domingo, 23 de junio de 2024

¿Quién es el Cardenal Mauro Gambetti?



Mauro Maria Gambetti (Castel San Pietro Terme, 27 de octubre de 1965) es un sacerdote franciscano, arzobispo y cardenal católico italiano. Es el actual vicario general de Su Santidad para el Estado de la Ciudad del Vaticano, arcipreste de la Basílica de San Pedro y presidente de la Fábrica de San Pedro. Fue ministro provincial de la Provincia Boloñesa de la Orden de Frailes Menores Conventuales, entre 2009 a 2013, y custodio del Sagrado Convento de Asís, entre 2013 a 2020.


Biografía

Primeros años

Mauro Gambetti nació el 27 de octubre de 1965 en Castel San Pietro Terme, en la provincia y archidiócesis de Bolonia.


Vivió su infancia y juventud en Imola con sus padres Ermenegildo Gambetti y Maria Teresa Ceroni. En su familia ya estaban presentes dos sacerdotes, ambos hermanos de su abuelo paterno Antonio: el padre Ermenegildo (1871-1927), misionero en América del Sur, y Don Carlo (1883-1945), primer párroco y canónigo de la catedral de Imola.


Recibió el sacramento de la primera comunión en la parroquia de San Giovanni Nuovo en Imola, donde también fue preparado para la confirmación, que recibió del entonces obispo Luigi Dardani en la catedral de San Cassiano el 3 de octubre de 1976.


Formación

Estudió en el instituto científico de Imola, donde fue compañero de clase (sección B) de Stefano Domenicali, futuro director del departamento de carreras de la Scuderia Ferrari. Después de sus estudios de secundaria, estudió ingeniería mecánica con dirección de plantas en la Universidad de Bolonia. Después de graduarse, realizó el servicio militar obligatorio en la Infantería cerca de Bérgamo.


Vida religiosa

Ingresó en el postulantado de la Orden de Frailes Menores Conventuales en septiembre de 1992. Vivió el año de noviciado en Osimo, donde profesó la vida y la regla franciscana con votos temporales el 29 de agosto de 1995. Profesó sus votos perpetuos el 20 de septiembre de 1998 en la catedral de Imola. Después de su bachillerato en teología en el Instituto Teológico de Asís, estudió antropología teológica y obtuvo una licenciatura de la Facultad de Teología de Italia Central en Florencia.


Sacerdocio

Recibió su ordenación sacerdotal el 8 de enero de 2000, a la edad de 34 años, en el Santuario del Santísimo Crucifijo en Longiano. Aquí, en el mismo convento, trabajó como animador de la pastoral vocacional para Emilia-Romagna y, de 2005 a 2009, también como guardián de la comunidad franciscana. En la primavera de 2009, el capítulo de la provincia boloñesa de San Antonio de Padova lo eligió ministro provincial (superior mayor según el can. 620 del Código de derecho canónico) de los frailes menores conventuales de Emilia-Romaña, mientras que en 2010, también fue nombrado asistente regional de la Orden Franciscana Seglar para Emilia Romagna.


El 22 de febrero de 2013, el ministro general Marco Tasca, de acuerdo con su colegio definitorio, lo nombró Custodio general (cargo equivalente al de ministro provincial, pero con potestad vicaria ordinaria según las Constituciones de la Orden) de la Custodia general de la Sagrado Convento de San Francisco de Asís para el cuatrienio 2013-2017, confirmándolo nuevamente para el cuatrienio 2017-2021. Paralelamente al cargo de Custodio, Domenico Sorrentino, arzobispo-obispo de Asís-Nocera Umbra-Gualdo Tadino, lo nombró vicario episcopal para la atención pastoral de la Basílica Papal de San Francisco y otros lugares de culto gestionados por los Frailes Menores conventuales de la misma diócesis. En septiembre de 2017 fue elegido presidente de la Federación Intermediterránea de Ministros Provinciales de su Orden.


Cardenalato

El 25 de octubre de 2020, durante el Ángelus, el papa Francisco anunció su creación como cardenal en el consistorio del próximo 28 de noviembre. Tras este anuncio, dimitió del cargo de custodio general, aceptado por el ministro general con el consentimiento de su Definitorio el 31 de octubre de 2020 "por incompatibilidad de los cargos (cf CIC, can. 152)". Es el primer franciscano conventual en recibir la púrpura después de Antonio María Panebianco, creado cardenal el 27 de septiembre de 1861.


Recibió la consagración episcopal el 22 de noviembre, en Asís, por la imposición de las manos del cardenal Agostino Vallini, legado papal de las basílicas de San Francisco y Santa Maria degli Angeli, asistido por el coconsagrante Domenico Sorrentino, arzobispo-obispo de Assisi-Nocera Umbra-Gualdo Tadino.


El 29 de noviembre de 2020 fue nombrado miembro de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.


El 20 de febrero de 2021 el papa Francisco le nombró vicario general de Su Santidad para la Ciudad del Vaticano, arcipreste de la Basílica Papal de San Pedro del Vaticano y presidente de la Fábrica de San Pedro, ad quinquennium.


El 4de noviembre de 2021 fue nombrado miembro de la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano ad quinquennium.


El 30 de noviembre de 2021 fue nombrado miembro del Dicasterio para la Comunicación ad quinquennium.

martes, 18 de junio de 2024

¿Quién es el Cardenal Sebastian Francis?



Sebastian nació el 11 de noviembre de 1951, en la ciudad de Johor Bahru, que entonces formaba parte de la Federación Malaya. Sus abuelos habían emigrado a Malasia en la década de 1890 desde Ollur en el distrito de Thrissur, India.


Realizó su formación primaria en el St. Joseph’s Primary School (1954-1960), y luego en Montfort Secondary School en Singapur (1960-1964), y la secundaria de los Hermanos de San Gabriel, de 1964 a 1966. Al año siguiente, en 1967, se unió al Seminario Menor en Singapur.


Cursó los estudios eclesiásticos (1972-1976) en el College General, un seminario mayor en Penang. También enseñó como profesor en St. Theresa’s Secondary School en Sungai Petani de 1972 a 1973 y completó una pasantía Pastoral en la parroquia local de Christ the King.


Tras realizar estudios en la Universidad Angelicum (1981-1983), obtuvo una licenciatura en Teología dogmática. Tomó cursos de bahasa malasio en Kota Kinabalu, en Kuala Lumpur y en Indonesia.​


También estudió en Maryknoll School of Theology en Nueva York, donde obtuvo la licenciatura en Justicia y Paz en 1991.


En 1992 completó un curso de Espiritualidad en Ashirvad, India.


Sacerdocio

Fue ordenado diácono en enero de 1977 en la Iglesia Immaculate Conception en Johor Bahru. Su ordenación sacerdotal fue el 28 de julio del mismo año, a manos del obispo James Chan; incardinándose en la diócesis de Malaca-Johor.


Como sacerdote desempeñó los siguientes ministerios:


Vicario parroquial de St. Francis Xavier, en Malaca (1977-1980; 1984).

Vicario parroquial de Immaculate Conception, en Johor Bahru (1981).

Párroco de St. Thomas Canterbury, en Londres.

Párroco de St. Francis Xavier en Nueva York.

Miembro del Consejo asesor diocesano (1981-1984).

Profesor de Teología dogmática y director espiritual del College General; capellán universitario de Penang; administrador parroquial de la Immaculate Conception en Paulau Ticus y coordinador diocesano de Pastoral (1985-1988).

Capellán del movimiento Tamil Charismatic Renewal (1986-1990).

Párroco de Sacred Herat en Queensland (1987-1988).

Párroco de St. Columbanus en Nueva York (1991).

Formador y director espiritual del College General; capellán de la Basílica de Santa Ana en Bukit Mertajam, y de las parroquias St. Michael en Alor Setar y St. Francis de Sales en Setiawan (1991-1998).

Director del Instituto Pastoral diocesano (1999-2008).

Párroco de la Catedral de Malaca (1999-2004).

Miembro del Peninsular Malaysia Pastoral Team (PMPT) y de la Junta diocesana de gestión de activos (1999-2012).

En diciembre de 2001, aceptada la renuncia del obispo James Chan, fue elegido por el Colegio de Consultores como administrador diocesano, cargo que ejerció hasta la posesión del nuevo obispo Paul Tan SJ en mayo de 2003.

Vicario general diocesano (2003-2012).

Administrador diocesano di Melaka-Johor (2002-2003).

Párroco de St. Louis, en Kluang (2004-2007).

Párroco de la Immaculate Conception, en Paulau Ticus (2007-2011).

Responsable diocesano de la formación de diáconos permanentes (2009-2012).

Párroco de Christ the King, en Kulai (2011-2012).


Episcopado

El 7 de julio de 2012, el papa Benedicto XVI lo nombró obispo de Penang. Fue consagrado el 20 de agosto del mismo año, en Church of St. Anne en Bukit Mertajam, a manos del arzobispo Murphy Pakiam.


Vicepresidente (2015-2017) y presidente (2017-2023) de la Conferencia Episcopal de Malasia, Singapur y Brunéi (BCMSB).

Presidente de la Comisión de Liturgia de la Conferencia Episcopal y la Oficina de Comunicación Social (OSC)7​ de la Federación de las Conferencias Episcopales de Asia (FABC), desde 2023.

Asesor episcopal de Charis Malaysia.


Cardenalato

Fue creado cardenal por el papa Francisco durante el consistorio del 30 de septiembre del mismo año, con el titulus de cardenal presbítero de Santa María Causa de nuestra Alegría.​​ Es el segundo cardenal malayo en la historia de la Iglesia, pero el primero como elector en el momento del nombramiento.


El 4 de octubre de 2023 fue nombrado miembro del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.


Condecoraciones

En 2016, el Yang di-Pertua Negeri le otorgó el premio Darjah Setia Pangkuan Negeri, y el título de Datuk,10​ así como el premio Darjah Gemilang Pangkuan Negeri y el título de Dato' Seri en 2021.

domingo, 16 de junio de 2024

La parábola del grano de mostaza



Domingo 11 (B) del tiempo ordinario

Hoy, Jesús nos ofrece dos imágenes de gran intensidad espiritual: la parábola del crecimiento de la semilla y la parábola del grano de mostaza. Son imágenes de la vida ordinaria que resultaban familiares a los hombres y mujeres que le escuchan, acostumbrados como estaban a sembrar, regar y cosechar. Jesús utiliza algo que les era conocido —la agricultura— para ilustrarles sobre algo que no les era tan conocido: el Reino de Dios.


Efectivamente, el Señor les revela algo de su reino espiritual. En la primera parábola les dice: «El Reino de Dios es como un hombre que echa el grano en la tierra» (Mc 4,26). E introduce la segunda diciendo: «¿Con qué compararemos el Reino de Dios (…)? Es como un grano de mostaza» (Mc 4,30).


La mayor parte de nosotros tenemos ya poco en común con los hombres y mujeres del tiempo de Jesús y, sin embargo, estas parábolas siguen resonando en nuestras mentes modernas, porque detrás del sembrar la semilla, del regar y cosechar, intuimos lo que Jesús nos está diciendo: Dios ha injertado algo divino en nuestros corazones humanos.


¿Qué es el Reino de Dios? «Es Jesús mismo», nos recuerda Benedicto XVI. Y nuestra alma «es el lugar esencial donde se encuentra el Reino de Dios». ¡Dios quiere vivir y crecer en nuestro interior! Busquemos la sabiduría de Dios y obedezcamos sus insinuaciones interiores; si lo hacemos, entonces nuestra vida adquirirá una fuerza e intensidad difíciles de imaginar.


Si correspondemos pacientemente a su gracia, su vida divina crecerá en nuestra alma como la semilla crece en el campo, tal como el místico medieval Meister Eckhart expresó bellamente: «La semilla de Dios está en nosotros. Si el agricultor es inteligente y trabajador, crecerá para ser Dios, cuya semilla es; sus frutos serán de la naturaleza de Dios. La semilla de la pera se vuelve árbol de pera; la semilla de la nuez, árbol de nuez; la semilla de Dios se vuelve Dios».


Pensamientos para el Evangelio de hoy

«El hombre sin Cristo es polvo y sombra» (San Paulino de Nola)


«El mensaje de Jesús acerca del “Reino” enseña su escasa importancia como poder temporal, si bien ejerce una “soberanía” real y profunda en las almas» (Benedicto XVI)


«‘Siendo propio del estado de los laicos vivir en medio del mundo y de los negocios temporales, Dios les llama a que movidos por el espíritu cristiano, ejerzan su apostolado en el mundo a manera de fermento’ (Concilio Vaticano II)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 940)

domingo, 9 de junio de 2024

¡Dios es más fuerte!



Domingo X (B) del tiempo ordinario


Hoy, el Evangelio nos invita a comparar dos enemigos irreconciliables: Jesús y el espíritu del mal. El Evangelio afirma: «Los escribas que habían bajado de Jerusalén decían: ‘Está poseído por Beelzebul’» (Mc 3,22). Este versículo nos ayuda a comprender la inquietud de los miembros de la familia de Jesús, que fueron para llevárselo a casa. En efecto, tal como podemos observar, Jesús no es acusado porque ha roto la Ley, o las costumbres judías, o el Sábado. Ni tampoco se le denuncia por blasfemar. ¡Él es acusado de estar poseído por el príncipe de los demonios! Tengamos en cuenta que ésta es una de las primeras acusaciones dirigidas hacia Jesús, antes de que le acusaran por quebrantar la Ley Judía.


Pero el hecho interesante es la respuesta que Jesús les dio: «¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? Si un reino está dividido contra sí mismo, ese reino no puede subsistir (…). Nadie puede entrar en la casa del fuerte y saquear su ajuar, si no ata primero al fuerte» (Mc 3,23-24.27). Esto muestra que Jesús rechaza completamente la idea de que Él está actuando para Satanás. Por este motivo, Él empieza a exponer la parábola de la casa del hombre fuerte. De una u otra manera, esta parábola parece apuntar directamente a la misión de Jesús. Y esta misión muestra el Reino de Dios “atando” al hombre fuerte, Satanás, a través de la salvación realizada por Jesús.


En efecto, la expulsión de los espíritus malignos nos demuestra que Él es más fuerte que Satanás. El Papa Francisco, en una audiencia general, afirmó: «En nuestro entorno, basta con abrir un periódico y vemos que la presencia del mal existe, que el Diablo actúa. Pero quisiera decir en voz alta: ¡Dios es más fuerte! Vosotros, ¿creéis esto: que Dios es más fuerte?».


Pensamientos para el Evangelio de hoy

«Puesto que deseáis ser todo de Dios, ¿por qué temer vuestra debilidad, en la cual está claro que no debéis ni podéis apoyaros? ¿Es que no esperáis en Dios? Y quien espera en Él, ¿va a ser confundido? ¡No!, no lo será jamás» (San Francisco de Sales)


«Su Madre lo siguió siempre fielmente, manteniendo fija la mirada de su corazón en Jesús. Pidamos a María que nos ayude también a nosotros a mantener la mirada bien fija en Jesús y a seguirle siempre, incluso cuando cuesta» (Francisco)


«No se puede creer en Jesucristo sin tener parte en su Espíritu. Es el Espíritu Santo quien revela a los hombres quién es Jesús. Porque ‘nadie puede decir: “Jesús es Señor” sino bajo la acción del Espíritu Santo’ (1Cor 12,3) (…). Sólo Dios conoce a Dios enteramente (…)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 152)

martes, 4 de junio de 2024

¿Qué es el Jubileo 2025 ?

 



‘Jubileo’ es el nombre de un año particular: parece que deriva del instrumento utilizado para indicar su comienzo; se trata del yobel, el cuerno de carnero, cuyo sonido anuncia el Día de la Expiación (Yom Kippur). Esta fiesta se celebra cada año, pero adquiere un significado particular cuando coincide con el inicio del año jubilar. A este respecto, encontramos una primera idea en la Biblia: debía ser convocado cada 50 años, porque era el año ‘extra’, debía vivirse cada siete semanas de años (cfr. Lv 25,8‑13). Aunque era difícil de realizar, se proponía como la ocasión para restablecer la correcta relación con Dios, con las personas y con la creación, y conllevaba el perdón de las deudas, la restitución de terrenos enajenados y el descanso de la tierra.


Citando al profeta Isaías, el evangelio según san Lucas describe de este mismo modo la misión de Jesús: «El Espíritu del Señor está sobre mí; porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos, a proclamar el año de gracia del Señor» (Lc 4,18‑19; cfr. Is 61,1‑2). Estas palabras de Jesús se convirtieron también en acciones de liberación y de conversión en sus encuentros y relaciones cotidianos.


Bonifacio VIII, en 1300, convocó el primer Jubileo, llamado también “Año Santo”, porque es un tiempo en el que se experimenta que la santidad de Dios nos transforma. Con el tiempo, la frecuencia ha ido cambiando: al principio era cada 100 años; en 1343 se redujo a 50 años por Clemente VI y en 1470 a 25 años por Pablo II. También hay momentos ‘extraordinarios’: por ejemplo, en 1933, Pío XI quiso conmemorar el aniversario de la Redención y en 2015 el Papa Francisco convocó el año de la Misericordia. También ha sido diferente el modo de celebrar este año: en el origen coincidía con la visita a las Basílicas romanas de san Pedro y san Pablo, por tanto, con la peregrinación, posteriormente se añadieron otros signos, como el de la Puerta Santa. Al participar del Año Santo se obtiene la indulgencia plenaria.

Dejemos que el mismo Papa Francisco nos explique el Jubileo 2025, a través de su Bula:

"... Debemos mantener encendida la llama de la esperanza que nos ha sido dada, y hacer todo lo posible para que cada uno recupere la fuerza y la certeza de mirar al futuro con mente abierta, corazón confiado y amplitud de miras. El próximo Jubileo puede ayudar mucho a restablecer un clima de esperanza y confianza, como signo de un nuevo renacimiento que todos percibimos como urgente. Por esa razón elegí el lema Peregrinos de la Esperanza. Todo esto será posible si somos capaces de recuperar el sentido de la fraternidad universal, si no cerramos los ojos ante la tragedia de la pobreza galopante que impide a millones de hombres, mujeres, jóvenes y niños vivir de manera humanamente digna. Pienso especialmente en los numerosos refugiados que se ven obligados a abandonar sus tierras. Ojalá que las voces de los pobres sean escuchadas en este tiempo de preparación al Jubileo que, según el mandato bíblico, devuelve a cada uno el acceso a los frutos de la tierra: «podrán comer todo lo que la tierra produzca durante su descanso, tú, tu esclavo, tu esclava y tu jornalero, así como el huésped que resida contigo; y también el ganado y los animales que estén en la tierra, podrán comer todos sus productos» (Lv 25,6-7).

Por lo tanto, la dimensión espiritual del Jubileo, que nos invita a la conversión, debe unirse a estos aspectos fundamentales de la vida social, para formar un conjunto coherente. Sintiéndonos todos peregrinos en la tierra en la que el Señor nos ha puesto para que la cultivemos y la cuidemos (cf. Gn 2,15), no descuidemos, a lo largo del camino, la contemplación de la belleza de la creación y el cuidado de nuestra casa común. Espero que el próximo Año Jubilar se celebre y se viva también con esta intención. De hecho, un número cada vez mayor de personas, incluidos muchos jóvenes y adolescentes, reconocen que el cuidado de la creación es expresión esencial de la fe en Dios y de la obediencia a su voluntad.

Le confío a Usted, querido hermano, la responsabilidad de encontrar las maneras apropiadas para que el Año Santo se prepare y se celebre con fe intensa, esperanza viva y caridad operante. El Dicasterio que promueve la nueva evangelización sabrá hacer de este momento de gracia una etapa significativa para la pastoral de las Iglesias particulares, tanto latinas como orientales, que en estos años están llamadas a intensificar su compromiso sinodal. En esta perspectiva, la peregrinación hacia el Jubileo podrá fortificar y manifestar el camino común que la Iglesia está llamada a recorrer para ser cada vez más claramente signo e instrumento de unidad en la armonía de la diversidad. Será importante ayudar a redescubrir las exigencias de la llamada universal a la participación responsable, con la valorización de los carismas y ministerios que el Espíritu Santo no cesa de conceder para la edificación de la única Iglesia. Las cuatro Constituciones del Concilio Ecuménico Vaticano II, junto con el Magisterio de estos decenios, seguirán orientando y guiando al santo pueblo de Dios, para que progrese en la misión de llevar el gozoso anuncio del Evangelio a todos.

Según la costumbre, la Bula de convocación, que será publicada en su momento, contendrá las indicaciones necesarias para la celebración del Jubileo de 2025. En este tiempo de preparación, me alegra pensar que el año 2024, que precede al acontecimiento del Jubileo, pueda dedicarse a una gran “sinfonía” de oración; ante todo, para recuperar el deseo de estar en la presencia del Señor, de escucharlo y adorarlo. Oración, para agradecer a Dios los múltiples dones de su amor por nosotros y alabar su obra en la creación, que nos compromete a respetarla y a actuar de forma concreta y responsable para salvaguardarla. Oración como voz “de un solo corazón y una sola alma” (cf. Hch 4,32) que se traduce en ser solidarios y en compartir el pan de cada día. Oración que permite a cada hombre y mujer de este mundo dirigirse al único Dios, para expresarle lo que tienen en el secreto del corazón. Oración como vía maestra hacia la santidad, que nos lleva a vivir la contemplación en la acción. En definitiva, un año intenso de oración, en el que los corazones se puedan abrir para recibir la abundancia de la gracia, haciendo del “Padre Nuestro”, la oración que Jesús nos enseñó, el programa de vida de cada uno de sus discípulos.

Pido a la Virgen María que acompañe a la Iglesia en el camino de preparación al acontecimiento de gracia del Jubileo, y con gratitud le envío cordialmente, a Usted y a sus colaboradores, mi Bendición.

Roma, Basílica de San Juan de Letrán, 11 de febrero de 2022, Memoria de la Bienaventurada Virgen María de Lourdes."

sábado, 1 de junio de 2024

¿Por qué celebramos el Sagrado Corazón de Jesús?



La celebración por el Sagrado Corazón de Jesús, tiene como motivo conmemorar el mismo corazón, amor y persona de Jesucristo, enfocados en su pasión y muerte para “crecer” en Él.


Su origen se estima aproximadamente en el siglo XI y XII, una época donde muchos fieles meditaron sobre el “costado y corazón abierto de Jesús”, el cual se presenta como signo de su amor, vinculado a la vida misma de Cristo. Un corazón que simboliza la bondad de Dios hacia sus hijos.


En esta historia es importante resaltar el papel de Santa Margarita María de Alacoque, quien tuviera diferentes visiones de Jesús – durante los años de 1672 a 1675 en Francia – quién le hablaba de este gran amor y que debía compartir ese mensaje a la humanidad.


Devoción histórica


Una de las visiones, conocida como la “Gran Aparición”, fue reveladora de la solicitud por parte de Jesucristo para celebrar al Sagrado Corazón. En esta revelación, Sor Margarita presencio el mismo corazón rodeado de las llamas del amor, coronado con espinas y la característica herida, acompañado de una cruz que salía de su interior.


En ese momento le fue dicho: “He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres, y en cambio, de la mayor parte de los hombres no recibe nada más que ingratitud, irreverencia y desprecio, en este sacramento de amor.”


Partiendo de esas palabras, Jesucristo explica la esencia de esta devoción, como reparación por las fallas de la humanidad hacia su sacrificio redentor en la cruz. Sin embargo, parte de la adoración al mismo amor de Jesús hacia nosotros, devolver amor donde ofrecen amor.


Camino por la historia


Luego del fallecimiento de Sor Margarita en 1690, esta devoción cobró mayor presencia y popularidad, sin embargo la Iglesia dedicó una amplia investigación para corroborar estas visiones y aparicones.


En el año 1765 se oficializa su celebración en Francia y casi 100 años después, en 1873, el Papa Pio IX aprueba la devoción formalmente. Finalmente, en julio de 1899 el Papa León XIII extiende la recomendación a los obispos del mundo la celebración en sus diócesis.


Este mes se consagra al Sagrado Corazón de Jesús, por lo que debemos demostrar a través de nuestras acciones el amor de Cristo, entregarle a la humanidad lo mismo que el nos dio.

Cristo entre nosotros


Solemnidad del Cuerpo y de la Sangre de Cristo (B)

Hoy, celebramos solemnemente la presencia eucarística de Cristo entre nosotros, el “don por excelencia”: «Éste es mi cuerpo (...). Ésta es mi sangre» (Mc 14,22.24). Dispongámonos a suscitar en nuestra alma el “asombro eucarístico” (San Juan Pablo II).


El pueblo judío en su cena pascual conmemoraba la historia de la salvación, las maravillas de Dios para con su pueblo, especialmente la liberación de la esclavitud de Egipto. En esta conmemoración, cada familia comía el cordero pascual. Jesucristo se convierte en el nuevo y definitivo cordero pascual sacrificado en la cruz y comido en Pan Eucarístico.


La Eucaristía es sacrificio: es el sacrificio del cuerpo inmolado de Cristo y de su sangre derramada por todos nosotros. En la Última Cena esto se anticipó. A lo largo de la historia se irá actualizando en cada Eucaristía. En Ella tenemos el alimento: es el nuevo alimento que da vida y fuerza al cristiano mientras camina hacia el Padre.


La Eucaristía es presencia de Cristo entre nosotros. Cristo resucitado y glorioso permanece entre nosotros de una manera misteriosa, pero real en la Eucaristía. Esta presencia implica una actitud de adoración por nuestra parte y una actitud de comunión personal con Él. La presencia eucarística nos garantiza que Él permanece entre nosotros y opera la obra de la salvación.


La Eucaristía es misterio de fe. Es el centro y la clave de la vida de la Iglesia. Es la fuente y raíz de la existencia cristiana. Sin vivencia eucarística la fe cristiana se reduciría a una filosofía.


Jesús nos da el mandamiento del amor de caridad en la institución de la Eucaristía. No se trata de la última recomendación del amigo que marcha lejos o del padre que ve cercana la muerte. Es la afirmación del dinamismo que Él pone en nosotros. Por el Bautismo comenzamos una vida nueva, que es alimentada por la Eucaristía. El dinamismo de esta vida lleva a amar a los otros, y es un dinamismo en crecimiento hasta dar la vida: en esto notarán que somos cristianos.


Cristo nos ama porque recibe la vida del Padre. Nosotros amaremos recibiendo del Padre la vida, especialmente a través del alimento eucarístico.


Pensamientos para el Evangelio de hoy

«Cristo instituyó este sacramento como el memorial perenne de su pasión, siendo la más maravillosa de sus obras. Y lo dejó a los suyos como singular consuelo en las tristezas de su ausencia» (Santo Tomás de Aquino)


«La Eucaristía es verdaderamente un resquicio del cielo que se abre sobre la tierra. Es un rayo de gloria de la Jerusalén Celestial que penetra en las nubes de nuestra historia y proyecta luz sobre nuestro camino» (San Juan Pablo II)


«Cristo, que pasó de este mundo al Padre, nos da en la Eucaristía la prenda de la gloria que tendremos junto a Él: la participación en el Santo Sacrificio nos identifica con su Corazón, sostiene nuestras fuerzas a lo largo del peregrinar de esta vida, nos hace desear la Vida eterna y nos une ya desde ahora a la Iglesia del cielo, a la Santa Virgen María y a todos los santos» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1.419)

miércoles, 29 de mayo de 2024

Stetter-Karp y el no del Papa Francisco



Irme Stetter-Karp, presidente del Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK), ha reaccionado con calma al “no” de Francisco a las diaconisas ordenadas y no renuncia a su agenda en este sentido.

Stetter-Karp, jefa de la principal asociación alemana de laicos, no concede gran importancia al renovado “no” del Papa a la ordenación de mujeres durante una entrevista. «Tomo esta declaración individual con calma. Ha dado tantas entrevistas que es difícil seguirle», dijo el martes en Erfurt antes del inicio de la asamblea general de la ZdK.

Para Stetter-Karp, más importantes que sus palabras son sus actos, y durante mucho tiempo ha abogado por dar a las mujeres acceso a todos los cargos de la Iglesia católica. Paradójicamente, le ha irritado más la tibieza del cardenal Jean-Claude Hollerich en este tema que la tajante negativa papal. “Podrían ponerme furiosa las recientes declaraciones del cardenal Jean-Claude Hollerich, que exige mucha paciencia a las mujeres sobre este asunto”.

Hollerich, partidario de la ordenación de diaconisas en algún futuro remoto, también lo es de ir despacio para que no parezca algo que «los católicos progresistas quieren impulsar». Se necesita “tacto y paciencia si se quieren soluciones reales”, aseguró el prelado luxemburgués.

Homosexualidad y Seminarios católicos




La polémica saltó el lunes por la tarde cuando Il Corriere della Sera y La Reppublica (medios de referencia en Italia) publicaron un trozo de una conversación privada del Papa con los obispos italianos la semana pasada. Y resalto "privada" como dato importante, ya que es una violación a una conversación privada que se sacó de contexto con la única finalidad de hacer daño al Papa Francisco.

Preguntado por la admisión o no de homosexuales en los seminarios, el Papa respondió a los obispos italianos diciendo que «ya había demasiado mariconeo» en algunos seminarios. El Papa utilizó la palabra frocciagine que sorprendió a los propios obispos italianos por la connotación negativa y despectiva que tiene ese término. Algunos medios italianos señalan que el Papa no era consciente de que esa palabra tuviera esa connotación, lo que provocó algunas risas de sorpresa entre varios prelados italianos cuando escucharon esa palabra salir de la boca del Papa.


El revuelo internacional ha sido de tal calibre, que la Oficina de prensa de la Santa Sede ha emitido un comunicado para dar su versión sobre lo ocurrido. El director de comunicación del Vaticano, Matteo Bruni asegura que «el Papa Francisco está al corriente de los recientes artículos sobre una conversación, a puerta cerrada, con los obispos de la Conferencia Episcopal Italiana. Como ha dicho en varias ocasiones, «en la Iglesia hay sitio para todos, para todos»».


La Santa Sede afirma en la nota que «el Papa nunca ha pretendido ofender ni expresarse en términos homófobos, y presenta sus disculpas a quienes se hayan sentido ofendidos por el uso de un término, divulgado por otros».


Con este concreto comunicado, el Vaticano reconoce indirectamente que se ha usado las palabras del Papa para hacer daño a su imagen. El Papa ha pedido a los obispos de Italia que no acepten personas homosexuales en sus seminarios, pero no como una novedad, ya que el derecho canónico vigente desde 1983 así lo contempla. Es por tanto una provocación de los medios para crear confusión.


La Santa Sede pide disculpas por la mala expresión del Papa en un idioma que no es el suyo natal, y recuerda que la Iglesia es para todos, sin excepción.  Además de definir sus normativas que se han mantenido desde 1983. Me parece deshonesto de los obispos italianos que hayan filtrado una conversación de índole privada y con una intención dañina.

¿Quién es el Papa Pablo VI?



Pablo VI o Paulo VI (en latín: Paulus PP. VI),​ de nombre secular Giovanni Battista Enrico Antonio Maria Montini (Concesio, 26 de septiembre de 1897-Castel Gandolfo, 6 de agosto de 1978), fue el 262.° papa de la Iglesia católica y soberano de la Ciudad del Vaticano desde el 21 de junio de 1963 hasta su muerte en 1978. Fue canonizado en 2018, durante el pontificado de Francisco, lo que lo convierte en santo de la Iglesia católica.


Sucediendo a Juan XXIII, decidió continuar con el Concilio Vaticano II, gran obra del pontífice anterior. Asimismo, fomentó las relaciones ecuménicas con las iglesias ortodoxas, anglicanas y protestantes, dando lugar a muchas reuniones y acuerdos históricos.


Entre 1922 y 1954 trabajó en la secretaría de Estado de la Santa Sede. Durante su estadía allí, Montini, junto a Domenico Tardini fueron considerados como los más cercanos e influyentes colaboradores de Pío XII, quien en 1954 lo nombró arzobispo de Milán, la diócesis más grande de Italia, por lo que se convertía automáticamente en secretario de la Conferencia Episcopal Italiana. Allí fue conocido pronto como el «arzobispo de los pobres», por su amistad con los trabajadores de las fábricas a los que visitaba.​ Juan XXIII lo elevó al cardenalato en 1958, y después de la muerte de Juan XXIII, Montini fue considerado uno de los más probables sucesores.


Tomó el nombre de Pablo para indicar su misión renovadora en todo el mundo de la difusión del mensaje de Cristo. Reabrió el Concilio Vaticano II, dándole prioridad y dirección. Después de que el Concilio hubiera finalizado su labor, Pablo VI se hizo cargo de la interpretación y aplicación de sus mandatos, a menudo caminando por una delgada línea entre las expectativas contrapuestas de los distintos grupos dentro de la Iglesia católica. La magnitud y la profundidad de las reformas afectaron a todas las áreas de la Iglesia, superando durante su pontificado las políticas similares de reforma de sus predecesores y sucesores.


Pablo VI fue un gran devoto mariano, por lo que constantemente habló en congresos marianos y reuniones mariológicas, visitó varios santuarios y publicó tres encíclicas marianas. Citando las enseñanzas de Ambrosio de Milán, nombró a María como la Madre de la Iglesia durante el Concilio Vaticano II. Pablo VI buscó el diálogo con el mundo, con otras religiones y no creyentes. Se vio como un humilde servidor de la humanidad y exigió cambios significativos de los acaudalados de Estados Unidos y Europa a favor de los pobres en el Tercer Mundo.


Sus posiciones sobre el control de la natalidad (véase Humanae vitae) y otros temas fueron controvertidos en Europa Occidental y América del Norte, pero fueron aplaudidos en Europa Oriental y América Latina. Durante su pontificado se llevaron a cabo muchos cambios en el mundo, revueltas estudiantiles, la guerra de Vietnam y otros trastornos mundiales. Pablo VI trató de entenderlos a todos, pero al mismo tiempo, de defender el «depósito de la fe», que se le había confiado.


El 24 de diciembre de 1974 presidió la apertura de la Puerta Santa de la basílica de San Pedro, dando inicio al Jubileo de 1975, que fue seguido por aproximadamente mil millones de personas en todo el mundo.


De entre los cardenales que creó, tres llegarían a ser sus sucesores como papa: Albino Luciani el 15 de agosto de 1973, quien se convertiría en Juan Pablo I el 26 de agosto de 1978; Karol Wojtyła el 26 de junio de 1967, quien tomaría el nombre de Juan Pablo II el 16 de octubre de 1978; y Joseph Ratzinger el 27 de junio de 1977, electo papa el 19 de abril de 2005 bajo el nombre de Benedicto XVI.


Su proceso de beatificación comenzó el 11 de mayo de 1993.8​ El 7 de mayo de 2014 se aprobó un milagro por el cual el papa Pablo VI, sería declarado beato. El cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, se reunió con el papa Francisco para acordar la fecha de beatificación, que finalmente se fijó para el 19 de octubre de 2014.9​ La beatificación tuvo lugar en la misa de clausura del Sínodo extraordinario de obispos sobre la familia realizada en la plaza de San Pedro.5​10​ En 2017, fue aprobado un segundo milagro atribuido a la intercesión de Pablo VI,11​ cuya canonización fue presidida por el papa Francisco en la plaza de San Pedro el 14 de octubre de 2018.