jueves, 26 de mayo de 2011

Al rescate de los colegios católicos

El Papa Benedicto XVI, consciente de los nuevos desafíos en el campo de la educación occidental, ha señalado la importancia de tomar “cartas” en el asunto. Así lo hizo saber, en un discurso dirigido a los obispos italianos, correspondiente al 27 de mayo del año 2010. En su mensaje, señaló las claves de la emergencia educativa, abogando por una nueva pedagogía, capaz de humanizar y formar a los alumnos y a las alumnas, a partir de una perspectiva, que realmente les ayude a ser críticos con la realidad que les está tocando vivir. La Iglesia, como parte de la sociedad, tiene mucho que hacer al respecto, empezando por aquellos colegios que se consideran de inspiración cristiana.


1. Equilibrio entre la fe y las cuestiones académicas:


Un colegio católico descansa sobre dos pilares fundamentales que, a su vez, se complementan entre sí: fe y razón. El problema surge cuando se rompe el equilibrio, dándole más importancia a un aspecto que al otro. Las materias religiosas no pueden ser los únicos puntos importantes del temario, ni tampoco se puede caer en una perspectiva cientificista de las asignaturas. El éxito o fracaso de los consejos directivos, dependerá de la capacidad que tengan para conciliar ambos pilares, buscando la educación integral de los alumnos y de las alumnas, sin olvidarse del arte y del deporte.


2. Calidad e inversión:


Los colegios católicos, no pueden quedarse al margen de la competencia educativa, sino que deben intervenir con creatividad y transparencia, valiéndose de los nuevos recursos publicitarios, pues la educación cristiana, no es un tesoro que deba esconderse. Ya no estamos en el siglo pasado, pues ahora en cualquier pueblo o ciudad, además de los colegios católicos, existen muchas otras opciones. Lo anterior, no es una crítica, pues es bueno que haya distintos espacios educativos, lo que si es que representa un nuevo desafío, pues los colegios de inspiración cristiana, deben preocuparse más por la calidad y la inversión de sus instalaciones y equipos.

3. Cerrar o replegarse no es una opción:

No obstante, la falta de vocaciones en las congregaciones que se dedican a la educación, cerrar o replegarse no debe ser la primera opción, pues existe la posibilidad de contar con un buen equipo de laicos que, a su vez, puedan aportar nuevas ideas en el campo de la pastoral educativa. Ciertamente, la misión de los colegios católicos, implica un sentido de responsabilidad muy fuerte, sin embargo, vale la pena asumirlo, por la serie de aportaciones que brindan a la sociedad del siglo XXI.


Religiosos y laicos, tienen que unirse, para dar un nuevo impulso a los colegios católicos, especialmente, a los que se encuentran al borde de cerrar sus puertas, por falta de iniciativas pastorales y académicas. No sólo hay que hablar de la emergencia educativa, sino sentar las bases de una respuesta coordinada y eficaz. Nunca hay que olvidar que educar es amar, siguiendo el ejemplo de Cristo quien siempre estuvo al pendiente de la formación de sus discípulos.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Juan Pablo II: entre la soledad y las masas




Originalmente publicado en el diario mexicano Excelsior (enlace original).

«A medida que se acerca el final de mi vida terrena, vuelvo con la memoria a los inicios, a mis padres, a mi hermano y a mi hermana (a la que no conocí, pues murió antes de mi nacimiento), a la parroquia de Wadowice, donde fui bautizado, a esa ciudad tan amada, a mis coetáneos, compañeras y compañeros de la escuela, del bachillerato, de la universidad, hasta los tiempos de la ocupación, cuando trabajé como obrero, y después a la parroquia de Niegowic, a la de San Florián en Cracovia, a la pastoral de los universitarios, al ambiente..., a todos los ambientes..., a Cracovia y a Roma..., a las personas que el Señor me ha encomendado de manera especial».

Son palabras de Juan Pablo II plasmadas en el año 2000 como retoque a su testamento manuscrito de 1979 y que reflejan una de las dimensiones a veces olvidadas de su personalidad: su vida privada.

La austeridad del féretro del primer Papa polaco de la historia impresionó a más de uno el día de la misa de cuerpo presente en la plaza de san Pedro. Hasta cierto punto, aquel ataúd representó elocuentemente lo que había sido la vida entera de Karol Wojtyla: Emilia Kaczorowska, su madre, pereció cuando Karol tenía 9 años. Su primera hermana falleció antes de que él mismo naciera y Edmund, su hermano, murió en 1932. Nueve años después moriría su padre.

A pesar de la orfandad, Karol renunció a formar una familia y entró al seminario. A la decisión le acompañó el duro momento histórico de un régimen impositivo y totalitario que prohibía la fe en su natal Polonia. Joven seminarista, fue adelante con una convicción que jamás perdió de vista: su vocación era un don y un misterio.

Consciente de lo que implicaba su «sí» al plan de Dios, se dejó guiar. Tras unos años de feliz y fecundo sacerdocio fue elegido obispo de Cracovia. Dos docenas de años después, a partir de 1978, tendría que cambiar de residencia… y de nombre, y de idioma, y dejar sus amistades en tierras lejanas, y hacer otras muchas renuncias.

Su rostro, palabra y actividades llegaron entonces a los rincones más remotos del planeta. «Lleva una sonrisa tatuada en la cara», diría algún periodista que le acompañó en sus múltiples viajes pastorales. Y aquella sonrisa pura y transformante fue la que conocimos, admiramos y quisimos.

Razones para estar triste, preocupado o molesto no le faltaban. Pero todos esos pesares, empezando por el de la propia enfermedad, no opacaron su bondad y dulzura. A la soledad de los momentos de dolor se sobrepusieron los de donación generosa hecha vida, acción y consejo.

Alguna vez dijo que el mundo necesitaba testigos más que maestros. Y él fue el primero en encarnar aquel dicho. Fue testigo del amor y del perdón. La imagen del Papa moribundo tras la bala que le traspasó el cuerpo quedó opacada por la del Papa perdonando y acogiendo a su sicario; la imagen del Papa anciano abrazando la cruz de su capilla privada el Viernes Santo de 2005 fue el modo más elocuente de mostrar la radicalidad de la fe, del amor a Dios que comenzó cuando niño y de la compañía que nunca falla: la de Cristo.

Todas esas renuncias y momentos de dolor en soledad humana quedaron compensados con el cariño espontáneo de la gente que se congregó en san Pedro para acompañar al amigo, padre y maestro ese 2 de abril de 2005. El ataúd austero tuvo el adorno de la cercanía, el afecto y el respeto de todas esas personas que, como dice el testamento, le «habían sido encomendadas de modo especial». Y desde entonces su sobria tumba ha estado siempre acompañada como lo estará el 1 de mayo en que será declarado beato.

La Cruz en el esplendor pascual




En el calendario del rito hispano-mozárabe, hoy se celebra la Invención (Hallazgo) de la Santa Cruz. Llena de alegría pascual, la liturgia miraba a la Cruz ya iluminada por el fulgor de la resurrección.

La expresión popular lo tradujo en las fiestas de las Cruces de mayo, elaboradas con flores.

Miremos la Cruz gloriosa del Salvador.

"Brillan rayos de luz sagrada, se encienden luces puras del puro Espíritu, se abren tesoros celestes de gloria y de divinidad. La noche densa y oscura quedó absorbida, su negra oscuridad quedó anulada, la sombría muerte se desvaneció entre sombras. La vida se extendió en todo el universo; todo quedó lleno de una luz inconmensurable; la salida del sol del Oriente transfigura el mundo llenándole de luz. El gran Cristo, engendrado antes que el lucero del alba y antes que los astros, el Inmortal y el Rico, se manifiesta al universo brillante más que el sol. ¡Por eso, para los que hemos creído, amanece un día largo, eterno y eternamente resplandeciente!

¡Pascua!, el Misterio celebrado en figura por la Ley, pero cumplido realmente en Cristo.

¡Pascua!, el prodigio, el asombro, obra de la fuerza y del poder milagrosos de Dios, verdaderamente fiesta y memorial sempiterno.

¡De la pasión, impasibilidad;
de la muerte, inmortalidad;
del cadáver, vida;
de la enfermedad, salud;
de la caída, resurrección;
del hundimiento, elevación!

Así realiza Dios las cosas grandes; de lo imposible hace cosas maravillosas, para que se sepa que sólo Él puede hacer lo que quiere...

¡Que los cielos de los cielos celebren la fiesta, pues el divino Espíritu invita a que anuncien la gloria del Señor quienes fueron los primeros en recibir las lamentaciones de los Padres al óbito del divino Resucitado!



¡Que la celebren también los ángeles y los arcángeles de los cielos y todo el ejército celestial, al ver que el jefe supremo del ejército celeste viene corporalmente al mundo!


¡Que la celebren también los coros de estrellas anunciando al que sale antes del lucero matutino!

¡Celébrela también el aire que se extiende en profundidades y extensiones infinitas!

¡Celébrela el agua salada del mar, honrada con las huellas y pisadas del Señor!

¡También la tierra debe celebrar esta fiesta por haber sido lavada en sangre divina!

¡Que la celebren también todas las almas de los hombres, reanimadas y reengendradas por la resurrección!..."

(Sermón pascual del Pseudo-Hipólito
en Odo Casel, El Misterio de la Cruz, pp. 208s).

jueves, 2 de diciembre de 2010

A un mes de ser Papá


Tener un hijo es ver como se transforma el mundo que anteriormente llevabas, un cambio de dimensión, o la entrada de un agujero negro existencial, pero lejos de sentirte abrumado te sensibiliza y te llena de un estado de “felicidad”. Es así como desde el pasado 29 de octubre, ya casi un mes, todas las noches me acuesto soñando con ese trocito de ADN que a medida que va creciendo me lo imagino despertándome los sábados saltándome en la barriga, convenciéndome que le regale un balón de fútbol, o con un rebelde sin causa que no se corte los rulos nunca y juegue todo el fútbol que yo no jugué y que se lea todos los libros que yo no me he podido leer y que haga toda las piruetas que yo no pude hacer en la patineta. Y viaje como un trotamundo por todos aquellos países que anhelo visitar.

De eso fue que me provocó escribir hoy, aún cuando tengo meses intentando resumir en letras las expectativas de ser “papá”. Escribo de lo fácil que un reyecito trasnochador me puede hacer sonreír. Para que clones cuando uno puede disfrutar de las mejoras sustanciales de su ADN (gracias a su mamá) y que encima, más por la evolución de toda una generación que por mi parte personal, sea mil veces más inteligente, rápido y crujiente que yo.

Sin duda que los niños del futuro, naturalmente, van a otra velocidad, a una velocidad insuperable, y creo que no puedo esconder las ganas de jugar cuanto antes con el mejor gadget del mundo. Por ello sigo imaginándolo con sus siete años cumplidos intentando tocar la canción más sencilla de Bob Dylan que pueda encontrar, de patear muchas pelotas y dejar a Tony Hawk en pañales.

martes, 16 de noviembre de 2010

Aung San Suu Kyi Signo de la Dignidad en Birmania


La liberación de Aung San Suu Kyi alegra a todos los que creemos en las libertades del mundo. El objetivo pasa a ser ahora la salida de las cárceles de más de 2.000 presos políticos y la libertad de todo el pueblo...

viernes, 12 de noviembre de 2010

Ntra Sra Del Socorro de Valencia y su Rosa de Oro


Para todos los valencianos es una gran alegría poder disfrutar los aires de celebración por los cien años de coronación de nuestra patrona. Son Cien años de devoción profunda que compartimos gozosamente con todos los devotos.


Ante la preparación de las vísperas de la gran celebración solemne con la misa presidida por el Arzobispo Monseñor Del Prettte, con la presencia del Cardenal Urosa, en la Plaza de Toros de Valencia, he recibido la grata noticia de que el Papa Benedicto XVI ha concedido a la Virgen del Socorro de Valencia la distinción de la Rosa de Oro. Como su nombre indica consiste en un rosal de oro con flores, botones y hojas, colocado en un vaso de plata renancentista en un estuche de oropel con el escudo papal.


Tradicionalmente es una distinción hecha a personalidades católicas que han brindado aportes a la fe. Últimamente era dado sobre todo a las reinas, y también a algunas advocaciones. Por eso ante el centenario de la coronación de la Virgen del Socorro, el Papa ha visto bien darle esta distinción.

Tal distinción será entregada por el Cardenal Urosa terminada la misa solemne del 13 de noviembre.

Un merecido reconocimiento a los fieles de la Arquidiócesis de Valencia y a nuestra patrona.


miércoles, 13 de octubre de 2010

El iPad no sirve para…


• Encender los carbones y ventear la parrilla.
• Retener la suciedad en la jaula de los periquitos.
• Comenzar una canción de Héctor Lavoe (“¿Tu amor es un iPad de ayer?”).
• Lanzarlo como papelillo desde el balcón durante desfiles y clausuras de eventos multitudinarios.
• Ponerlo en remojo con pegamento para que los niños en edad escolar confecciones máscaras y títeres.
• Utilizarlo como felpudo a la salida del autolavado.
• Que los pregoneros se ganen la vida en las esquinas de la ciudad.
• Estrellarlo contra las paredes como catarsis cuando nos disguste mucho una noticia.
• Que el detective privado, sentado en el banco de una plaza, se oculte mientras espía a un marido infiel.
• Tirar taquitos.
• Dejarlo olvidado por ahí luego de usarlo.
• Envolver hallacas.
• Lanzárselo al perro (o no se debería).
• Hacer origami.
• Embalar copas, cuadros y figurillas de cerámica durante una mudanza.
• Abrigar a los desamparados en las noches de mucho frío.
• Proteger el piso de manchas mientras se pintan las paredes.
• Hacer avioncitos.
• …Y mucho menos barquitos que lanzaremos luego a un río o pondremos a navegar en la bañera.
• Humedecerlo y colocarlo dentro de los zapatos nuevos para aflojarlos.
• Rellenar el muñeco de Judas en Semana Santa.
• Envolver los aguacates para que maduren.
• Cuando se desborde el inodoro.
• Tostar pan o pelar papas.
• Envolver regalos (…aunque como regalo no está nada mal).
• Nivelar la masa al momento de preparar empanadas.
• Introducírselo en la boca y tragárselo con el fin de esconder un secreto comprometedor.
• Limpiar los cristales de las ventanas.
• Extenderlo entre la tierra y el vidrio del frasco de compota para que así broten cálidamente las caraotas del germinador.
• Darles consistencia a las montañas del pesebre navideño.
• Ponerlo debajo del carro para determinar dónde cae la gota de aceite.
• Casos de emergencia en un baño de carretera.
• Envolver bacalao.
• Escribir un mensaje en él y luego perfumarlo, doblarlo y deslizarlo con discreción hacia uno de los bolsillos de la persona amada.
• Ventilar a una doña que se desmayó en el metro.
• Que las adolescentes ansiosas rellenen su brassier.
• Guarecernos de la lluvia.
• ¡Ah, y tampoco para sacar fotos, grabar videos, leer dispositivos USB, realizar llamadas telefónicas y reproducir archivos de Flash!


Ilustración: Irene Pizzolante
irenepizzolante@gmail.com

jueves, 7 de octubre de 2010

La teología hoy


Revisando algunos textos de “historia de la teología” observaba como los estudios teológicos en el pasado gozaban de gran prestigio, y por un minuto me ubiqué en aquel esplendor de los pasados tiempos, y me preguntaba si era posible todavía hoy vindicar para la teología el lugar que alguna vez ocupó. Por supuesto que sería inadecuado e incomprensible en nuestro momento pretender que la teología volviera a ocupar un lugar de preeminencia en medio de las ciencias al modo y estilo como era considerada en el Medioevo al proclamarse reina de las ciencias, si bien debamos seguir manteniendo que la teología es también ella ciencia dado su propio método conducente a unas determinadas certezas.

Pero no sólo el racionalismo se ha constituido en juez y norma de todos los valores, incluso lo religiosos; el posterior nominalismo que pretendió encontrar contradicciones entre la razón y la fe; el liberalismo protestante, más tarde, unido en esta apreciación al modernismo, disociando el ámbito del cientifismo religioso para contraponerlo a unos valores religiosos experimentales y subjetivos en el alma; y, finalmente, el movimiento de la llamada Nueva Teología pretendiendo conducir a ésta por caminos más místicos, o al menos a-racionales: todo este paulatino proceso que ahondó la descrita separación fe-razón, parece que sigue haciendo incomprensible, más aún, inaceptable, el planteamiento medieval cuando proponía la presidencia de la teología sobre todas las ciencias especulativas y prácticas.

Lo que no hay que dudar es que en la actualidad la teología goza de gran dignidad. La teología como cualquier otra de las ciencias, en cuanto especulativas, se debe situar en el objeto sobre el que verse, así como en las certezas a las que pueda conducir. A pesar de que la filosofía y específicamente la metafísica traten como objeto sobre el primer motor, o también sobre el primer ente, sólo la teología versa sobre la profundidad del ser de Dios como su objeto adecuado; y éste es visto, además, bajo la luz sobrenatural de su Revelación, aceptada en la fe, que es ya aquí “incoación e impresión de su misma ciencia” (Santo Tomás de Aquino).

La teología siempre va ser el esplendor de la divina oscuridad que guiará al hombre en sus interrogantes más íntimas, como señalaba Pseudo-Dionisio.

Por ello mientras exista la capacidad de reflexión del hombre y su necesidad de plenitud se mantendrá la ciencia teológica.

Apertura del curso de Postgrado en Teología


Uno de los mayores regalos de la Providencia Divina ha sido el poder cursar mis estudios de postgrado en teología sistemática. La teología sin duda es un camino que entre empujones y fáciles tramos me ha tocado andar. Recuerdo con entusiasmo los primeros pasos en la filosofía, todas las herramientas que en tres años cursados en el Seminario de Valencia me han ayudado a definir varios pasos. Y con mayor gusto saboreo los años en que estudié teología, cuatro años llenos de anécdotas, de amigos, profesores, formadores, apostolados, tiempo propicio a la lectura y a la reflexión. Cuatro años de estudio que corresponden a una cantera donde he extraído sin dudas todo lo que he obtenido hasta este momento. Es de esos tiempos donde conservo mis mejores amigos, mi mayor énfasis académico, donde se gestaban los mayores sueños. Luego de ya once años la teología ha vuelto tocar mi puerta, y como un especial regalo el Seminario de Valencia y el Seminario de Caracas han permitido que continúe mi formación teológica sacando la maestría en teología sistemática, por la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá.

De esta manera el cuatro de octubre participé en Caracas en la apertura del curso. Un día lluvioso donde recordábamos a San Francisco de Asís. Luego del desayuno todos se alistaban para la celebración de la Misa, presidida por Mons. Tineo, Obispo Auxiliar de Caracas. Allí nos encontramos compañeros de estudio y profesores, en un ambiente muy alegre. Compartí con algunos seminaristas, entre ellos varios religiosos. La Misa fue semejante a la de apertura de curso en el Seminario de Valencia, al terminar la Eucaristía pasamos a la clase magistral, en el salón de conferencias. Las palabras de apertura de parte del padre rector del Seminario de Caracas fueron muy oportunas y formativas, en ellas fue explicando algunos numerales de la “Pastore dabo Vobis”. La clase magistral fue desarrollada por la directora de Caritas en Venezuela, se centró en los documentos del Concilio Plenario de Venezuela, he hizo un cuadro comparativo de la Venezuela de hace diez años atrás y la Venezuela actual. Destaca que los problemas son los mismos y en algunos más graves. Una cosa bastante triste. Lo que si se resalta es el papel activo de la Iglesia en resolver y atacar esos problemas, aún cuando el actual gobierno desprestigia y la persigue.

Luego del almuerzo regreso a Valencia gracias a la caridad del Padre Alfonzo, quien manejaba. En el viaje a regreso hablamos mil y una cosas edificantes. Para luego encontrarme con mi esposa y mi hijo.

Es así como he empezado ya el tercer semestre en teología sistemática.

sábado, 2 de octubre de 2010

Las Bibliotecas Católicas


Sin duda alguna un tema que siempre me ha apasionado es aquel relacionado con los libros. Una buena lectura es más que un entretenimiento, es una actualización constante del mundo que te rodea… Es por ello que en esta oportunidad destaco la importancia de la “Biblioteca” como templo del saber. Una Biblioteca amerita nuestra devoción, es un recinto donde se conglomeran de manera clasificada todos los saberes de forma eterna a través de la escritura. El hecho de laborar por ocho años en el área documental, en especial en la Biblioteca del Seminario de Valencia, me da pies para afirmar que por muy al contrario de algunas opiniones estamos en una época privilegiada para las Bibliotecas y el libro, ya que nuestra era se describe por la ”Información-Comunicación-Documentación”.

Nunca hemos estado tan comunicados en la historia, poseemos la información en vivo desde donde ocurren los hechos, y nunca se había leído más. Todo esto gracias a la Tecnología, dando origen a las “Tecnologías de la Información”. Nuestra cultura se basa en esta tecnología de la información, que se expande a través de la imagen, de la música y del movimiento. Es impensable en la actualidad un mundo sin chat, sin mensajes de textos, sin redes sociales, sin telefonía móvil, sin internet…

Pero de la misma manera que estamos en la época más comunicativa estamos también en la época más desorientada. Hay demasiada información y poco provecho de ella. Esto es debido principalmente al abandono de lo humano, y es a ello lo que debemos estar atentos. Cuando hablamos de lo humano nos referimos al uso razonable de la información, al respeto mutuo y a la ética. Esto se une a la ignorancia fáctica presente al momento de sentarnos frente al ordenador. Por ello presento a continuación un directorio que revaloriza nuestras Bibliotecas Católicas que van a la mano con la tecnología, esperando erradicar la ignorancia fáctica, limitar el ocio y rescatar lo humano con buena información y no con información basura.

Una de las Bibliotecas católicas más amplias de internet nació, precisamente, con ánimo de servir a los sacerdotes del mundo. Se trata de http://www.clerus.org/ en la que la Santa Sede, a través de la Congregación para el clero, ofrece innumerables textos de estudio y apoyo a la formación de los presbíteros en forma ágil, sencilla y amigable.

“Reflexiones siglo XXI” a cargo de la Compañía de Jesús en Argentina. Originalmente surgió como programas de radio. Los programas se pueden bajar directamente desde la web, http://www.mjm.org.ar/ en formato audio y también son legibles en texto on line. Están incluyendo imágenes y se proponen iniciar servicio en vídeo.

La Biblioteca Religiosa Intratext: http://www.intratext.com/ ofrece a todo aquel que la visite una amplia variedad de textos del Magisterio eclesial en diversos idiomas, textos de Patrística, libros, así como numerosos enlaces a otras web de interés. También ofrece el servicio de indexación de documentos que envíe el cliente, servicio que si tiene un costo.

Para los tiempos litúrgicos tenemos los textos de http://www.multimedios.com/

Un portal brasileño sobre textos católicos es http://www.catolico.com.br/

Para catequistas la fundación Pané, con sede en Honduras, ofrece http://www.fundacionpane.org/

La comunidad ecuménica de Taizé nos comunica las fechas de los distintos encuentros a través de www.taize.tr/es/esopntop.htm

De esta manera podemos confirmar la presencia de las Bibliotecas Católicas en nuestro mundo actual.