7) y con un bagaje casi inexistente -«Les ordenó que nada tomasen para el camino, fuera de un bastón: ni pan, ni alforja, ni calderilla en la faja; sino: ‘Calzados con sandalias y no vistáis dos túnicas’» (Mc 6,8)- inician la misión de la Iglesia. La eficacia de su predicación evangelizadora no vendrá de influencias humanas o materiales, sino del poder de Dios y de la sinceridad, de la fe y del testimonio de vida del predicador. «Todo el impulso, la energía y la entrega de los evangelizadores provienen de la fuente que es el amor de Dios infundido en nuestros corazones con el don del Espíritu Santo» (San Juan Pablo II).
Hoy en día, la Buena Noticia no ha llegado todavía a todas partes, ni con la intensidad que era necesaria. Se ha de predicar la conversión, hay que vencer a muchos espíritus malignos.
Quienes hemos recibido la Buena Noticia, ¿lo sabemos valorar? ¿Somos conscientes de ello? ¿Estamos agradecidos? Sintámonos enviados, misioneros, urgidos a predicar con el ejemplo y, si fuera necesario, con la palabra para que la Buena Nueva no falte a quienes Dios ha puesto en nuestro camino.
Pensamientos para el Evangelio de hoy
«Enseñar a alguien para traerlo a la fe es tarea de todo predicador e incluso de todo creyente» (Santo Tomás de Aquino)
«[Jesús les] habla de las sanaciones de las enfermedades, también de expulsar los demonios, o sea, limpiar los ojos del alma que están oscurecidos por las ideologías, y que por ello no pueden ver a Dios» (Benedicto XVI)
«‘Cristo, realiza su función profética [de enseñanza] no sólo a través de la jerarquía sino también por medio de los laicos. Él los hace sus testigos y les da el sentido de la fe y la gracia de la palabra’ (Concilio Vaticano II)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 904)
jueves, 11 de julio de 2024
¿Quién es el Cardenal Gerhard Ludwig Müller?
Gerhard Ludwig Müller (Maguncia-Finthen, 31 de diciembre de 1947), es un cardenal católico y teólogo alemán. De 2012 hasta el 1 de julio de 2017 fue prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y presidente de la Pontificia Comisión “Ecclesia Dei”, de la Comisión Teológica Internacional y de la Pontificia Comisión Bíblica.
Biografía
Müller estudió teología y filosofía en la Universidad de Maguncia, la Ludwig-Maximilians-Universität München y la Albert-Ludwigs-Universität Freiburg.
Fue ordenado sacerdote el 11 de febrero de 1978.
El 1 de octubre de 2002 fue nombrado obispo de la diócesis de Ratisbona, y recibió la consagración episcopal el 24 de noviembre. Durante 16 años fue profesor de teología dogmática en la Universidad Ludwig-Maxilian de Múnich. Preparó la visita del pontífice Benedicto XVI a Ratisbona durante el viaje que realizó a Baviera en septiembre de 2006. También fue el encargado de la publicación de todas las obras (la llamada Opera Omnia, de 16 volúmenes) de Joseph Ratzinger-Benedicto XVI en alemán.
El 2 de julio de 2012 fue nombrado por Benedicto XVI prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y presidente de la Pontificia Comisión “Ecclesia Dei”, de la Comisión Teológica Internacional y de la Pontificia Comisión Bíblica.
Fue creado cardenal por el papa Francisco durante el consistorio del 22 de febrero de 2014.
Se destacó como crítico de algunas de las reformas emprendidas por el papa Francisco, en particular en relación con ciertos temas tratados en el Sínodo extraordinario de obispos sobre la familia y en la XIV Asamblea General Ordinaria del sínodo de obispos (ver sección respectiva).
El 1 de julio de 2017 fue relevado por el papa Francisco al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe y la Pontificia Comisión “Ecclesia Dei”, la Comisión Teológica Internacional y la Pontificia Comisión Bíblica, siendo sustituido por el español Luis Francisco Ladaria Ferrer.
En la Curia Romana es, o ha sido, miembro de los siguientes dicasterios:
Congregación para las Iglesias Orientales (19 de febrero de 2014 - actualidad)
Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (22 de mayo de 2014 - actualidad)
Congregación para la Educación Católica (22 de mayo de 2014 - 5 de junio de 2022)
Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos (22 de mayo de 2014 - actualidad)
Pontificio Consejo para la Cultura (22 de mayo de 2014 - 5 de junio de 2022)
Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica (4 de mayo de 2021 - actualidad).
El 1 de julio de 2024, durante un Consistorio presidido por el papa Francisco, fue promovido a la Orden de los Presbíteros manteniendo la Diaconía elevada pro hac vice a título cardenalicio.
Sínodo extraordinario de obispos sobre la familia
En el marco preparatorio de la III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de Obispos, conocida como Sínodo extraordinario de obispos sobre la familia, Gerhard Ludwig Müller publicó en la edición del 23 de octubre de 2013 de L'Osservatore Romano un artículo titulado La fuerza de la gracia sobre la doctrina de la indisolubilidad del matrimonio, presentado por la editorial «para profundizar con serenidad en el tema, que es cada vez más urgente, del acompañamiento pastoral de estos fieles en coherencia con la doctrina católica».6 Entre diversos puntos, el texto cancelaba de forma drástica la práctica vigente en las Iglesias ortodoxas sobre la posibilidad de una bendición de las segundas nupcias tras un recorrido penitencial para el cónyuge que fue abandonado.
En Oriente [...] condujo, especialmente después de la separación de la Cathedra Petri, a una praxis cada vez más liberal. Hoy existe en las iglesias ortodoxas una multitud de causas para el divorcio, que en su mayoría son justificados mediante la referencia a la Oikonomia, la indulgencia pastoral en casos particularmente difíciles, y abren el camino a un segundo o tercer matrimonio con carácter penitencial. Esta práctica no es coherente con la voluntad de Dios, tal como se expresa en las palabras de Jesús sobre la indisolubilidad del matrimonio, y representa una dificultad significativa para el ecumenismo.
Müller recibió en respuesta una dura réplica del cardenal Reinhard Marx, arzobispo de Múnich y Frisinga y miembro del Consejo de Cardenales, quien señaló: «el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe no puede acabar con la discusión».
Pocas semanas antes del sínodo, Gerhard Ludwig Müller apareció como uno de los 5 cardenales coautores del libro titulado Remaining in the Truth of Christ: Marriage and Communion in the Catholic Church (Permaneciendo en la verdad de Cristo: el matrimonio y la comunión en la Iglesia católica), en que se presentaba como imposible la comunión sacramental de los católicos divorciados con nueva unión.
Algunos medios interpretaron la publicación del libro a las puertas de la celebración del sínodo como una actitud "provocativa", opositora a la «postura aperturista» del papa Francisco y del cardenal Walter Kasper. Los medios presentaron el sínodo en términos de dos grandes bloques, conformados en torno a los cardenales Gerhard Müller (tildado de conservador o de contrario a la apertura) y Walter Kasper (tildado de progresista, aperturista o probabilista). En el decir del historiador católico Alberto Melloni:
La elección de salir con un non possumus ("no podemos") —sorprendente por las firmas, los tiempos en que las enuncian y la coordinación que las inspira— indica mejor que otras cosas el grado de hostilidad afectuosa que rodea a Santa Marta (residencia papal).
Alberto Melloni, en el Corriere della Sera
El cardenal Walter Kasper también se manifestó sorprendido por la aparición de ese libro.
Periodista: «Muchos analistas piensan que no es una coincidencia que este libro salga justo en vísperas del sínodo...»
Kasper: «Sí, es un problema. No recuerdo una situación semejante, en la que de forma tan organizada cinco cardenales escribieran semejante libro. Es como se manejan los políticos, pero creo que en la Iglesia no deberíamos portarnos así.»
El cardenal Müller persistió en su posición durante la XIV Asamblea General Ordinaria del sínodo de obispos, continuidad del anterior. En octubre de 2015, se difundió una carta firmada por él y otros doce cardenales (tildados de conservadores), en la que denunciaban la metodología empleada en el Sínodo convocado por el pontífice.
Posiciones doctrinales
Celibato sacerdotal
Entró en el debate surgido a raíz de los controvertidos comentarios del arzobispo de Friburgo Robert Zollitsch que sostenía que el celibato sacerdotal es un don, pero que no sería teológicamente necesario, aunque sí sería una "revolución" si la tradición del celibato fuera abandonada por la Iglesia latina. Müller declaró: "El Concilio Vaticano II ha determinado claramente en el artículo 16 del Decreto sobre el ministerio y la vida sacerdotal cuáles son los requisitos decisivos".
Eucaristía
En 2002 el obispo Müller publicó el libro Die Messe - Quelle des christlichen Lebens ("La Misa - Fuente de la vida cristiana", St. Ulrich Verlag, Augsburg). En su libro escribió: "En realidad, el cuerpo y la sangre de Cristo no significan los elementos materiales del hombre Jesús durante su vida terrena o en su corporalidad transfigurada. Cuerpo y sangre significan aquí ante todo la presencia de Cristo en el signo del pan y el vino, comunicables para la percepción sensorial humana en el aquí y el ahora".
Teología de la Liberación
A propósito del pensamiento de Gustavo Gutiérrez, del que fue alumno, Müller declaró: "La teología de Gustavo Gutiérrez, al margen de cómo se la considere, es ortodoxa porque es ortopráctica y nos enseña el correcto modo de actuar cristiano, ya que deriva de la fe auténtica". Es importante señalar que las posiciones de Gutiérrez nunca fueron censuradas por la Santa Sede, aunque se le ha pedido modificar algunas de sus proposiciones.
Mariología
En su obra de 900 páginas Katholische Dogmatik. Für Studium und Praxis der Theologie ("Dogmática católica. Para el estudio y la praxis de la teología", Freiburg. 5ª edición, 2003), Müller declaró que la doctrina de la Perpetua virginidad de María no "se refiere tanto a las específicas propiedades fisiológicas durante el acto natural del parto [...], sino más bien a la curación y a la acción salvadora de la gracia del Salvador hacia la naturaleza humana".
Condición de las Iglesias ortodoxas y de las comunidades protestantes
En un discurso en octubre de 2011, Müller dijo que "el Magisterio católico está lejos de negar un carácter eclesial o una existencia eclesial a las Iglesias separadas y a las comunidades eclesiales de Occidente".
Distinciones
2003: Caballero gran cruz de la Sagrada Orden Militar Constantiniana de San Jorge. [cita requerida]
2007: Doctor honoris causa por la Universidad Cardenal Stefan Wyszyński de Varsovia.
2008: Doctor honoris causad por la Pontificia Universidad Católica del Perú.
2008: Caballero de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén.
2009: Miembro de la Orden del Mérito de la República Federal de Alemania.[cita requerida]
2011: Ciudadano de honor de Lomas de Carabayllo, Perú
Miembro de la Real Academia de Doctores de España.
Publicaciones
(Hrsg.) Joseph Ratzinger. Gesammelte Schriften. (18 Bde.) Freiburg i. Br. 2008 ff.
Katholische Dogmatik. Für Studium und Praxis der Theologie. 7. Auflage. 2007 (auch spanisch, italienisch, ungarisch, chinesisch).
(Hrsg.) Der Glaube ist einfach. Aspekte der Theologie Papst Benedikts XVI. Regensburg 2007.
Jesus ist der Herr – Predigten und Ansprachen. 2007, ISBN 3-7954-2063-6.
Gott und seine Geschichte. Ein Gespräch über die Bibel. Freiburg 2005.
Die Messe: Quelle christlichen Lebens. Regensburg, ISBN 3-929246-90-2.
Vom Vater gesandt. Impulse einer inkarnatorischen Christologie für Gottesfrage und Menschenbild. Regensburg 2005, ISBN 978-3-7917-1957-3.
Gustavo Gutiérrez y Gerhard Ludwig Müller (2004). An der Seite der Armen: Theologie der Befreiung. Augsburg: Sankt-Ulrich-Verlag. ISBN 3936484406.
John Henry Newman begegnen. Regensburg 2000, ISBN 3-929246-54-6.
Bonhoeffers Theologie der Sakramente. Frankfurt 1979.
Ediciones en español
Müller, Gerhard Ludwig (2004). La misa: fuente de vida cristiana. Ediciones Cristiandad. ISBN 9788470574993.
Müller, Gerhard Ludwig (2001). ¿Qué significa María para nosotros, los cristianos?. Palabra. ISBN 9788482395036.
Müller, Gerhard Ludwig (1991). La celebración eucarística. Un camino con Cristo. Herder. ISBN 978-84-254-1759-7.
Müller, Gerhard Ludwig; G. Merino, Gustavo (2013). Del lado de los pobres. Teología de la liberación. San Pablo. ISBN 978-84-285-4350-7.
Müller, Gerhard Ludwig (1998). Dogmática. Teoría y práctica de la Teología. Herder. ISBN 978-84-254-1958-4.
Müller, Gerhard Ludwig (2013). Un culto conforme al Logos divino: la liturgia en el pensamiento teológico de Joseph Ratzinger-Benedicto XVI. Ediciones Universidad San Dámaso. ISBN 978-84-15027-34-8.
Müller, Gerhard Ludwig (2009). Dogmática: teoría y práctica de la teología. Herder Editorial. ISBN 978-84-254-2634-6.
Müller, Gerhard Ludwig (2014). La esperanza de la familia: diálogo con el cardenal Gerhard-Ludwig Müller. Biblioteca Autores Cristiano. ISBN 978-84-220-1742-4.
Müller, Gerhard Ludwig, ed. (2001). Las mujeres en la Iglesia: especificidad y corresponsabilidad. Ediciones Encuentro. ISBN 978-84-7490-603-5.







