domingo, 11 de abril de 2021

12 PASOS para VIVIR la Teología del Encuentro: Desde la mirada de los Apóstoles (Curso On Line a partir del 09 de mayo)

 


Hola, Bienvenido a empezar este camino. 

Hoy tienes la oportunidad de aprender los 12 PASOS para vivir la Teología del Encuentro. 

¿Porqué 12 PASOS? 

Por que haremos referencia de la vida de cada Apóstol. 

¿Estás interesado? 

Inicia próximo domingo 9 de mayo de 2021 a las 9:00 pm, hora España (3:00 pm hora Venezuela; 2:00 pm hora Colombia; 4:00 pm hora Uruguay). La plataforma que utilizaremos es GoogleMeet en la que se quedarán las clases grabadas, por si no pudiste ver alguna o quieres volver a verla. Son 6 clases, una semanal. Cada clase tendrá una duración de una hora. Además se contará con un grupo de WhatsApp para aclarar dudas y profundizar aspectos del contenido.

¿Para quién está dirigido este curso?

Para ti. Líder inquieto y empeñado en la construcción de la civilización del amor, inspirado en la justicia social del Evangelio de Jesús de Nazaret, y que deseas formarte como su apóstol. El contenido será presentado a través del blog académico: Temas Teológicos y Filosóficos, donde podrán acceder a través de un usuario y contraseña. La inversión es de 3 dólares por clase o 10 dólares por el curso completo. Puedes pagar en dos partes, la primera antes del domingo 9 de mayo para inscribirte y recibir el enlace de la plataforma y el acceso a un archivo en la que iremos compartiendo algunos libros, y la segunda antes de la clase número 6. 

No dudes de contactarme si te queda alguna duda.
 
La primera clase es gratuita. 


Te dejo mis datos:

ronaldriver@gmail.com 
+34 604074439 
Temas Teológicos 
Santiago de Compostela 
A Coruña 
España 



 🗓 Período de preinscripción: Hasta el 07 de mayo. 📅 Período del programa completo: Desde el 09 de mayo hasta el 06 de Junio 2021.

💵Inversión del programa completo: 10$. Posterior a la preinscripción. Cupos limitados. Clases sueltas: 3 $. 

📶 Tener acceso a Internet.

*🟢 Para acceder al grupo de preinscripción debes solicitar su incorporación por WhatsApp: +34 604 074 439 

ℹ️ Más información: WhatsApp a +34 604 074 439 




Comienza a ser diferente, y que el mundo lo sepa.

miércoles, 3 de febrero de 2021

Algunos Trabajos Legionarios en tiempo de Covid

    



    En la actualidad vivimos una situación atípica que ha movido todas nuestras seguridades. La situación pandémica en el mundo entero ha modificado de forma violenta los hábitos de nuestras actividades cotidianas, y en este breve post deseo reflexionar como desde el espíritu legionario puedo mantener el espíritu vivo a través del trabajo semanal. 

    El Manual nos recuerda que el espíritu da la Legión se mantiene vivo dependiendo del trabajo que hagan los legionarios y cómo lo hagan. Es por ello que no podemos rehuir del trabajo legionario aún por muy difícil que este se presente (Cf. Manual Cap. 39, punto 5).

    El Manual nos dice: "Sepan todos que la Legión es un organismo nacido para ejecutar trabajos activos y serios. Si la Legión no emprende estas obras, no hay razón para fundarla. Sería un contrasentido llamar ejército al que se negase a luchar. Tampoco tienen derecho a llamarse legionarios de María los miembros de un praesidium que no tenga entre manos alguna forma de trabajo activo." (Manual Cap. 39, punto 5).

    Tomando en cuenta la importancia del trabajo legionario, a continuación muestro algunas sugerencias en tiempo de Covid 19:


   1. Dirigir clases de educación religiosa (Manual Cap. 37, punto 1, letra C): El legionario puede realizar su trabajo semanal a través de la formación a distancia. Esta formación puede realizarse a través de la catequesis parroquial en línea, o el estudio de algún punto del manual entre los socios activos y auxiliares, o algún tema actual abierto para todo público.

2. Escribir cartas para personas mayores (Manual Cap. 37, punto 12):  El legionario puede escribir a mano distintas cartas en hojas blancas dispuestas para ello. Estas cartas deben ir con un contenido lleno de esperanza, dirigido a las personas que no pueden salir de sus hogares a causa de la enfermedad o por la edad. La idea de hacer las cartas por escrito ayuda a llegar a las personas que no tienen acceso a la tecnología o donde no existe buena conexión a la internet.

3. Evangelizar a través de las redes sociales (Manual Cap. 37, punto 7): Una exigencia de la vida pastoral en el día de hoy es el uso de las redes sociales que se presentan como nuevos areópagos. El uso de las redes sociales deben comprender en tiempos de Covid, un vehículo de nuevas esperanzas, de buenas noticias y de contenido de calidad, que inviten a seguir a Cristo en acciones concretas. Es muy distinto animar a las personas a través de las redes a acciones concretas que crear cadenas de falso pietismo. Las oraciones tienen efecto en cuanto transformen la realidad histórica.

4. Hacer las compras de alimentos o medicinas de nuestros vecinos mayores para evitar que se contagien (Manual Cap. 37, punto 1, letra d).

5. Rezar el Santo Rosario por los difuntos (Manual Cap. 37, punto 1, letra e): En el capítulo 37 del Manual se nos aconseja rezar el Santo Rosario por los difuntos. En tiempos de Covid, se puede crear un grupo por WhatsApp (u otro medio) donde se puedan colocar los nombres de las personas de la Parroquia que han fallecido. Y los socios desde sus hogares rezan el Santo Rosario por sus almas. El Manual indica que se debe orar por los difuntos, no indica dónde ni con quién debe hacerse.

7. Crear un grupo de Facebook para publicar semanalmente información interesante para los jóvenes; A la vez que se menciona las distintas actividades parroquiales, diocesanas y propias de la Legión de María (Manual Cap. 37, punto 7).

8. Publicar en las redes los testimonios de distintos legionarios activos y auxiliares (Manual Cap. 37, punto 7, letra f).

9. Realizar un censo pastoral (Manual Cap. 37, punto 4): A través de herramientas como Google Forms Google Forms los legionarios pueden desde sus hogares realizar un censo para saber las necesidades espirituales y sacramentales de la comunidad. A la vez de informar las actividades de la parroquia, estrechando cercanía especialmente con los más necesitados.

10. Promover retiros espirituales a través de las distintas herramientas informáticas (Manual Cap. 37, punto 16): Algunas herramientas pueden ser: Zoom, Google Meet, Skype, Microsoft Teams, Facebook Live Streaming, entre otros...

    ¿Qué otros trabajos pudieras aportar? Déjalos en los Comentarios.



    



domingo, 24 de enero de 2021

¿Cuál es el papel de la Legión de María en tiempo de COVID 19?

Hablar de la Legión de María es hablar de una familia de la que formo parte desde hace muchos años. He podido verla transformarse a la medida que también yo he ido creciendo. Entré al praesidium juvenil "María Madre de la Sabiduría" a la edad de 12 años (Si mi mente no me falla) en la Parroquia San Antonio de Padua (Los Guayos, Venezuela); y en la actualidad colaboro con varias praesidia de la Arquidiócesis de Santiago de Compostela (Galicia, España).

Sin duda la Legión de María es una escuela de vida para aquel que se de la oportunidad de ver en el apostolado su espíritu: El de amar a todos como María amó a su hijo Jesús. Amar es un acto que mueve montañas como un cataclismo con la diferencia que el legionario lo hace con su trabajo silencioso. Su silencio, como el de María, es su éxito.

Lamentablemente estamos en un momento de la historia eclesial donde los grupos de apostolados no son valorados como en épocas pretéritas y eso se debe a que las exigencias actuales reclaman nuevas definiciones. Es decir, pasar del pietismo a la acción. Quien sea legionario sabe que la Legión de María va más allá de sólo recitar el Santo Rosario, y trabaja como hormiguita, pero eso no es lo que ven muchas personas, incluso sacerdotes o laicos. Pero en realidad el problema no son los grupos de apostolados, el problema es que, como Iglesia, nos quedamos sin saber comunicar el Evangelio a las personas de hoy. Entonces viene la pregunta ¿Qué debemos hacer para Evangelizar eficazmente en el año 2021?

Ante nuestro centenario esta interrogante ha sido expresada y callada por muchos legionarios. La respuesta no se encuentra en cambiar el espíritu original de la Legión, pero sí en el buscar un nuevo vehículo para transmitir el Evangelio. Por ejemplo, tanto una carreta tirada por caballos como un Ferrari pueden salir de una ciudad y llegar a otra, pero en el Ferrari se llega más rápido y más cómodo.

Los legionarios en Venezuela, a quien principalmente me dirijo, vivimos una realidad pastoral marcada por el éxodo de jóvenes y una depresión generalizada que no a pocos lleva a una crisis de fe. Y esa es la situación real de la que debe partir nuestra reflexión pastoral, ¿Qué necesita escuchar el venezolano de hoy?. La caridad y solidaridad se hacen cada vez más imperiosa en nuestro trabajo legionario, que debe estar en consonancia con una voz profética que rompa las cadenas opresivas de la depresión que lentamente asesina el alma. La voz profética del legionario no es otra que la del Evangelio... Y así como el Logos se hizo carne la palabra de cada legionario debe ser tan fuerte que todas las estructuras del mal se caigan... ¿Cómo? no cediendo espacio al pecado. Siendo honesto en el estudio y en el trabajo; formándose a través del estudio; orando con los pies en la tierra y el corazón en Dios... El mundo de hoy nos necesita a través de un abrazo con misericordia y no con abrazos legalistas o fariseos.

Pido a todos los legionarios hacer que el espíritu de Dios se vea fortalecido por la disciplina, pero no que la disciplina sea tan fuerte que ahogue al espíritu de Dios. La mejor medida es la del Amor. Ama y no te equivocarás.

No todo es oscuro en la eclesiología venezolana, fortalecida por sus praesidia juveniles. En Santiago de Compostela donde vivo no he encontrado el primer praesidium juvenil. Y la dura realidad del COVID 19 terminó cerrando las pocas praesidia existentes en mi zona residencial. Por ello si desean que la Legión de María no se extinga en Venezuela, que la primera preocupación sea la de mantener los praesidia juveniles.

Recuerden hermanos legionarios que a pesar del COVID 19 hay cuatro reglas que debemos priorizar: El contacto semanal, el rezo diario de la Catena Legionis, el trabajo apostólico semanal y mantener un celo por las cosas relacionadas con el apostolado.

¿Qué debemos hacer con la llegada del COVID 19? Se debe aprender cómo evangelizar a través de las redes sociales. Hay que perder el miedo al uso de las nuevas tecnologías y a las nuevas formas de evangelización. Recuerden que el mismo Manual nos advierte que en aquello lugares donde la Legión de María no se muestra atractiva o receptiva hacia los jóvenes está condenada a desaparecer. 

La Iglesia post Covid 19 es una Iglesia muy distinta a la que comúnmente se piensa. Es una Iglesia más abierta, más humana, y más pensante. Es una Iglesia sinodal y no clericalista. Si remamos en sentido contrario nos cansaremos y de igual manera la corriente nos llevará al cambio.

La propuesta es que nuestro apostolado sea un apostolado misionero y no para algunos sino para todos. 

La Legión de María debe ser ante todo una escuela de evangelización ¿Cómo?

Una de las distintas estrategias puede ser esta:

 

1. Selecciona un objetivo claro y auténtico


2. Elige tus nuevos “areópagos”


3. Conoce a tu Comunidad Eclesial Digital y presencial


4. Identifica quién eres en medio de la Comunidad digital y presencial


5. Crea tus contenidos (Pensamiento Crítico) tomando en cuenta el Calendario Litúrgico.

Mantengámonos firmes.







¿Qué es la PEJ 2022? (Peregrinación Europea de Jóvenes? ¡Contamos contigo!

 En el día de hoy te tengo una buena noticia desde tierras gallegas.

Cada Año Santo se celebra en Santiago de Compostela la PEJ (Peregrinación Europea de Jóvenes). El próximo encuentro se celebrará del 1 al 8 de agosto 2022.

Un encuentro donde se dan cita jóvenes de todo el continente europeo para peregrinar hasta la tumba del Apóstol Santiago, venerar sus restos y participar en la gran fiesta de la juventud europea.

A lo largo de esos días gracias a la organización de un excelente equipo junto al sacerdote Javier García, tendremos conciertos, talleres, seminarios, vigilias de oración, visitas nocturnas a la catedral, catequesis con distintos obispos, testimonios de jóvenes como tú... y un sinfín de actividades.

A los jóvenes gallegos les invitamos a participar en la organización del evento formando parte de un gran equipo de voluntarios.

Para participar solo hace falta que te pongas en contacto con tu parroquia, movimiento, congregación o la Pastoral Juvenil de tu diócesis.

Te aseguramos unos días inolvidables, llenos de alegría y "trabajo" por los demás. 

Teléfono: +34 620 575 705

voluntariospej@gmail.com

Facebook: @Depasxuventude

Instagram: @Depasxuventude

YouTube@Depasxuventude

www.depasxuventude.com

Para mayor información visita la siguiente página:

 http://www.depasxuventude.com/2021/01/ser-voluntario-en-la-pej21-d-julian-te.html




Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2021

El pasado 22 de enero participé de la Celebración Ecuménica organizada por la Arquidiócesis de Santiago de Compostela, y en medio de ella pensaba en lo significativo que ha sido el ecumenismo en mi actividad teológica y en el crecimiento de mi vida espiritual. Ha sido una riqueza el de contar a lo largo de mi vida con sólidas amistades de verdaderos testigos del Amor de Jesús en medio de sus comunidades anglicanas o luteranas. De allí el énfasis de hacer de Temas Teológicos un espacio de debate con carácter ecuménico e inter religioso.

Este año el lema elegido para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, por la comunidad de Grandchamp en Suiza es: "Permaneced en mi amor y daréis fruto en abundancia"

Es el gran deseo de Dios, expresado por Jesús: que retornemos a Él y permanezcamos en Él. Él nos espera incansablemente, con la esperanza de que, unidos a Él en el amor, daremos frutos de vida para todos. No le demos la espalda "al otro" por miedo a la diferencia, y veamos solo lo nos separa. Escuchemos cómo Cristo nos llama a permanecer en su amor y dar fruto en abundancia.

El camino de la Unidad comienza en la intimidad de nuestra relación con Dios. Permanecer en su amor fortalece nuestra búsqueda de unidad y reconciliación con los demás. Dios abre nuestros corazones hacia aquellos que son distintos a nosotros. Este es un fruto importante, el regalo de curar las divisiones que existen dentro de nosotros, entre nosotros y el mundo.

Permaneced en mi amor y daréis fruto en abundancia (Cf. Juan 15, 5-9)




lunes, 18 de enero de 2021

¡Estamos de vuelta! Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2021

¡Estamos de vuelta!

Y con mucho más ánimo que nunca...

Empezamos nuestras actividades en la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Es una de las fechas más esperadas por nuestro grupo de estudio de Temas Teológicos debido a su origen ecuménico y espíritu de Comunión y Unidad, en inspiración a la cita bíblica: "Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste" (Juan 17, 21).

Para celebrar este gran evento nos unimos a la invitación de las Iglesias Históricas en Venezuela en su programa virtual del 18 al 25 de enero 2021: 

Facebook Live: CosoxuVzla

Youtube: CosoxuVzla

Instagram: Cosoxuc.Vzla

Zoom: 

Dia: 18 ene. 2021

Hora:  5pm. Hora de de Venezuela 

Unirse a la reunión Zoom 

https://us02web.zoom.

ID de reunión: 835 5952 7303 

Código de acceso: 379893


Día: 21 ene. 2021

Hora: 6:00 pm. hora de Venezuela 

Unirse a la reunión Zoom 

https://us02web.zoom.

ID de reunión: 861 1488 4199 

Código de acceso: 840350


*Dia: 25 ene. 2021

Hora: 11:00 am. Hora de Venezuela*

Tema: Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 


Unirse a la reunión Zoom 

https://us02web.zoom.

ID de reunión: 889 6591 7340 

Código de acceso: 576486

 



Desde nuestro equipo de trabajo en Temas Teológicos España hacemos una especial mención al Pastor Gerardo Hands y al Padre Antonio Arocha, de quienes hemos aprendido tanto sobre el espíritu ecuménico.

Espero que todos desde nuestras posibilidades podamos participar desde nuestro confinamiento.

Me despido con esta cita bíblica: "Permanezcan en mi amor y darán fruto en abundancia" (Cf. Juan 15, 5-9).

miércoles, 15 de marzo de 2017

La cruz de los divorciados y vueltos a casar / Ronald Rivera

La cruz de los divorciados y vueltos a casar

            La realidad que vivimos en la Iglesia con nuestros hermanos bautizados que son divorciados y vueltos a casar, en nupcias civiles, debe estar enmarcada en todo momento y bajo cualquier circunstancia con caridad plena y sincera.

            Una de las objeciones clásicas contra la idea de acoger penitencialmente a los divorciados que se han vuelto a casar la fórmula del siguiente modo el cardenal Höffner: “Si los divorciados que se han vuelto a casar fueran admitidos a la comunión, serían reconocidos por la Iglesia como personas que viven en la gracias y el amor de Dios”. Este tipo de afirmaciones es sumamente inquietante, porque sugiere que, según que la Iglesia acepte o rechace en el fuero externo el acceso a los sacramentos, está diciendo acerca de la presencia o la ausencia de la gracia de Dios en cada individuo. Y este intento nos deja como Iglesia al borde de un vacío peligroso de apropiación absoluta de la misericordia de Dios.

            Lo que puedo decirles a los hermanos bautizados que llevan esta cruz que la penitencia, el arrepentimiento y el hambre espiritual, va más allá de nuestras propias infidelidades, la inalterable fidelidad de Dios. Sin dejar de resaltar que la realidad del adulterio sigue presente, y siempre la penitencia más loable es la de vivir como hermanos.

            Son muchos los divorciados y casados de nuevo que comprenden que el sacramento del matrimonio, celebrado con ocasión de su primera unión y con intención de perdurabilidad, no puede ser borrado y repetido en beneficio de una segunda unión. Ello significaría, efectivamente, vaciarlo de su simbolismo y de toda su fuerza sacramental. En cambio, les resulta más difícil percibir que a quienes han fracasado en su compromiso conyugal se les prohíba alimentar penitencialmente y eucarísticamente su vida bautismal. En su condición de creyentes, anhelan que se les reconozca el derecho a participar en los sacramentos más fundamentales de la vida creyente y que estén directamente vinculados a la iniciación cristiana. Sin duda una tarea ardua, donde la santificación a través de la obediencia y adoración Eucarística es el mejor camino para caminar en esta dolorosa situación.


            Lo importante es dejar claro que no hay bautizados de primera y otros de segunda o de tercera. La riqueza de esta Nueva Alianza es talque necesita la diversidad de los grandes momentos de la vida humana para explicitar sus llamamientos. Como ocurre con una sinfonía, donde la totalidad de la armonía proviene de la complementariedad nacida de todas las voces y de todos los instrumentos empleados. El ojo no es la mano, ni el oído es el olfato; y, sin embargo, todos los miembros y sentidos no forman más que un solo cuerpo, decía Pablo en una alegoría perfectamente ideada y cuya significación sacramental resulta evidente (1 Cor 12).



La cruz de los divorciados no casados de nuevo / Ronald Rivera

La cruz de los divorciados no casados de nuevo

            Una realidad cada vez más tangible son aquellas parejas que por distintos motivos se separan y divorcian. En esta realidad hablaremos del cónyuge que ha padecido el divorcio sin contraer nuevas nupcias civiles.

            La invitación de la Iglesia, como madre,  al divorciado que ha padecido del divorcio, que se mantenga en la fidelidad conyugal. Aún cuando es un proceso doloroso, a medida que se va comprendiendo esta nueva realidad, las fuerzas van llegando, algunas del mismo amor de Dios, otras a través del acompañamiento que la Iglesia como madre debe brindar, y otras fuerzas que se van adquiriendo por la propia voluntad. Estas fuerzas deben enfocarse en comprender que una separación no rompe el vínculo conyugal, y menos la responsabilidad adquirida en la educación cristiana de los hijos y diversas responsabilidades de la vida cristiana. Estos hermanos que pasan por la difícil cruz de la separación merecen plena estima y deben poder contar con la sincera solidaridad de los hermanos en la fe.

            El hecho de que, habiendo quedado forzosamente solo, no se deja implicar en un nuevo matrimonio civil, puede convertirse en un precioso testimonio del amor absolutamente fiel a Dios, dado por la gracia del sacramento del matrimonio: su vida serena y fuerte puede sostener y ayudar a los hermanos en la fe tentados a faltar gravemente a su vínculo matrimonial.

            No existen problemas particulares para la admisión a los sacramentos: el haber sencillamente sufrido el divorcio no constituye culpa, significa haber recibido una violencia y una humillación, que hacen más necesario, por parte de la Iglesia, el testimonio de su amor y ayuda hacia estos hijos.

            El cónyuge que ha pedido y obtenido el divorcio sin casarse de nuevo posteriormente, podría recibir de la Iglesia, su madre, la ayuda necesaria, siempre abierto a la posibilidad de una eventual reanudación de la convivencia conyugal, como la superación de distintas tentaciones o lejanía de la comunidad de bautizados.

            La situación de quien ha solicitado el divorcio, aun cuando no se haya casado de nuevo, de por sí hace imposible la recepción de los sacramentos, a no ser que se arrepienta sinceramente y concretamente repare el mal realizado.

            De no poderse reparar la convivencia conyugal, el divorciado debe poner en conocimiento del sacerdote que él, a pesar de haber obtenido el divorcio civil, se considera verdaderamente unido ante Dios por el vínculo matrimonial y que vive separado por motivos moralmente válidos, en especial por la inoportunidad o imposibilidad de una reanudación de la convivencia conyugal.



Convivir con mi hermano, un reto en Familia / Ronald Rivera



Entre hermanos. Conflictos de intereses (Gn 13, 2-18)

            Menos mal que tensiones tan graves como las de Caín y Abel son raras. Sí suelen darse por motivos de raza o de pueblos enfrentados, cuando la envidia y el sentido de inferioridad o de superioridad desencadenan guerras fratricidas.

            Pero nosotros nos movemos ahora en el ámbito de la familia y queremos detenernos en lo que tal vez el caso más frecuente de litigio o de ruptura de la fraternidad y la amistad: los conflictos de intereses. Dos personas están de acuerdo, de se quieren, disfrutan cuando se hablan, van juntas por ahí. De pronto llega la frialdad, el silencio y la desconfianza que terminan en diferencia, litigio y separación. ¿Qué ha sucedido? Vamos a leer una historia bíblica que nos presenta a un tío y un sobrino: Abraham y Lot.

            Abraham es un hombre con suerte. Tenía poco y ahora dispone de rebaños. Se ha convertido en un hombre estimado y respetado. Su sobrino Lot, que era huérfano, le siguió cuando emigró del lejano Oriente hacia Palestina y participó siempre en su trabajo y su suerte. Un día decidió tener rebaños propios y disponer de hombres. Poco a poco, intereses que eran comunes se van haciendo cada vez más divergentes. La Biblia da a entender que la culpa no es fundamentalmente de Abraham, hombre recto y pacífico, ni probablemente de Lot, que respeta mucho a su tío, sino de sus trabajadores, que se pelean mucho. Ya se sabe que los litigios entre pastores suelen ser crueles y dramáticos por un pozo, por un lugar de pasto, por un sendero o por un robo a la manada, imaginario o cierto. El caso es que Abraham y Lot, que habían vivido en magnífica armonía y en prefecta sociedad de intereses, comienzan a distanciarse.

            ¿Qué hará Abraham? Podría insistir en sus derechos, reivindicar su prioridad, hacer que todo se incline bajo el cayado de su mando. En cambio como hombre sabio y comprensivo. Comprende que a un cierto punto no vale la pena defender ciertos derechos con minuciosidad. Hay familias que por haberlo hecho así se han envenenado la sangre por años y años, han gastado grandes sumas de litigios y mientras tanto, los bienes por los que contendían, no han producido fruto alguno. Antes de embarcarse en pleitos por intereses conviene preguntarse: ¿Merecerá la pena? Y algo más importante: ¿Qué hace un cristiano cuando ve que por una parte están unos pocos derechos, no siempre seguros, y por otro la seguridad de perder la paz, el amor, la armonía, el buen humor y la salud? ¿Y qué decir del daño causado al alma y a la fe cuando no conseguimos vivir en paz?

            Abraham dice a Lot: “Evitemos las discordias entre nosotros y entre nuestros pastores, porque somos hermanos. Tienes delante toda la tierra; sepárate de mí; si tú hacia la derecha, yo iré a la izquierda; si tú vas a la izquierda yo iré a la derecha” (Gn 13, 8-9). Abraham deja que Lot elija los mejores pastos. Abraham aceptó renunciar a algunos derechos suyos, pero de hecho sus pastos fueron más duraderos.

            Abraham nos invita a no renunciar a priori a nuestros derechos en caso de pleito pero:


  1. No hay que exagerar las causas de los altercados por motivos de interés.
  2. Hay que saber ser de corazón generoso y buscar de buen grado el arreglo amistoso y no el litigio, tal vez con la ayuda de alguna persona sabia y amiga de las dos partes.
  3. Hay que evitar que una diferencia de intereses sea motivo de rencor, amargura u hostilidad.
  4. Hay que saber ceder, seguros de que Dios no dejará de recompensar a quien tiene corazón generoso.

domingo, 12 de marzo de 2017

A qué viene el Año Jubilar Centenario de la Virgen de Fátima / Ronald Rivera



Tenemos una buena noticia para todas los que amamos a la Santísima Virgen María, como nuestra Madre y Abogada. La Buena Nueva fue dada ya hace algunos meses atrás cuando Mons. Antonio Marto, Obispo de Leiría-Fátima, el 27 de noviembre de 2016, proclama el año jubilar Centenario de la Virgen de Fátima. Uniéndose  a la iniciativa el papa Francisco ha concedido la indulgencia durante todo ese año jubilar  que terminará el 26 de noviembre de 2017.

Para participar activamente en la iniciativa del Papa Francisco es necesario repasar las condiciones habituales para obtener la indulgencia:

1.       Confesarse, comulgar, y rezar el Padrenuestro y el Credo, por las intenciones del Papa.

2.       Tener una oración en particular, para encomendarse, a la Virgen María.

3.       Peregrinar al Santuario de la Virgen en Fátima, en cualquier tiempo del año.

4.       Pero en lugar de ir a Portugal, se puede visitar el 13 de  cada mes, desde mayo, día de las apariciones, hasta octubre, un templo, oratorio o lugar adecuado, en cualquier parte del mundo, donde se exponga una imagen de Nuestra Señora de Fátima.

5.       Para las personas enfermas, ancianos o impedidos de movilizarse, basta rezar ante una imagen de la Virgen de Fátima, en los días 13 de cada mes, entre mayo y octubre, ofreciendo sus oraciones y dolores o los sacrificios de su propia vida a Dios misericordioso, a través de María.

Mons. Antonio Marto, Obispo de Fátima, explica que la Virgen se apareció para confirmar la esperanza firme de paz: “Por eso debemos convertirnos, cambiar de actitud y revestirnos con armas de la luz, como el rearme moral y espiritual de la conciencia de vivir la paz de Dios, la paz del corazón, la paz con los demás”.

Además que subraya que “el milagro más importante de Fátima no  es propiamente la danza del sol, sino la conversión del corazón y de vida, de tantas personas que sucede aquí, sin que se vea, y que también podemos llamar la “danza de conversión”, al ritmo de la música de Dios que resuena en el Magnificat de la Virgen  y llena de alegría. Debemos vivir este año como un tiempo favorable de acción de gracias por el don de la visita y del mensaje de la Virgen y por las gracias recibidas”.

Por ello invita a realizar “la experiencia de la ternura y de la misericordia de Dios, de la devoción tierna al Inmaculado Corazón de María, de conversión y de compromiso con Dios y a favor de los otros y de la paz del mundo a ejemplo de los tres pastorcitos”. El Prelado repite el llamado de la Virgen de Fátima a la “oración y a la lucha por la paz y la defensa de la dignidad  de los oprimidos y de los inocentes, víctimas de guerras o genocidios sin precedentes en la historia”. El Obispo se refiere a las apariciones de la Virgen de Fátima a los tres pastorcitos: Lucía, Francisco y Jacinta, en 191,7, en los que la Virgen, para evitar la primera guerra mundial, pidió la conversión de Rusia, que lamentablemente no se dio.

Algo de Historia

La advocación mariana de Fátima se remonta al tiempo de la reconquista de la Península Ibérica hacia finales del siglo IX cuando las tropas cristianas expulsaron a las musulmanas hasta el río Duero. El último jefe musulmán en esa región tenía una hermosa hija llamada Fátima. Un distinguido joven católico portugués se enamoró y se casó con ella, quién abrazó la fe católica. El joven esposo puso a la localidad en la que vivían el nombre de su esposa Fátima. Y en ese lugar ocurrieron las apariciones en 1917.

Pero, ¿qué son las indulgencias? La etimología latina de la palabra puede ayudarnos a situarnos en una pista correcta. El verbo “indulgeo” significa “ser indulgente” y también “conceder”. La indulgencia es, pues, algo que se nos concede, benignamente, en nuestro favor.

El Catecismo de la Iglesia Católica nos proporciona, con palabras de Pablo VI, una definición más precisa: “La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados, en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos” (Catecismo, 1471).

La definición, exacta y densa, relaciona tres realidades: la remisión o el perdón, el pecado, y la Iglesia. La indulgencia consiste en una forma de perdón que el fiel obtiene en relación con sus pecados por la mediación de la Iglesia.

¿Qué es lo que se perdona con la indulgencia? No se perdonan los pecados, ya que el medio ordinario mediante el cual el fiel recibe de Dios el perdón de sus pecados es el sacramento de la penitencia (cf Catecismo, 1486). Pero, según la doctrina católica, el pecado entraña una doble consecuencia: lleva consigo una “pena eterna” y una “pena temporal”. ¿Qué es la pena eterna? Es la privación de la comunión con Dios. El que peca mortalmente pierde la amistad con Dios, privándose, si no se arrepiente y acude al sacramento de la penitencia, de la unión con Él para siempre.

Pero aunque el perdón del pecado por el sacramento de la Penitencia entraña la remisión de la pena eterna, subsiste aún la llamada “pena temporal”. La pena temporal es el sufrimiento que comporta la purificación del desorden introducido en el hombre por el pecado. Esta pena ha de purgarse en esta vida o en la otra (en el purgatorio), para que el fiel cristiano quede libre de los rastros que el pecado ha dejado en su vida.

Podemos poner una comparación. Imaginemos una intervención quirúrgica: un trasplante de corazón, por ejemplo. El nuevo corazón salva la vida del paciente. Se ve así liberado el enfermo de una muerte segura. Pero, cuando ya la operación ha concluido exitosamente, e incluso cuando está ya fuera de peligro, subsiste la necesidad de una total recuperación. Es preciso sanar las heridas que el mal funcionamiento del corazón anterior y la misma intervención han causado en el organismo. Pues de igual modo, el pecador que ha sido perdonado de sus culpas, aunque está salvado; es decir, liberado de la pena eterna merecida por sus pecados, tiene aún que reestablecerse por completo, sanando las consecuencias del pecado; es decir, purificando las penas temporales merecidas por él.

La indulgencia es como un indulto, un perdón gratuito, de estas penas temporales. Es como si, tras la intervención quirúrgica y el trasplante del nuevo corazón, se cerrasen de pronto todas las heridas y el paciente se recuperase de una manera rápida y sencilla, ayudado por el cariño de quienes lo cuidan, la atención esmerada que recibe y la eficacia curativa de las medicinas.

La Iglesia no es la autora, pero sí la mediadora del perdón. Del perdón de los pecados y del perdón de las penas temporales que entrañan los pecados. Por el sacramento de la Penitencia, la Iglesia sirve de mediadora a Cristo el Señor que dice al penitente: “Yo te absuelvo de tus pecados”. Con la concesión de indulgencias, la Iglesia reparte entre los fieles la medicina eficaz de los méritos de Cristo nuestro Señor, ofrecidos por la humanidad. Y en ese tesoro precioso de los méritos de Cristo están incluidos también, porque el Señor los posibilita y hace suyos, las buenas obras de la Virgen Santísima y de los santos. Ellos, los santos, son los enfermeros que vuelcan sus cuidados en el hombre dañado por el pecado, para que pueda recuperarse pronto de las marcas dejadas por las heridas.

¿Tiene sentido hablar hoy de las indulgencias? Claro que sí, porque tiene sentido proclamar las maravillas del amor de Dios manifestado en Cristo que acoge a cada hombre, por el ministerio de la Iglesia, para decirle, como le dijo al paralítico: “Tus pecados están perdonados, coge tu camilla y echa a andar”. Él no sólo perdona nuestras culpas, sino que también, a través de su Iglesia, difunde sobre nuestras heridas el bálsamo curativo de sus méritos infinitos y la desbordante caridad de los santos.

Carácter Interreligioso de las apariciones

Recordemos que la hija más conocida del profeta Mahoma fue Fátima az-Zahra (en árabe “la luminosa”), transmisora  de la sucesión consanguínea de su padre. Se casó con Alí, el cuarto de los califas musulmanes y primer Imán de los musulmanes Chiitaas. En el Corán se la venera con gran devoción al igual que a la Virgen María. Esa coincidencia pasó desapercibida durante muchos siglos hasta que en 1917 tuvieron lugar en Fátima las apariciones de la Virgen María, conocida por esa advocación.  Por esa razón muchos musulmanes peregrinan allí movidos  por su fe.

El Arzobispo Fulton J. Sheen (1895-1979)

El Arzobispo Fulton Sheen, cuya causa de beatificación está avanzada, promovió mucho esa devoción para llegar a la reconciliación entre musulmanes y cristianos. Un hecho que ante la persecución de los cristianos, en países de mayoría musulmana, pudiese ser una herramienta divina para una pacificación religiosa.

La Reconciliación entre Cristianos y Musulmanes una tarea actual


Ante la magnitud del conflicto bélico en Siria y en otros países, el papa Francisco, teme la posibilidad de desencadenarse la Tercera Guerra Mundial de imprevisibles dimensiones mortíferas. Por ello promueve la urgencia de orar a la Virgen María de Fátima pidiéndole la reconciliación entre musulmanes y católicos para alcanzar la paz. Ya ha anunciado que peregrinará a Fátima el 12 y 13 de mayo de este Año Mariano Jubilar.