sábado, 6 de octubre de 2012

Novela: El Viaje, Capítulo III . Autor: Ronald Rivera

DOS COPAS 

            La tarde ha transcurrido calurosamente, y el clima se ha mantenido animado y en alegría. Ahora con más razón en mí, por la bondad de Mahoma en disponer a una de sus devotas ha salvar el amor.

                El atardecer de rayas naranjas anuncia el agonizar del día. La brisa fría a su llegada trae la proximidad de la noche y con ella el “acto consumado”. Para hacer la espera más llevadera he aceptado la invitación del capitán a tomar el café en el estar del barco.

            Después de una hora de haber compartido el café y  temas, como por ejemplo: Lo hipócrita que a veces se presenta la vida o el cómo mantener en pies una cama con seis esposas, he decidido despedirme del respetado capitán agradeciendo afectuosamente su invitación y aludiendo cansancio. El muy cortésmente ha aceptado no antes sin hacerme prometer una nueva conversación.

            Ya fuera del estar del barco me dirijo al lugar establecido para la cita.
            Mi reloj marca las 7:45PM. Tomo un cigarrillo, lo enciendo y llevo a mi boca... La noche se presenta más oscura de lo acostumbrado, ausente de estrellas, nublada con luna tenue. Mi alma percibe su perfume. Boto el cigarrillo. Olor de sol, olor de playa, olor de puertos, olor a mujer. Mi paladar reacciona y saborea en mi boca memorias ansiosas. Mis ojos la ven presente, fiel según el pacto, no conmigo sino con el amor.

            Trae el cabello suelto, descalza y descubiertos sus hombros. Cabelleras de ámbar, largas y suaves, ahora se pasean por mis manos.

            -Preciosa, mi corazón me indica el amarte... Romper las cadenas que privan tu libertad.-

            -A mí también me indica el amarte, para hacerte creer en él y demostrar que si es posible el enamorarse.-

            -Entonces dejemos a nuestros corazones actuar, aprovechemos la oportunidad que el amor hoy nos ofrece.-

            Sin tener ya  voz ni palabras  para expresar lo que siento, la llevo a un sitio seguro de los ojos de los tripulantes, no por casualidad el sitio más oscuro del barco. A pesar de sus tímidas risas en ningún momento muestra miedo y su cuerpo y entrega expresan seguridad y dominio.

            Sobre nosotros ese cielo divino y cruel de los viajes. Sus manos sin anillos, sutiles y desnudas corren a las mías que esperan, temblorosas. Sus senos bien definidos se dibujan en la seda blanca de su bata. Piernas y labios se unen en un mismo destino.

            Vuelve el amor como los ríos por sus antiguos cauces.
            Vuelve el despertar de las lluvias de sus dormidos sueños estaciónales. Mis besos pueblan un nuevo vientre y el amor florece en los corazones de los dos.
            Tiene color la vida.
Tiene sabor la noche. Cuando los sueños no se desean sino que se hacen realidad.
            Vuelve el amor ante las azules horas de la noche y vuelven a oírse de nuevo en nuestros lechos risas libres.

            Gloriosa gota de rocío hecha mariposa has venido desde los jardines del Profeta a colorear mi soledad y mis sueños de esperanzas.

            Tomándola de la mano la llevé a mi mundo de fantasía cabalgando con la brisa y las estrellas hacia la savia del amor y la fragancia hasta satisfacer los sueños.

            Que alegría y que contento viven nuestros ojos al mirarnos en este casual encuentro donde la luz vuelve y enciende la lámpara que tanto tiempo vivió apagada entre nosotros.

            Hoy me siento despierto ante ti después de tantos sueños y siento que mi espíritu quiere salir de mi pecho para besarte y celebrar contigo este encuentro. Quiero gritarle a Mahoma lo bello de mujer que me ha brindado al momento de ser en ella el bosque de sus verdes ojos y el brillo de sus pupilas.

            Quiero besarte y morderte sin herirte, librar el néctar de tus raíces hasta saciar mi sed. Solo deseo continuar escuchando la alegría de tu risa y la libertad en tus palabras.

            Mientras admiro su cuerpo desnudo saco una botella de vino y dos copas que había mantenido a escondidas.

            -Un poco de vino, como te había prometido, aunque no hay mejor licor que tus besos, ni mejor copa que tus pechos.-

            -Que bien... Y ¿Dónde conseguistes el vino y las copas?.-

            -Las tomé del estar del barco, cuando tomaba el café.-

            -Estás completamente loco.-

            -No más que tú... Sabes, deseo confesarte algo:

            -Quisiera mantenerme siempre así, junto a ti... Aunque sé que es difícil de creer, nunca había sentido algo así por una persona. Es como si siempre nos hubiésemos conocido, como si desde siempre nos hubiéramos amado... Que dices al respecto, mi hermosa venus.-

            -Mi amor por ti nunca lo había experimentado con ningún otro hombre... Tienes algo especial que me hipnotiza y provoca estar siempre contigo. Es algo que no sé explicar... Deseo escuchar de ti que me amas y aún más creerte.¿ Puedo creer en ti?.-

-Deseo que lo hagas y te doy mi palabra que lucharé por lo que en este momento siento... No deseo ser ya egoísta. Deseo dar entrada al amor en mi corazón. Lo que siento por ti está por encima de lo que antes he sentido por otra mujer. Veo que he sido un idiota en cuanto siempre he pensado en mí y no en lo hermoso que hay en los otros... Gracias por devolverme la vida y el amor, gracias por  estar.-

-Gracias a ti por demostrarme que el amor también existe para mí. Has roto las cadenas que tenía para amar, en la obligación de entregarme a un hombre que no amo ni escogí. Te amo y creo en ti-.

-Me he enamorado de ti, nunca había experimentado esto...

-Yo también me he enamorado de ti... Ahora sin querer debo irme, pues se hace tarde y no quiero despertar sospecha en mi esposo.-

-Tampoco esa sería mi intención... Deseo que sepas que te amo mucho... Y que el amor nos guarda una dulce mañana, un eterno futuro, yo entre tus piernas y tú entre las mías. Ahora vístete y corre, que se te hace tarde...  Prefiero que estemos vivos los dos  para repetir tal acto.-

-Si mi esposo no se da cuenta créeme que así será.-

            Cubriendo su desnudez se aleja de mi presencia... Nunca había amado de aquella forma. Me sirvo un poco más de vino y brindo con la noche quien ha sido testigo del plácido acto. Al terminar lanzo las copas y la botella al mar para que también él se embriague y doy una última mirada al lugar del fiel barco, que me sirvió de tálamo, donde floreció el amor.

            Ya vestido, extasiado y complacido dirijo mis pasos a mi camarote al momento que mi reloj marca las 10:00PM  y mi paladar sigue degustando el sabor de su cuerpo.

martes, 11 de septiembre de 2012

Venezuela Misionera se Revitalizó en el IV Congreso Nacional Misionero (Ronald Rivera)



Venezuela Misionera se Revitalizó en el
IV Congreso Nacional Misionero

            La Iglesia venezolana se prepara al gran evento continental: la celebración del Congreso Americano Misionero (CAM 4), COMLA 9 a realizarse en noviembre del año 2013 en Maracaibo y dentro de este itinerario hemos podido celebrar en nuestra Arquidiócesis de Valencia el IV Congreso Nacional Misionero (CONAMI 4). Del 05 al 09 de septiembre  el Campus universitario de la Universidad de Carabobo dio escenario a misioneros venidos de todas partes del país para profundizar el anuncio profético del Evangelio de Jesucristo en Venezuela, siguiendo el llamado ya propuesto por el primer documento emanado del Concilio Plenario de Venezuela al encontrarnos con el reto de una Iglesia que o es misionera o no es Iglesia.

            El CONAMI estableció una respuesta concreta para revitalizar nuestro andar; imprimiendo en el cristiano su identidad misionera y por consiguiente hacer que todos los miembros de la comunidad sean discípulos misioneros del Señor como no los recuerda el documento de Aparecida en su numeral 144. Esta respuesta nació tras la participación atenta de los misioneros a la explicación de los ponentes: Mons. Diego Padrón con el tema Discípulos Misioneros y Conversión Pastoral; Mons. Jesús A. Guerrero con el tema Misión Continental/ Misión Permanente; Mons. Reinaldo Del Prette con el tema Pluriculturalidad; Dr. Enrique Alí González con el tema Secularidad; y el Pbro. Oscar A. Martínez con el tema Pequeñas Comunidades Eclesiales. Luego estos temas eran estudiados concienzudamente a través de 20 mesas de trabajo a cargo de 20 ponentes y 20 secretarios en 20 salones en las instalaciones del edificio de Ciencias Biomédicas y Tecnológicas del Alma Mater.

            Este Espíritu Conciliar que nos recuerdan las primeras comunidades cristianas encendidas con el Fuego de Pentecostés se vio también enriquecido con el intercambio y compartir familiar donde gran parte de los misioneros fueron hospedados amablemente en hogares de las familias cristianas de la Arquidiócesis de Valencia.

            El domingo 09 de septiembre a las 10:00 am se celebró la Eucaristía de Clausura y Envío a la Misión Permanente presidida por el Arzobispo de Valencia Mons. Reinaldo Del Prette, en la Capilla Universitaria, donde la alegría se mantuvo hasta el final, cuando se le entregó el testigo misionero a la Arquidiócesis de San Cristóbal como próxima sede del CONAMI 5.

            Gracias al organizado trabajo del Departamento de Misión de la Arquidiócesis de  Valencia dirigido por el Pbro. Oscar A. Martínez se logró animar a las Iglesias Locales en su responsabilidad misionera desde la originalidad de la experiencia eclesial para que respondan a los desafíos de la Misión Permanente en un mundo secularizado y pluricultural. Todo esto en marco de los 90 años de la Arquidiócesis de Valencia, donde quedó evidenciado que Venezuela Misionera comparte su fe.

Ronald Rivera

sábado, 16 de junio de 2012

martes, 24 de enero de 2012

Modelo de enseñanza “Hermenéutico a la luz de la filosofía Jedi”

Modelo de enseñanza


“Hermenéutico a la luz de la filosofía Jedi”

El sistema educativo a nivel global a lo largo del siglo XXI se ha visto sometido a grandes tensiones en la búsqueda de una nueva transformación. Al hacer un repaso de nuestra historia pedagógica y andragógica constatamos que nos seguimos manteniendo en el mismo esquema metodológico del final del siglo XX, conformado básicamente en tres modelos nucleares: El modelo tradicionalista (de carácter transmitivo); el modelo conductista (de carácter condicional) y el modelo constructivista (donde el estudiante diseña su aprendizaje). Estos tres modelos en la actualidad no dan respuesta al docente, ya que lo deja en una encrucijada de relaciones, es decir, en una relación horizontal (donde el estudiante se pone a la par del docente) o en una relación vertical (donde el docente facilita el saber al estudiante).

Ante esta necesidad transformadora han surgido dos nuevos modelos: el modelo Sudbury, donde el maestro es sólo un concejero. Y el modelo proyectivo, que busca hacer proyectos. De estos dos modelos, el modelo proyectivo ha sido mejor valorado, y de allí partimos para empezar a construir el modelo hermenéutico que se presenta como mejor opción. Antes de desarrollar el modelo hermenéutico es necesario explicar su filosofía, que está fundada en la filosofía Jedi. La filosofía Jedi es aquella ambientada en el film Star War, y se aplica en el sistema educativo en forma de códigos en base al control del pensamiento y de las emociones, es decir, saber como pensar antes de sentir; y se centra más en obtener la sabiduría mediante profundas meditaciones que deben llevar a la persona a: Una devoción y obediencia a la voluntad de su espíritu y sueños. A la lealtad a sus maestros. Y luego a la lealtad a sí mismos, al ser perseverante en sus logros. Un estudiante y profesor en la filosofía Jedi no puede sentir demasiado apego a un objeto o persona. El deber de un estudiante y docente es mostrarse leal a su espíritu formativo y a sus superiores.

Las normas que rigen este nuevo sistema educativo son: Lealtad a Dios por medio de la fe, respeto a la vida y mis demás compañeros, control a mis emociones-sentimientos-pasión-apegos-deseos, educación integral, enseñanza a través de la experiencia, iluminación a través de la meditación de lo aprendido.


El código que se maneja en este nuevo método filosófico es:

• No hay emoción, hay paz.

• No hay ignorancia, hay conocimiento.

• No hay pasión, hay serenidad.

• No hay caos, hay armonía.

• No hay muerte, está el espíritu.

Este código en el salón de clases sería:

• Los estudiantes y docentes son los guardianes de la paz en el lugar de estudio.

• Los estudiantes y docentes usan sus conocimientos para defender, dar, ayudar, nunca para atacar a otros.

• Los estudiantes y docentes respetan toda vida, en cualquier forma.

• Los estudiantes y docentes sirven a los demás más que buscar beneficios personales.

• Los estudiantes y docentes buscan superarse a sí mismos a través del conocimiento y del entrenamiento físico.

Este nuevo modelo educativo crea un circuito entre dos perspectivas, la perspectiva práctica y la perspectiva crítica, donde el movimiento es constante. La perspectiva práctica identifica el problema y baja la teoría en líneas de acción, la perspectiva crítica introduce el modelo educativo en su realidad social, política, económica, cultural y religiosa.

El modelo luego de asumir la filosofía Jedi debe desarrollarse a través de una dialéctica flexible traducida en hermenéutica. Una hermenéutica que es interpretación. Es vital darle el uso correcto al término hermenéutica, recordando su raíz, Hermes: dios mitológico que servía de mensajero entre los mortales y el Olimpo.

La hermenéutica parte de la realidad que se percibe en el salón de clases, en la comunidad y del país. No copia elementos de otros contextos ni de otras experiencias, sólo del contexto original y de las experiencias propias. Por ello el conocimiento obtenido es parcial, sólo el conocimiento completo es el que la misma persona produce. El conocimiento del docente hacia los estudiantes es parcial, cuando este conocimiento es asimilado por el estudiante entonces es completo para él. El conocimiento completo es intransferible, es materia prima para otros conocimientos nuevos y nuevas maneras de ver el problema de estudio.

El método a usar en el modelo hermenéutico es el de ver-juzgar-actuar: Ver la situación de mi entorno educativo. Juzgar con criterios compartidos la situación en sí. Actuar según lineamientos efectivos, elaborados y estudiados previamente por entes competentes. Luego se pueden agregar dos pasos más: Evaluar y celebrar.

Este modelo es aplicable a todo centro de enseñanza, aún sin desarrollo tecnológico o enciclopédico.

Ronald Rivera




viernes, 22 de julio de 2011

¿Para qué sirven entonces los teólogos? Parte II




6. Conocimiento de Jesucristo


La teología es una cristología. Su objeto propio y único es Jesucristo. En Jesucristo, Dios y el hombre se encuentran y establecen unas relaciones en la verdad. Por ello cuando hablamos del estado de la teología estamos hablando del estado actual de la cristología.


Si la teología no trasmite de una forma clara la persona de Jesucristo es prácticamente ciega, sorda y muda, por lo tanto sin eficacia para la fe. Por ello la actualización de las fórmulas dogmáticas es imprescindible para su supervivencia ya que de lo contrario pueden perder su sentido original. Muchas veces la rigidez para no deformarlas puede llevarla a ser incomprensible hasta para los más doctos.


7. El Espíritu


La teología debe verse inserta en el Espíritu Santo pues ¿Cómo invocar al Espíritu, si el Espíritu está ausente? El cristianismo es una fe en el Espíritu, en la conciencia del hombre, en su libertad, en esas cosas que son impalpables y que tanto la experiencia cotidiana como la ciencia parecen desmentir sin cesar. La Iglesia existe en el Espíritu de sus fieles. Sólo a la medida que nos presentemos fortalecidos por el Espíritu y no por el poder seremos distintos al mundo (aún estando dentro de él). Nos hace falta desarrollar una teología del Espíritu.


8. El hombre


El hombre debe ser entendido desde la persona de Jesús, quien es el hombre perfecto. El hombre se desenvuelve bajo una tensión escatológica, vaga buscando a Dios aunque a veces sin brújula, pero aún en esos casos dentro de una realidad oculta en su corazón, como una esperanza y una promesa: Una promesa siempre renovada. Cuando el hombre se aleja de Dios su ser se va llenando de escamas que recubren su verdadera esencia, por ello se endurece hasta tal punto de no ser más hombre. ¿Cómo hacer pasar a esos hombres a la condición de hombre? La conciencia, el espíritu, la libertad, son principios que deben despertarse, pero el espíritu no se despierta por sí solo, se despierta en contacto con el espíritu de los demás. La vuelta a la casa del Padre se empieza en el seno de la comunidad. Del mismo modo, la libertad tampoco se forma en la soledad. Está llamada por otras libertades. Todo esta conversión se resume en una expresión: La acción cristiana.


La teología no tiene la misión de inventar la acción cristiana, pero puede despejar el terreno y facilitar la tarea de aquellos que hayan recibido este carisma.


En realidad la acción humana, la acción moral, obedece siempre a unos modelos colectivos, es allí donde está el reto de la teología, no plegarse a un modelo predispuesto (sea social o económico).



El papel de la teología es intentar acercarse a un método de reflexión que sea propiamente cristiano, no para imponerse a otros modelos sino para saber interpretarlos. Una tarea que no tiene fin.


¿Qué hacer? ¿Cómo actuar? No es la teología la que dará la respuesta, pero si la que brindará el silencio y el resguardo al reconocerse en la acción coherente de los hombres. La teología no es quien hace la “luz” pero si quien la saca de abajo de la cama y la coloca en un sitio visible para todos.




Ronald Rivera

miércoles, 13 de julio de 2011

¿Para qué sirven entonces los teólogos? Parte I




Este artículo debe su origen tras la lectura interiorizada que realicé de la recopilación que hace Rosino Gibellini, donde se puede apreciar el trabajo de Joseph Comblin llamado: Teología, ¿Qué clase de servicio?

El primer análisis gira alrededor de lo que podemos denominar: La teología académica. Sin duda aquella que a pesar de sus orígenes protestantes y germánicos, acabó imponiéndose en nuestro ámbito. Hasta la Gregoriana cedió en tiempos del concilio; hasta Salamanca y las facultades romanas, italianas y latinoamericanas. Aún así en esta época de post concilio la teología académica ha comenzado a declinar; se evidencia la falta de confianza en sí misma.

Podemos señalar que la ilusión romántica del neo-tomismo duró hasta la mitad del siglo XX. Ya no hay castillos medievales, existe (a mi pesar) una agonía humanista, ni academicismos, a no ser por hábito y por la fuerza de inercia de las instituciones, en los programas de estudios. Ante este hecho (alarmante) frotándonos los ojos nos preguntamos: ¿Para qué sirven entonces los teólogos? ¿Pueden servir todavía de algo?

1. Debilidades y fortalezas

La teología actual está llamada a una reflexión que debe partir en reconocerse como no inmutabilidad del pensamiento para dispensarse de la necesidad de adaptarse a los tiempos nuevos. La teología debe verse humilde y descubrirse como un método humano que no es imprescindible para Dios pero que sí facilita al hombre poder comunicarse con él. La teología es una manera válida y efectiva para conocer la fe pero no es su mediación. Tampoco es un manual de la práctica cristiana.

La teología como palabra humana, pertenece al mundo, por ello es válido que interactúe con las demás ciencias humanas como la antropología, la sociología, la etnología, la lingüística, etc. Es la expresión de cierto grupo, de cierta sociedad, de unas personalidades que no son ni mucho menos excepcionales.

La teología está llamada a tener la sencillez de los pobres, sin malinterpretar mis palabras por que la teología no está por debajo de ninguna otra ciencia y es totalmente suficiente para tomar sus propias definiciones sin dependencia absoluta de ninguna ciencia humana positiva.

Más aún, la teología no es nunca desinteresada; los pobres pueden ser desinteresados, pero no los teólogos. Los teólogos deben ser ambiciosos en sus conocimientos antes de hacer teología. Pues no todo se puede dejar en manos de Dios, aún cuando sí debemos partir de su Amor. Si la teología no parte del amor de Dios entonces mezcla con Dios demasiadas cosas que no son Dios; demasiadas ignorancias y también demasiados intereses que se ocultan bajo las apariencias inmaculadas de la devoción.

La teología es aquella que busca la verdad y la verdad cristiana no está en la inteligencia, sino en la caridad; es una verdad vivida. Por eso mismo, una teología verdadera es una teología al servicio de la caridad vivida y activa. La teología debe pasar a pretender servir a servir de verdad.

El error más grande de la teología es el silencio; El silencio cuando es necesario hablar. El error de una teología consiste en hablar indefinidamente de cosas insignificantes para que pase el tiempo y, con el tiempo, el peligro. La verdad consiste en pronunciar las palabras que se precisan en el momento mismo que se precisan. De esta forma la teología se inscribe, modestamente en su propio plano, dentro de la lucha de la palabra de Dios contra el silencio. La palabra de Dios es ruptura del silencio mentiroso. La teología es ruptura del silencio. Es verdad que el discurso teológico no está demasiado maduro, que nunca está suficientemente preparado ya que no es palabra de Dios, sino incorrección humana, pero Dios se vale de Él para manifestarse como sacramento.

2. Importancia de la teología

Querer hacer de la teología el lenguaje de la revelación de Dios es encerrar a Dios dentro de la tecnicidad para convertir a los técnicos del “lenguaje reservado” en intermediarios indispensables. De esta manera estaríamos anclados a la visión medieval: Los laicos vivían al nivel de la devoción popular; sólo los clérigos tenían la clave del saber. Era un lenguaje cifrado: El propio misterio parecía un signo de lo sagrado, siendo así que no era más que un robo hecho a Dios.

La teología en su reorientación debe alejarse del “istmo apologético” ya que la historia ha dejado trasparentado que la apología no ha convencido nunca a nadie, aún cuando es tarea implícita del teólogo (sea clérigo o no). Gracias a ella, los clérigos lograban engañarse a sí mismos; se justificaban a sus propios ojos. La teología apologética es un solipsismo; es el teólogo que se persuade a sí mismo. Pero no habla nada, más que de sí mismo y de su voluntad de salvar lo que él llama su fe, pero que no es más que su falta de fe.

La teología no tiene la finalidad de liberar a la Iglesia de las falsas teologías, su finalidad es ayudar a la Iglesia a convertirse. La teología es una metodología para devolver al pueblo de Dios el uso de la palabra. Se trata de destecnificar el lenguaje cristiano, de destecnificar el lenguaje bíblico y de hacer que el pueblo de Dios vuelva a encontrar en su quehacer diario las palabras sencillas, que son las de Dios.

Ante los brotes de la “teología de los pobres” hay que resaltar que una teología no es más cristiana cuando hace hablar a los pobres. No se trata de que hable en nombre de los pobres. Sino de que se convierta a la Iglesia hasta el punto de que los pobres vuelvan a encontrar en ella el uso de la palabra. El lenguaje de la Iglesia debe convertirse en la palabra de Jesús. Es verdad que no es el lenguaje lo que importa en última instancia, sino la caridad. Pero el lenguaje puede atar o desatar los vínculos que mantienen ligado al pueblo de Dios

3. Una teología ¿Para qué?

La teología no debe solamente hablarse a sí misma. Ella no es su propio fin, ni tiene que ser la actividad puramente gratuita de una clase de humanistas cristianos. La teología no tiene la función de seleccionar entre sabios y no sabios. La teología tiene la función de comunicar la Revelación plena y definitiva dada en Jesús. Pero esa función se desarrolla dentro de la historia y por tanto su misión es una misión social.

Sin embargo la teología no se dirige directamente al pueblo de Dios como tal. Los pobres quizás nunca lleguen a entenderla, y en muchos casos ni siquiera podrán leerla. Es preciso que la teología llegue a borrarse ante el simple enunciado de la palabra de Dios. La teología se sitúa en una etapa preparatoria; su función es la de desenredar las complicaciones de las fórmulas del pasado en las que se enreda la fe, de tal manera que los cristianos puedan ponerse en contacto con la sencillez encontrada de nuevo. Pero la teología está llamada aún así a exigirse a no ser mediocre, ya que realiza un trabajo de simplificación, pero no es la simplicidad.

Es un error grave pensar que la teología está en función del clero. Pues, la teología si está solamente en manos (y en función) del clero esta será muy atenida por la ortodoxia (no quiere decir que sea negativo), sería paternalista, sería sobreprotectora y difícilmente objetiva (entendiéndose con esto que se pensaría en función de la utilización de los temas, en las precauciones que hay que emplear, en el uso apologético). Si además mencionamos los peligros graves que acechan a la “teología sólo clerical”, tendríamos que señalar: Que sería blanca, europea y masculina.

La teología tampoco puede ser una función auxiliar del magisterio, como sentido único. Es necesario que algunos teólogos desempeñen este papel, pero el pensamiento cristiano es cuestión de todo el pueblo de Dios y la teología no puede hacer otra cosa más que inscribirse en el movimiento de pensamiento y en el intercambio de palabras que se realizan en el conjunto del pueblo cristiano.

La teología no es de algunos o de minorías, la teología es para todos. Esta es su tarea. La teología es verdadera si sirve a esta tarea. Pero es falsa si sirve de coartada en beneficio de los que ponen a la Iglesia a su propio servicio.

4. La búsqueda del sentido

El sentido de la teología no se encuentra en su estructura lógica sino en la actualización de la caridad. Hablar de la teología sin una referencia a una acción no es más que evocar una estructura que cae en el vacío. Por eso ninguna teología puede tener sentido en una Iglesia en la que no pase nada. Su sentido es decir lo que pasa.

La teología será coherente con su esencia cuando su realidad sea la de la caridad formal, verbal, retórica, estructural, dentro de la vida consciente, social y visible de la Iglesia. La teología es una forma de acción de la Iglesia en el mundo.

La teología consiste precisamente en descubrir la relación entre la palabra y la acción, y esto no en abstracto, sino en las situaciones particulares.

La teología no tiene su sentido en ideologías. Una teología que encuentre su sentido en una ideología es falsa ya que buscará construir una teología para siempre, empresa blasfema. La verdadera teología une la palabra a la acción en el momento “presente”. Pretender hacer una teología que siempre sobreviva facilita su desaparición en el momento en que nosotros desaparezcamos. Pretender la eternidad es tarea de los filósofos.

La teología además debe estar sustentada en la hierofanía nunca en necesidades humanas como: El miedo, el hambre, la seguridad, la arbitrariedad del poder, el triunfo de los ricos. Si no estaríamos mitificando a la teología, sólo elaboraríamos mitos. Y el mito no es una respuesta, sino un sueño. Es distinto decir que la teología debe solidarizarse con ciertas experiencias humanas como: El miedo a la policía, el miedo a la denuncia, la sensación de que el hombre es un lobo para el hombre. En esta experiencia es donde resuena el evangelio. Por ello la teología no es un frente de guerrilla, eso es mito y sueño.

5. Palabra sobre Dios

La cuestión teológica fundamental no es la de la existencia de Dios, sino la de qué Dios. El ateísmo no es lo contrario a la fe en Dios, sino la fe en un falso dios. Por ello el trabajo de la teología es el del discernimiento. Hay muchos pobres que viven con la obsesión de un dios falso: Y cuanto más fuerte, convencida, sectaria y apasionada es esa fe, mayor también es la tragedia.

Muchas veces la teología cae en el error de llevar a un dios falso. Al dios machista, al dios inaccesible, al dios del jefe, al dios Estado, al dios del ejército. Ese es el dios del poder; un dios que sacraliza todo poder. Es el dios del yo. Un dios que es proyección de su inmensa soledad.

La teología debe mostrar la trascendencia de Dios que es distinta a cualquier pensar de sus criaturas. El verdadero Dios no se revela en la vuelta del yo sobre sí mismo; se hace presente en el otro. Dios está en el otro desconocido, en el que no atrae la atención. Dios no cree en privilegios, todos son hijos de él.


Ronald Rivera

miércoles, 6 de julio de 2011

Gestión de una nueva sociedad (Desde el Concilio Plenario de Venezuela)



Introducción

El Concilio Plenario de Venezuela desea iluminar y señalar los aportes, como consecuencia de la presencia corresponsable de la Iglesia venezolana, de cara a la construcción de una nueva Venezuela (CPV. Documento 3, nº 4).

Para ello centra su análisis en cuatro grandes ámbitos con sus correspondientes núcleos problemáticos. Ellos son: el ámbito de lo económico, el ámbito de lo social, el ámbito de lo político y el ámbito de lo cultural (CPV. Documento 3, nº 5).

Ámbito de lo económico

Ver:

Venezuela es un país con significativas potencialidades, tanto a nivel de riquezas naturales como profesional. Pero esta realidad dista mucho de su desarrollo debido a un constante deterioro económico social que la coloca fuera de una tendencia global de cambios que permitan un desarrollo sostenido (CPV. Documento 3, nº 15).

Se evidencia una lenta pero continua agresión contra los recursos naturales (CPV. Documento 3, nº 16).

La economía es mono productora (CPV. Documento 3, nº 17).

El Estado no garantiza los servicios básicos de salud, vivienda, seguridad, educación (CPV. Documento 3, nº 18).

Existe una pérdida del poder adquisitivo por la alta inflación (CPV. Documento 3, nº 19).

Como fortaleza se observa una elevada población en edad productiva (CPV. Documento 3, nº 20).

Ámbito de lo social

Ver

Venezuela posee una serie de instituciones para la atención de la vivienda, la salud y la educación. Pero lamentablemente deficientes y politizados. Además que se observa una emigración constante de la población venezolana, especialmente de jóvenes profesionales, con una descapitalización intelectual del país (CPV. Documento 3, nº 21).

La problemática social se incremente con las situaciones cotidianas de violencia, delincuencia, inseguridad, consumo y tráfico de drogas, paternidad irresponsable, alcoholismo, prostitución, juegos de envite y azar. Es de resaltar la difusión de la brujería, de la santería y una marcada campaña de lucha de clases (CPV. Documento 3, nº 22).

La brecha entre ricos y pobres es cada vez mayor, como la desarticulación de la familia como la exclusión de indígenas y campesinos (CPV. Documento 3, nº 23).

En el ámbito social destacan los siguientes puntos:

Derechos humanos: La agresión a los derechos humanos se ve especialmente reflejada en la inseguridad personal, el atropello judicial, la represión, la violencia con sus secuelas de muerte y desolación (CPV. Documento 3, nº 29).

Educación: El Estado y la sociedad no han asumido el reto de darle calidad a la educación, con consecuencias negativas para la formación de nuestro capital humano. La politización del sector educativo ha afianzado la división y desigualdad de oportunidades (CPV. Documento 3, nº 34).

Familia: Permanece el problema de los “niños de la calle”, la irresponsabilidad y el libertinaje, el aborto provocado, el maltrato a los niños, la violencia doméstica, el abandono de los hijos y de las mujeres, siendo esta situación una fuente de pobreza, miseria y delincuencia (CPV. Documento 3, nº 35).

Vivienda: La situación actual es sumamente grave. Se hace cada vez más difícil la posibilidad de una vivienda digna para la familia venezolana debido al proceso inflacionario y a la especulación inmobiliaria (CPV. Documento 3, nº 38).

Violencia: Se ha incrementado la violencia y el delito, especialmente contra la vida, la integridad personal y la propiedad. Esto se debe ha la difícil situación económica, la falta de empleo, el grave deterioro de la familia, la pérdida de valores morales, el alcoholismo, la droga (CPV. Documento 3, nº 39).

Cárceles: Son centros de violaciones de los derechos humanos, debida entre otras cosas, a los retrasos procesales, al hacinamiento y a la falta de salubridad (CPV. Documento 3, nº 41).

Ámbito de lo político

Ver

Surge un peligro de mesianismo político que delegue soluciones en líderes que salven al país de la crisis con soluciones mágicas y demagógicas. Este mesianismo refuerza el paternalismo y otras actitudes del anterior modelo político. Se une la corrupción administrativa generalizada, nacida de la trampa y el favoritismo (CPV. Documento 3, nº 45).

Ámbito de lo cultural

Ver

Nuestra cultura vive una crisis de valores morales, especialmente de la verdad y la justicia, del respeto a la vida, del amor al trabajo. Esto se experimenta en el aumento de la violencia y la división social, la corrupción y la mentira, el facilismo, empezando desde los altos puestos políticos (CPV. Documento 3, nº 50).

Presencia y acción de la Iglesia

Luces

La presencia eclesial es palpable en el campo de la solidaridad con los sectores más pobres de nuestro pueblo (CPV. Documento 3, nº 54). Nuestra Iglesia desempeña toda esta labor mediante un extenso tejido orgánico que integra los distintos sectores, tales como indígenas, comunidades cristianas, movimientos apostólicos, Conferencia Episcopal. Se ha recorrido un largo camino de elevación cultural, de acción asistencial, promocional y solidaridad eclesial con Venezuela, a fin de llegar con más fuerza a los necesitados (CPV. Documento 3, nº 61).

Sombras

La escasez de laicos formados. Las pocas opciones del laico para formarse teológica y espiritualmente. Esto conlleva al poco conocimiento de la Doctrina Social de la Iglesia afectando significativamente la labor misionera y social de la Iglesia (CPV. Documento 3, nº 71).


Exigencia concreta

Opción preferencial por los pobres

En comunión y continuidad con el Episcopado Latinoamericano en sus Conferencias Generales y la exhortación apostólica Ecclesia in America, la Iglesia venezolana debe asumir y reafirmar “la opción de amar de manera preferencial a los pobres” (EA 58), la cual es un signo o sacramento de la radicalidad del Reino de Cristo, y se presenta a todos los católicos como una exigencia ineludible de la fe. Esta opción nos llama a actuar en el mundo de lo económico, social, político y cultural, como agentes de cambio, cada uno según sus talentos. Cómo lo afirma el documento de Puebla en su número 85: “El eje de la evangelización liberadora es Cristo, que transforma al hombre en sujeto de su propio desarrollo…” (CPV. Documento 3, nº 89).

Desafío: Desde la opción preferencial por los pobres, ejercer un influjo real de transformación hacia un sistema económico más justo, más solidario y más propicio al desarrollo integral de todos y cada uno de los habitantes de Venezuela (CPV. Documento 3, nº 133).

Sociedad según la Doctrina Social de la Iglesia

Una de las grandes tareas de la Iglesia en Venezuela consiste en la construcción de una sociedad más justa, más digna, más humana, más cristiana y más solidaria. Esta tarea exige la efectividad del amor y la formación de la doctrina social de la Iglesia. (CPV. Documento 3, nº 90).

En el espíritu de la Doctrina Social de la Iglesia se debe reafirmar los siguientes aspectos:

La dignidad de la persona humana (CPV. Documento 3, nº 93).
La sociabilidad (CPV. Documento 3, nº 95).
El bien común (CPV. Documento 3, nº 96).
El destino universal de los bienes (CPV. Documento 3, nº 97).
El trabajo común (CPV. Documento 3, nº 99).
El desarrollo integral (CPV. Documento 3, nº 100).
La solidaridad y la subsidiaridad (CPV. Documento 3, nº 103).
Los derechos humanos (CPV. Documento 3, nº 107).


Exigencia concreta en la actividad política

Todo cristiano debe asumir en la acción política, y para el logro del bien común, los principios de solidaridad y subsidiaridad, la defensa de la libertad y la justicia, la promoción de la participación ciudadana, la organización social, la formación socio-política (Cf. GS 75), y el compromiso del amor cristiano (Cf. Mc 12, 13-17) (CPV. Documento 3, nº 117).

Exigencia concreta en la actividad cultural

En el contexto de un mundo en proceso de globalización, La Iglesia está llamada a sembrar y consolidar en la cultura venezolana el convencimiento de que es necesaria la formación de un nuevo orden social, basado en valores fundamentales de verdad, justicia, fraternidad, libertad, solidaridad, igualdad y responsabilidad social. Éste será el aporte cualitativo más valioso y duradero que, a mediano y a largo plazo, hará la Iglesia a la gestación de una nueva sociedad. De esta manera se crearán las condiciones necesarias que hagan posible, con paz social, el alumbramiento progresivo de la civilización del amor (CPV. Documento 3, nº 124).

Conclusión

Las orientaciones pastorales aprobadas por el Concilio Plenario de Venezuela, se proponen impulsar una evangelización más intensa y una acción más efectiva de la Iglesia, Pueblo de Dios, en el vasto campo de lo económico, social, político y ético cultural y general. Con una labor pastoral concertada, escuchando la voz del Espíritu Santo y cumpliendo el mandato de Cristo de amar con todas las fuerzas a Dios y a nuestros hermanos, la Iglesia podrá efectivamente contribuir a la gestación de una nueva sociedad (CPV. Documento 3, nº 176).

Ronald Rivera

jueves, 9 de junio de 2011

Invocación (Pentecostés): José Antonio Pagola


Según San Juan, el Espíritu hace presente a Jesús en la comunidad cristiana, recordándonos su mensaje, haciéndonos caminar en su verdad, interiorizando en nosotros su mandato del amor. A ese Espíritu invocamos en esta fiesta de Pentecostés.

Ven Espíritu Santo y enséñanos a invocar a Dios con ese nombre entrañable de "Padre" que nos enseñó Jesús. Si no sentimos su presencia buena en medio de nosotros, viviremos como huérfanos. Recuérdanos que sólo Jesús es el camino que nos lleva hasta él. Que sólo su vida entregada a los últimos nos muestra su verdadero rostro. Sin Jesús nunca entenderemos su sed de paz, de justicia y dignidad para todos sus hijos e hijas.

Ven Espíritu Santo y haznos caminar en la verdad de Jesús. Sin tu luz y tu aliento, olvidaremos una y otra vez su Proyecto del reino de Dios. Viviremos sin pasión y sin esperanza. No sabremos por qué le seguimos ni para qué. No sabremos por qué vivir y por qué sufrir. Y el Reino seguirá esperando colaboradores.

Ven Espíritu Santo y enséñanos a anunciar la Buena Noticia de Jesús. Que no echemos cargas pesadas sobre nadie. Que no dictaminemos sobre problemas que no nos duelen ni condenemos a quienes necesitan sobre todo acogida y comprensión. Que nunca quebremos la caña cascada ni apaguemos la mecha vacilante.

Ven Espíritu Santo e infunde en nosotros la experiencia religiosa de Jesús. Que no nos perdamos en trivialidades mientras descuidamos la justicia, la misericordia y la fe. Que nada ni nadie nos distraiga de seguirlo como único Señor. Que ninguna doctrina, práctica o devoción nos aleje de su Evangelio.

Ven Espíritu Santo y aumenta nuestra fe para experimentar la fuerza de Jesús en el centro mismo de nuestra debilidad. Enséñanos a alimentar nuestra vida, no de tradiciones humanas ni palabras vacías, sino del conocimiento interno de su Persona. Que nos dejemos guiar siempre por su Espíritu audaz y creador, no por nuestro instinto de seguridad.

Ven Espíritu Santo, transforma nuestros corazones y conviértenos a Jesús. Si cada uno de nosotros no cambia, nada cambiará en su Iglesia. Si todos seguimos cautivos de la inercia, nada nuevo y bueno nacerá entre sus seguidores. Si no nos dejamos arrastrar por su creatividad, su movimiento quedará bloqueado.

Ven Espíritu Santo y defiéndenos del riesgo de olvidar a Jesús. Atrapados por nuestros miedos e incertidumbres, no somos capaces de escuchar su voz ni sentir su aliento. Despierta nuestra adhesión pues, si perdemos el contacto con él, seguirá creciendo en nosotros el nerviosismo y la inseguridad.

José Antonio Pagola

12 de junio de 2011
Pentecostés (A)
Juan 20,19-23

miércoles, 8 de junio de 2011

Crisis de conciencia

Juan Manuel de Prada

Desde Zagreb, Benedicto XVI pone el dedo en la llaga del mal que corroe Occidente, que en sus expresiones más aparatosas se reviste de crisis económica, política o social, pero que en su origen es crisis de conciencia. Para el pensamiento moderno, «conciencia» es sinónimo de autonomía absoluta de la voluntad individual; recluida en la dimensión subjetiva del individuo (donde el pensamiento moderno relega la religión y la moral), la conciencia queda aislada de la realidad objetiva y se convierte en un elemento extraño a la vida pública. Por el contrario, para Benedicto XVI, como para el Beato Newman, la conciencia es la voz divina que habla en nosotros, la capacidad humana para reconocer la verdad en ámbitos decisivos de la existencia; y esta capacidad impone al hombre el deber de encaminarse hacia la verdad, de buscarla y someterse a ella allí donde la encuentre. De este modo, la conciencia deja de ser un elemento extraño a la vida pública, para erigirse en una realidad objetiva que explica nuestro ser y nuestros actos, convirtiéndose en «lugar de escucha de la verdad y el bien, de la responsabilidad ante Dios y ante nuestros hermanos los hombres».

Suele afirmarse (con fatigosa propensión al lugar común) que detrás de la crisis económica, política y social que corroe Occidente subyace una «crisis de valores». Pero si la conciencia —como pretende el pensamiento moderno— es tan sólo un reenvío a mí mismo, a mi autonomía individual, es inevitable que haya tantos «valores» como individuos; por lo que más correcto sería afirmar que detrás de la crisis subyace una plétora de valores, producto de una conciencia degradada que ha renunciado a escuchar la verdad y el bien, para adherirse a aquello que subjetivamente le conviene o beneficia (a esto el pensamiento moderno, muy cínicamente, lo llama «libertad de conciencia»). Esta plétora de valores es, en realidad, lo que hace impotentes al esfuerzo vital a las sociedades occidentales, que tras renunciar a su capacidad para encaminarse hacia la verdad y someterse a ella, acaban abrazándose al error.

Esta crisis de la conciencia discurre paralela a un fenómeno descrito, hace ya más de siglo y medio, por Donoso Cortés, quien observara que «al principio de descenso en el termómetro religioso corresponde un principio de subida en el termómetro político». Toda la crisis de Occidente se resume en este paralelismo, que alcanza su expresión terminal cuando el termómetro religioso se sitúa por debajo de cero; es decir, cuando la conciencia queda aislada de la realidad objetiva, hostigada por el despotismo político, y se resigna a un ámbito de «autonomía subjetiva». Así, con la conciencia enclaustrada, los pueblos languidecen y se paralizan; y todos sus esfuerzos por salir del marasmo mediante soluciones «políticas» son tan estériles como arar en el mar. «Una sola cosa puede evitar la catástrofe —anunciaba el profético Donoso Cortés—; una y nada más: eso no se evita con dar más libertad, más garantías, nuevas constituciones; eso se evita procurando todos, hasta donde nuestras fuerzas alcancen, provocar una solución saludable, religiosa. Ahora bien, señores: ¿es posible esta reacción? Posible lo es; pero, ¿es probable? Señores, aquí hablo con la más profunda tristeza; no la creo probable. Y he visto, señores, y conocido a muchos individuos que salieron de la fe y han vuelto a ella; por desgracia, señores, no he visto jamás a ningún pueblo que haya vuelto a la fe después de haberla perdido». Yo tampoco, Donoso, yo tampoco.

La labor «mejor » pagada del mundo

Carmina García-Valdés

Hay muchas formas de recibir una recompensa, una gratificación por un trabajo realizado, pero no todas tienen el mismo valor. Algunos trabajos no están suficientemente remunerados, si hablamos en términos económicos, claro está. Pero hay una labor que no tiene precio, ni sueldo, ni remuneración material alguna, y es la del colaborador o voluntario en una entidad sin ánimo de lucro.

Ser voluntario significa dar parte de tu tiempo, de tus energías, de tu entusiasmo, por ayudar en una misión solidaria. Es el elemento más valioso para cualquier entidad, y el más necesario también. Sin voluntarios, ninguna fundación o asociación podría realmente llegar a cumplir sus objetivos de atención, asistencia, educación, formación, alimentación, etc. a una población determinada. Los voluntarios son los que, en la medida de sus posibilidades, su capacidad y su disponibilidad, conforman la verdadera trama humana necesaria para llegar a personas y lugares imposibles muchas veces.

En la Fundación REDMADRE contamos con esa valiosa aportación que es el voluntariado.

Nuestros voluntarios vienen de distintos ámbitos sociales, tienen distintas edades, desde los 18 hasta los 89 años, algunos están jubilados, otros estudian, otros trabajan. Pero todos tienen algo en común: quieren compartir su tiempo con nosotros para llegar a ayudar a muchas más embarazadas y madres en dificultades, ofreciéndoles de forma desinteresada su cariño, su atención, su ayuda.

Las tareas concretas de los voluntarios son todas igual de importantes, igual de necesarias, y van desde la atención directa a las embarazadas con dificultades, hasta el trabajo en la oficina atendiendo el teléfono, ordenando el almacén de enseres, o llevando en su coche a una embarazada al médico o recogiendo enseres donados para entregarlos a las madres que los necesitan, o acompañando durante el embarazo y hasta el parto a una mujer que nos ha pedido ayuda.
Aquí todos tienen algo que hacer, incluso desde el puesto de trabajo o el hogar.

Hay voluntarios que nos resuelven dudas legales, o nos confeccionan un logotipo, o nos buscan en Internet documentos sobre la maternidad y las leyes… Por supuesto, también son voluntarios muy valiosos los médicos que nos atienden, con todo el cariño del mundo, a una embarazada en apuros, haciéndole una ecografía de urgencia incluso en festivo o fuera de su horario laboral.

Es impagable toda esta ayuda, no hay dinero en el mundo capaz de compensar esta maravillosa labor que, por pequeña que parezca, supone colaborar en el nacimiento y crianza de un nuevo ser… y eso no tiene precio, o tiene el mayor precio del mundo.
Ellos, nuestros voluntarios, nos dicen que la mejor recompensa a su labor consiste en poder tomar en sus brazos al bebé recién nacido de una madre a la que han acompañado o ayudado; o simplemente ver sonreír a una mujer cuando, tras conversar con ella, ha visto claro que la mejor decisión para ella es seguir adelante con su embarazo.

La expresión, “recibo más que doy”, es lo que más escuchamos de nuestros magníficos voluntarios. Quizás ésta sea la labor “mejor” pagada del mundo, porque no se trata de dinero lo que reciben los voluntarios, sino más amor y más afecto del que podrían soñar. Desde estas líneas quiero, en nombre de toda REDMADRE en España, dar las gracias a los cientos de voluntarios que cada día nos ayudan a ayudar a las embarazadas y madres en dificultades. Sin ellos no sería posible haber llegado a atender a más de 9.600 mujeres que solicitaron nuestra ayuda en su embarazo y maternidad en estos primeros cuatro años de trabajo.