miércoles, 28 de enero de 2026

El Mysterion y Sacramentum hasta el siglo IV



Para abordar tu solicitud desde una perspectiva contrastada, primero hay que establecer que **la palabra griega μυστήριον (transliterada mysterion) aparece en los textos del Nuevo Testamento griego (27-28 veces) y en algunas partes tardías del Antiguo Testamento en la Septuaginta (como en Daniel) con el sentido hebreo de “secreto” o “cosa oculta revelada por Dios”. Es importante recordar que la palabra sacramentum no aparece en la Biblia original griega; es una traducción latina posterior de mysterion en la Vulgata y en otros textos patrísticos.


I. Lugares donde aparece μυστήριον (mysterion) en la Biblia — correspondencia general

El término griego μυστήριον aparece en el Nuevo Testamento en 27 versículos. A continuación, resumo los principales contextos canónicos (agrupados por libros y temas) con referencias estándar de análisis léxico; no siempre coinciden exactamente con la enumeración de versículos en la Vulgata, pero permiten situar cada aparición:


1) Evangelios sinópticos

Mateo 13:11 — “A vosotros os ha sido dado conocer los misterios (τὰ μυστήρια) del reino de los cielos…”

Marcos 4:11 — Versión paralela de Mateo: “A vosotros os es dado saber el misterio (τὸ μυστήριον) del reino de Dios…”

Lucas 8:10 — Paralelo: “…que a vosotros os es dado conocer los misterios (τὰ μυστήρια) de Dios…”

Estas citas subrayan que Jesús distingue entre un grupo interior que recibe revelación y quienes no la reciben aun entendiendo los discursos en parábolas.


2) Cartas paulinas

San Pablo emplea mysterion con mayor frecuencia. Los textos más significativos son:

Romanos 16:25-26 — Misterio de la salvación revelado en Cristo.

1 Corintios 2:7-8 — Misterio de sabiduría divina revelado.

1 Corintios 4:1 — “Administradores de los misterios de Dios”.

Efesios 1:9-10 — Misterio del designio de Dios en Cristo.

Efesios 3:3-5; 3:9-10 — Misterio de Cristo y la unión de judíos y gentiles.

Colosenses 1:26-27 — Misterio escondido desde tiempos antiguos, pero ahora revelado.

Otros pasajes paulinos también contienen la palabra, en contextos similares de revelación y plan salvífico.


3) Apocalipsis

Juan utiliza mysterion para referirse a símbolos proféticos con interpretación:

Apocalipsis 1:20 — Misterio de las siete estrellas y siete candeleros.

Apocalipsis 10:7; 17:5; 17:7 — Misterios en el contexto escatológico.

Este empleo subraya la función interpretativa de ciertas visiones.


4) Septuaginta (Antiguo Testamento griego)

La palabra aparece raramente y en contextos tardíos como Daniel, donde se traduce el término hebreo raz (secreto) referido a los sueños e interpretaciones divinas.

Este listado no es exhaustivo verso a verso, pero resume dónde y cómo aparece mysterion en los textos canónicos. En concordancias léxicas, se encuentran listadas las 27 formas exactas.


II. Opinión de los Padres de la Iglesia (hasta el siglo IV) sobre “sacramentum”

El término sacramentum no es bíblico, sino latín cristiano, derivado de mysterion. Su uso patrístico temprano revela una evolución conceptual gradual:


1) Siglos I-II (patrología griega y latina)

Ignacio de Antioquía y Justino Mártir usan mysterion para referirse a hechos salvíficos concretos de Cristo (su vida, pascua, resurrección), no a una serie de ritos formales.

San Ireneo de Lyon evita la palabra por prudencia frente a confusiones gnósticas (donde misterios podía implicar conocimiento secreto reservado).

En los contextos latinos, especialmente entre los cristianos del norte de África, mysterion es traducido como sacramentum. Tertuliano (siglo III) lo adopta con sentido jurídico-religioso: un contrato sagrado (juramento), aplicado primeramente al Bautismo y luego ampliado a los demás ritos. Cipriano de Cartago retiene y difunde este uso eclesial temprano.


2) Siglo III: alejandrinos y desarrollos mistagógicos

Clemente de Alejandría y Cirilo de Jerusalén emplean mysterion más ampliamente para los ritos litúrgicos y actos de salvación, con un trasfondo de enseñanza iniciática (mystagogia). La palabra describe la experiencia del significado oculto de los signos cristianos y la revelación de la gracia, sin una separación rígida entre signo y eficacia.


3) Siglo IV y latinos

Ambrosio de Milán explora el término sacramentum en sentido más amplio: no solo como rito individual, sino como expresión del plan salvífico.

San Agustín de Hipona desarrolla una teología más sistemática de los sacramenta, integrando la noción de signo visible y realidad espiritual. Para Agustín, los sacramenta son signos eficaces de la gracia que significan y realizan lo que significan, aunque también conserva la raíz mysterium en su reflexión sobre la revelación de la fe.

En síntesis, hasta el siglo IV la noción de sacramentum nace como una traducción aplicada de mysterion en latín, y solo gradualmente se articulará como categoría teológica propia de la vida sacramental de la Iglesia, distinguiendo signo y realidad, eficacia y recepción. La patrística griega conserva más tiempo el término mysterion en su sentido original de plan salvífico oculto-revelado, antes que como juramento o rito.

Si deseas, puedo elaborar un cuadro comparativo detallado verso por verso de cada aparición de μυστήριον en griego con sus traducciones litúrgicas y la discusión patrística relevante — útil para análisis filológico o enseñanza.

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